sábado, octubre 31, 2026

Ramón Serrano

 EL BOSQUE INCIERTO

Era un bosque que crecía
más allá de las aguas mansas
a mí jardín marino le gustaba
las begonias se sentían contentas
y las acacias lo arropaban
era un pequeño bosque
frondoso como un campo de esmeraldas
despacio era su lema
creció gigante y con alas
alfombras de pinaza
piñones y otras vainas
gustaba de los vientos sostenidos
del rumor de las olas
y el sabor de la tramontana
llegó el olvido
con su caravana de rutinas varias
y se olvidó de sí mismo
y del nocturno toque de campanas
el cobre era su emblema
llegó el otoño y después el frío invierno
y se quedó como estatua de olvido
y el bosque fue un vacío incierto
sin vientos y sin pentagrama



0 comentarios: