Mostrando las entradas con la etiqueta Gioconda Belli. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Gioconda Belli. Mostrar todas las entradas

jueves, septiembre 03, 2026

Gioconda Belli

 Gioconda Belli, premio de Literatura en Lenguas Romances: “Los nicaragüenses seguimos en el mundo y vamos a luchar por la libertad”

La FIL de Guadalajara le otorga el prestigioso galardón a la escritora en el exilio por revitalizar ”la expresión poética del cuerpo, el deseo y el goce femenino”, que combina la intimidad con la conciencia política.

La escritora nicaragüense Gioconda Belli (Managua, 77 años) se ha alzado este lunes con el prestigioso premio de Literatura en Lenguas Romances, otorgado cada año por la Feria del Libro de Guadalajara. La FIL ha premiado la escritura íntima y política de la autora, de la que ha destacado su revitalización de “la expresión poética del cuerpo, el deseo y el goce femenino”, en la que también convergen lo colectivo, “el erotismo y la historia”. La escritora, que vive exiliada en España desde hace cinco años, ha recibido el reconocimiento con una enorme alegría, agradeciendo la tradición literaria de su tierra natal. “Los nicaragüenses seguimos en el mundo y vamos a seguir escribiendo y luchando por la libertad de nuestro país”, ha afirmado tajante la escritora, que guarda con especial cariño su primera experiencia en el exilio, en México, en plena dictadura de Somoza, en 1975. “Mexico fue un bastión de la solidaridad contra las tiranías”, ha resaltado antes de mostrarse crítica con la posición “indiferente” que está adoptando actualmente el Gobierno mexicano hacia esta segunda vuelta protagonizada por el sandinismo.

Gioconda Belli, como Sergio Ramírez y un puñado más de intelectuales, se ha convertido en uno de los símbolos del destierro al que ha abocado a cientos de personas la tiranía de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua, la segunda que le toca padecer a la autora. Belli se ve a sí misma como “un animal político”, ha dicho en ese sentido, y ha “vivido intensamente la política, entendida como resistencia”: sin tristeza, ni seriedad, simplemente, con determinación e imaginación. “Uno de los grandes problemas del mundo es que hay una crisis de imaginación. No hemos imaginado otros mundos”, ha recalcado. “La palabra y los libros”, ha añadido, por contraste, “seguirán siendo fundamentales para trascender esta época”.

La autora del poemario Sobre la grama (1972) y de las novelas La mujer habitada (1988) y El país de las mujeres (2010), entre otras obras, es la primera escritora centroamericana en ganar este reconocimiento, dotado con 150.000 dólares, y la primera persona nicaragüense en alzarse con él. Belli recibirá oficialmente el galardón durante la jornada inaugural de la feria, que tendrá lugar el 28 de noviembre en Guadalajara, la capital de Jalisco, al oeste mexicano. La ciudad se ha configurado como uno de los grandes polos culturales del país, en parte gracias al potente foro de las letras hispanas, que este año tendrá a Italia como invitado de honor. La comisión organizadora prepara un extenso programa con 61 autores, inspirado en las palabras del escritor Umberto Eco ―“El mundo nos habla como un gran libro”―, de cuya muerte se cumplen 10 años.

Hay doble aniversario en esta convocatoria, en la que la propia FIL celebra su edición número 40. Para ir abriendo el apetito, la feria anunció hace menos de dos semanas una lista con 26 novelistas menores de 40 años, a los que seleccionó como las voces que están renovando la ficción y ampliando los horizontes de la novela contemporánea en español. El foro anunció también esta semana el premio de Literaturas Indígenas de América de este año, que ha recaído en el poeta guatemalteco garífuna Wingston González. Resta conocer quién se hará con el premio Sor Juana Inés de la Cruz, otorgado a mujeres que escriben en español y que la propia Gioconda Belli recibió en 2008. Nota aquí.



miércoles, agosto 26, 2026

Santiego Roncagliolo

 


sábado, junio 06, 2026

Gioconda Belli

 


martes, mayo 19, 2026

Gioconda Belli

 


martes, abril 14, 2026

Gioconda Belli

 


lunes, febrero 16, 2026

Gioconda Belli

 


lunes, febrero 09, 2026

Gioconda Belli

 


domingo, febrero 01, 2026

Gioconda Belli

 


miércoles, noviembre 26, 2025

Gioconda Belli


 

miércoles, noviembre 12, 2025

Gioconda Belli & David Uclés


 

miércoles, octubre 22, 2025

Gioconda Belli


 

domingo, agosto 10, 2025

Gioconda Belli

 Gaza y la crueldad

Cómo es posible que el mismo pueblo que lleva un holocausto en su memoria haya perdido la compasión de forma tan monstruosa.

Estoy sentada en un jardín en la casa de amigos en Morille, cerca de Salamanca. Es domingo y me salgo al jardín con un café a oír los pájaros y mirar el verdor de los árboles. Los pájaros me recuerdan mi casa en Nicaragua, ahora lejana y vacía.

Anoche no lograba dormir pensando en Gaza, pensando en el médico que contaba cómo cada día el ejército israelí mata a los palestinos que hacen lo imposible por acercarse al lugar donde esperan recibir algún alimento. Un día les disparan a la cabeza y el torso, decía el médico; otro día a la región del estómago, otro día a la ingle y las piernas. Es difícil de creer, decía. “Nunca vi nada semejante, pero los médicos lo hemos comprobado. Es como un juego para los soldados”.

Hace mucho que me pregunto cómo es posible que el mismo pueblo que lleva un holocausto en su memoria, que se ganó un territorio por la compasión de unas Naciones Unidas escandalizadas por su tragedia, haya perdido la compasión de forma tan monstruosa. El odio atroz parece haberles hecho perder la memoria y la perspectiva.

Como testigos de ese horror en Gaza, viendo fotos de niños, si no muertos, famélicos, oyendo la cifra de muertos cotidianos nos sentimos impotentes e incrédulos.

No puede esperarse nada de un Trump o un Putin que se han mostrado desalmados con su propia gente, pero Europa debía, hace meses, haber cortado toda ayuda, todo comercio con Israel.

Israel se justifica y acusa de antisemita a quien critica lo que hace su ejército. Los que hemos llorado y sentido la tragedia de sus seis millones de muertos por el nazismo cada vez que se nos recuerda; los que aborrecemos y condenamos el ataque y el fanatismo de Hamás, no somos antisemitas. No puede uno aceptar que se intente callar el desconcierto y espanto de ver a quienes fueron víctimas de un genocidio cometer otro, calificando de antisemitas a quienes protestamos por Palestina. No es aceptable resarcirse del dolor de una acción terrorista matando miles de civiles y condenando al hambre a dos millones de personas. Hemos visto en diarios y pantallas cada día un acto de venganza sin parangón en la historia reciente. Benjamin Netanyahu y sus cómplices han usado su pasado para justificar lo que consideran justicia para sus muertos. Así desvirtúan su historia y de víctimas y se convierten en victimarios.

No tienen perdón a estas alturas, y arriesgan que el respeto y solidaridad que ha existido para con el pueblo judío se convierta en desafecto.

Este es un conflicto humano, pero sobre todo un conflicto ético y moral que quienes tienen el poder para hacerlo deben detener ya. Nota aquí.



domingo, junio 22, 2025

Gioconda Belli

 "Los escritores usamos la experienciay lo que tenemos en la cabezapara construir ficciones"

La escritora nicaragüense Gioconda Belli visitó Buenos Aires con pasaporte español porque el presidente de su país Daniel Ortega, como a otros intelectuales, la despojó de su nacionalidad.

-¿Esta novela también tiene que ver con su propio exilio?

-No, la empecé a escribir en la pandemia en Nicaragua. No tenía ni idea de que me iba tocar el exilio. Ni idea. La historia fue creciendo. Y claro, una vez que estuve en el exilio, tuve que aprender cómo había sido el confinamiento en España. Entrevisté a varias personas para saber cómo lo habían vivido. Vi la casa donde sucede, la casa de la madre donde Penélope llega y tiene que hacer todo para deshacerse de los bienes. Ese cierre de una vida me pareció bien impactante porque yo lo he hecho. 

-¿Cómo surge esta novela?

-La historia no es mi historia pero si hay rasgos. Fui una persona que estuvo muy involucrada políticamente, que también tuve una situación con mis hijas porque se sentían desplazadas por mi compromiso político, también me tocó estar en el exilio en 1975. También mi mamá fue muy importante en mi educación sexual y parte de la libertad que tiene Penélope y la madre, sobre todo la madre con su idea de la belleza y el sexo como seducción, también lo aprendí yo de mi madre que era una mujer extraordinaria. Pero tampoco Valeria es mi madre. Los escritores usamos todo lo que tenemos en la experiencia y en la cabeza para construir ficciones.

-¿Cómo es la relación madre e hija?

-Bien complejas, que nunca conocemos muy bien a nuestras madres, porque las conocemos como madres, no como mujeres. ¿Conocemos a nuestras madres o no? Y después Penélope como hija, su propio programa de vida, su propia emoción al llegar cuando se le muere la madre. Creo que las dos tienen mucho para decir.

-Se lo dedica a sus hijos, ¿Es por esto que decía que se sintieron desplazados?

-Muchísimos de los que estuvimos en la revolución teníamos esa culpa y ese problema de que los hijos entendieran lo que estábamos haciendo en ese momento no lo podían comprender porque eran pequeños. Todo lo que hacíamos era clandestino, entonces tampoco podía decirles. No pensaba en el presente, yo pensaba en el futuro que les quería construir a ellas. Porque teníamos un presente que era una tiranía. Pensaba estoy haciéndoles el futuro, estoy haciendo algo para que ellos no tengan que vivir lo que yo he vivido.

-¿Lo leyeron?

-Lo están leyendo. No me han dicho nada todavía. Pero es que bien interesante porque es difícil, cuesta que los hijos lean mis novelas. Pero así les pasa a todos los escritores. No las quiero presionar mucho tampoco. Entonces no les he estado preguntando. 

-Pero si era algo que vos le querí. como decir a través de la novela.

-Si al final de la novela en el epílogo o las notas ahí yo digo que quería reconocerle a todos los hijos, hijas que sufrieron esas carencias durante su infancia, que reconocerlas lo que ellos sentían. Entonces Penélope y lo que ella siente es lo que yo imagino que pueden haber sentido.

-¿Se arrepiente de algo?

-La historia uno no la escoge. Yo nací en un país con una dictadura. Creo que escogí coherente con mi sensación de injusticia, de que había que hacer algo que no resultara exactamente como yo soñé que debería resultar, pero también porque creo que va a resultar. Creo que creo es que nosotros nos desilusionamos muy rápido, porque queremos que los sueños se cumplan en nuestro tiempo de vida. Y si uno se pone a pensar en la historia, historia es muy larga y nuestro tiempo de vida es muy corto. Si te pones a pensar en la revolución francesa, triunfó esa gran revolución. ¿Y qué pasó después? Vino el terror. La República Francesa tardó 100 años. Cuando regresamos a Nicaragua porque yo estuve en el exilio en Costa Rica y cuando ya triunfó la revolución yo la fui a recoger a mis hijas a San José, Costa Rica y me las llevé en el automóvil de vuelta a Nicaragua. Y me acuerdo que me paré, cuando ya cruzamos la frontera, para decirles lo que quiero que aprendan de esto es que los sueños son posibles. La posibilidad de los sueños, es mi herencia para ellos.

-¿Y este nuevo exilio?

-Lo mismo pienso. O sea que esta vuelta que ha dado la revolución en que yo participe es inconcebible. Es peor porque es más cruel, más falta de compasión y han quitado todo. A mí me quitaron mi nacionalidad, mi casa. La pensión de jubilación de toda gente que ya tenía 80 años, 90 años, se los quitaron.

-¿Lo trató a Ortega?

-Sí, pero nunca me impresionó. Ortega me pareció siempre un ser mediocre. Y no me lo confirma la realidad. Nota aquí.





miércoles, junio 18, 2025

Gioconda Belli

 Gioconda nos cuenta por Facebook.

Este fue mi viaje. Les cuento:
La estación de Colliure a la que llegó el poeta Antonio Machado con su madre y hermano el 28 de enero de 1939.
Ella es Rosa Massip, de Diodati que organizó este hermoso viaje literario. Como artistas acompañando al grupo fuimos Carlos Aganzo y yo.
Nuestro viaje empezó en la tumba del poeta donde hablamos de su historia y leímos poesía y varias del grupo leyeron cartas que le habían escrito al poeta. Muy conmovedor fue ese momento. Leímos en la tumba de Machado. Colliure es una bella y pequeña ciudad a la orilla del mar, en la frontera con Francia, tiene un impresionante castillo.
En el castillo visitamos una exposición sobre los refugiados españoles que llegaron a Francia al caer la República y pasaron inmensas tribulaciones, igual que el Poeta Machado que murió en Colliure el 22 de febrero de ese año.
El grupo de viajeros de Diodati en la Fundación Machado en Colliure. Fueron una maravilla de compañeros de viaje.
Darse tiempo en la vida para seguir los pasos de un poeta como Machado deja huellas indelebles.





viernes, mayo 30, 2025

Gioconda Belli


 

martes, mayo 13, 2025

Gioconda Belli


 

jueves, noviembre 07, 2024

Gioconda Belli

 ‘Un silencio lleno de murmullos’, de Gioconda Belli: placer y revolución

La nueva novela de la autora nicaragüense es una biografía oculta de su vida y de medio siglo de historia calamitosa de su país.

Gioconda Belli iluminó con palabras una era de gran simbolismo para la izquierda española y latinoamericana —la revolución sandinista— como iluminó después la decepción, el aprendizaje y la marcha de Nicaragua hasta un presente de exilio por la persecución a la que los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo han sometido a numerosos intelectuales. Desde aquel Línea de fuego de 1978, puro furor revolucionario, a Apogeo, de 1998, con desencanto incluido, El país bajo mi piel (2001) o sus poemas más recientes, Belli ha sabido hacerlo siempre con la sonrisa física y literaria en la cara.

Es imprescindible tener esto en cuenta para afrontar su nueva novela, Un silencio lleno de murmullos (Seix Barral) y hacerlo desde la trayectoria de esta autora premiada con el Reina Sofía de Poesía o el Sor Juana Inés de la Cruz, entre muchos otros galardones. Gioconda Belli, de 75 años y ahora afincada en Madrid, ha trasladado a los personajes y la trama de esta obra una especie de biografía oculta de su vida y otra menos oculta de la historia del último medio siglo de Nicaragua. Y no lo hace con la habitual mirada torturada del creador que ha sufrido penalidades y dolor, no, sino con las herramientas de la esperanza, de las lecciones para seguir adelante. Siempre adelante.

Pero esta no es solo una novela política, o de trasfondo político. La feminidad, el cuerpo y la sexualidad acompañan con fuerza. Veamos el argumento: una mujer nicaragüense de 45 años viaja a España para hacerse cargo de los restos de su madre, recién fallecida. Se instala en su casa para desmantelarla, con tan mala suerte que coincide con el confinamiento por la pandemia. Y ahí se ve encerrada, entre los recuerdos y objetos de su madre, desde marzo hasta el verano. Llevará tiempo, vinos, soledad, reflexiones, sesiones de vibrador y mucha añoranza de lo que ha quedado en Nicaragua averiguar un gran secreto. Y, sobre todo: lo que nos interesa de ella y de Nicaragua también quedará al descubierto.

Ahí, a través del juego de espejos que se establece entre la protagonista y las huellas de su madre fallecida, encontraremos todas las Giocondas Belli que han poblado también su poesía: la Belli revolucionaria y soñadora que iba a cambiar el mundo; la desencantada; la madre devota de sus hijas y la madre culpabilizada por dedicar más energía a cambiar el país que a las tareas; la mujer que lo ha perdido todo y la que ha vuelto a salir adelante; la enemiga de la dictadura convertida en “distopía apocalíptica”; la que apoya a los estudiantes represaliados en 2018; la exiliada, la que ha perdido su patria; el ser sexual que encuentra en el placer un sentido de la vida; la feminista que celebra la diferencia a partir de la igualdad; la disfrutona; la mujer acechada por la vejez; la lectora que aprende de Meditaciones de Marco Aurelio o Metamorfosis de Ovidio, de Marcel Proust, Poe, Cortázar o Virginia Woolf. Nota aquí.