domingo, febrero 08, 2026

Santy Pérez

 

Félix Maraña

 Miguel Hernández, siempre

Miguel Hernández murió dos veces
Querido poeta, dos puntos: creo que no te perdonan el amor de tus verbos, el calor de tus versos, la mirada de tu sangre que atraviesa toda tu poesía. Creo que en realidad no se perdonan a sí mismos que sus abuelos no te fusilaran en una tapia. Por eso ahora, con las armas que tienen, te arrancan de los muros, para quitar la piel de tu testamento de libertad, vida, conciencia, historia y futuro. Quiero que sepas que yo, que no soy nadie, te quiero, además, porque sé cómo, entonces y ahora, no se perdona que hayas sido pastor. Pronto explicaré todo esto a mi nieta, y le cantaré tus versos, y le diré que eras amor contra el desamor. Bueno, tampoco vamos a ponernos solemnes. Pero quiero que sepas que ya han pasado 85 años, aunque no lo parezca. Quiero que sepas que muchos, muchos te queremos. Y que tus poemas, siempre, nos ayudaron a mejorar las ruinas, a calentar el frío, a celebrar la mirada de los limpios de corazón, a levantar los pies del suelo, a recoger las cosechas, a sembrar la siembra, a cantar, a encarar la lucha contra la injusticia, porque tus poemas nos han ayudado a ser pobres, pero dignos, a vivir y a deshacernos. Eskerrik asko, cabrero de la Libertad, poeta de todas las palabras del Mundo.
© Félix Maraña
[Retrato al lápiz, hecho por Antonio Buero Vallejo, en enero de 1940, en los días en que Miguel iba muriendo de cárcel y de odio, sin odiar a nadie].



Marazu


 

El Kanka

 

Ismael Serrano

 "Ahora la izquierda abronca a quien piensa un poco diferente; exigen una adhesión inquebrantable"

"Uno de los problemas de la izquierda es el sectarismo. Solo le hablan a los suyos" // "No puedes dialogar con un xenófobo o con alguien que te odia y te quiere meter en la cárcel".

Ismael Serrano (Madrid, 1974) habla despacio. Como quien mide el peso de las palabras. Como quien sabe de lejos que una canción también es protesta y reivindicación.

Una figura, la del cantautor "en peligro de extinción", que se encuentra más penalizada que nunca. "Cada vez da más miedo posicionarse. Hay mucha autocensura", expresa en una entrevista con EL ESPAÑOL.

Pero Ismael no tiene miedo. Es uno de los últimos románticos que habla y canta de las derrotas íntimas y de las injusticias colectivas.

Es un cronista de su tiempo. Por eso sigue y seguirá cantando Papá cuéntame otra vez, aunque desde otro lugar.

El del padre que mira el mundo y que admite, con tristeza, que debe "preparar a sus hijos para la hostilidad". Para un futuro "quizá peor que el de sus padres". Para una "crueldad que se ha normalizado".

Serrano desconfía de los dogmas. Del "sectarismo de la izquierda", dice. "Ahora la propia izquierda abronca a la gente que piensa un poco diferente o es crítica con los suyos, y exigen una adhesión inquebrantable".

Sin embargo, no renuncia al voto, aunque conviva con el desencanto político. No renuncia a la política de trincheras, por ello no le ilusiona este gobierno que "solo habla a los suyos".

Cree en la diversidad musical y humana. En escuchar lo que el algoritmo no te sugiere y en generar espacios de encuentro frente al hambre, frente al odio, frente a la intemperie.

"Antes, hacer campañas contra menores inmigrantes era impensable, y ahora es habitual ver cómo se habla con total naturalidad sobre cómo hay que echar a los menas. Hemos normalizado la crueldad", denuncia.

Encuentra esperanzas en aquellos que aún no la han perdido. No quiere ser pesimista. Él seguirá combatiendo desde el escenario.

Su próxima cita, el 11 de marzo en el Teatro Real de Madrid en la tercera edición de Lucha de Gigantes, un concierto solidario impulsado por Acción contra el Hambre que busca visibilizar la urgencia de acabar con el hambre en el mundo y donde compartirá cartel con otros artistas como Ara Malikian y El Kanka.

Además, hace unas semanas vio la luz Grabaciones Insospechadas, un EP de versiones íntimas compuesto por 5 canciones donde el cantautor reinterpreta temas de diferentes artistas que han marcado generaciones y estilos como Joan Manuel Serrat, Extremoduro, Shakira o Silvio Rodríguez.

PREGUNTA.– Grabaciones insospechadas es un EP de versiones de variados artistas. ¿Por qué le interesaba rescatar canciones tan distintas?

RESPUESTA.– Quería desmontar ciertos prejuicios que el algoritmo fomenta. Las plataformas digitales te sugieren música que tiene que ver con tus hábitos de escucha, y eso lo que hace es fomentar los prejuicios. No te educa en la posibilidad de escuchar cosas diferentes. Y desde hace tiempo venía haciendo versiones de otros artistas diferentes a mí y que el algoritmo no relacionaría conmigo. Quería hacer un alegato de la diversidad musical y romper esa barrera.

P.– El próximo 11 de marzo actuará en el Teatro Real, en un proyecto impulsado por Acción contra el Hambre. ¿Por qué decide involucrarse en este proyecto?

R.– En un contexto como este, donde parece que la incivilización avanza, y donde la crueldad se impone como una tendencia política en muchos aspectos, me parecía necesario que se generen espacios de encuentro que nos hagan entender que no estamos solos ante cuestionamientos de una realidad, en este caso, el hambre. Hay que ser conscientes de que tenemos capacidad para paliar el problema del hambre en el mundo, pero el modelo económico imposibilita que eso suceda. Por ello, generar vínculos que combatan esas ideas y esos modelos, desde la solidaridad y la empatía, me parecen muy necesarios.

P.– Lleva casi treinta años dedicado a la música. ¿Qué le ha enseñado el paso del tiempo?

R.– El paso del tiempo es un conflicto permanente para los que hacemos canciones. Escribo canciones porque no sé convivir con la renuncia y la pérdida que implica el paso del tiempo. Y a mí me ha enseñado que crecer no solo implica una renuncia, sino que también ganas experiencias, conocimientos, relaciones… Ha desmontado mis prejuicios. Cuando eres joven ves la vida creyendo que lo sabes todo.

P.– La arrogancia de la juventud…

R.– Exactamente, cuando eres joven eres arrogante y crees conocer todas las respuestas. Y el tiempo te hace más flexible, más permeable. Te enseña a escuchar con más atención y entender que te quedan muchas cosas por aprender. Más importante que tener respuestas contundentes es no dejar de hacerse preguntas.

P.– ¿Y qué es lo que más le preocupa del paso del tiempo?

R.– Que cada vez te queda menos (sonríe). El tiempo no se recupera, y es algo sobre lo que hay que ser consciente para valorar lo que realmente tienes. Y me preocupa precisamente no saber saborear la vida con la rotundidad que merece.

P.– ¿Y qué saborea con total entrega?

R.– Pues a veces he pensado que, al llegar a cierta edad, no me podría enamorar porque estaba de vuelta de todo. Y, de repente, alguien te cambia la vida. Por eso hay que desterrar el pesimismo, el tiempo siempre puede traer cosas buenas.

P.– Habla de la falta de certezas. Pero, ¿qué cree que es fundamental saber de la vida para sobrevivir a ella?

R.– Creo que es vital entender que cada elección en la vida conlleva una renuncia. Hay que entender que no podemos llegar a todo, y tampoco podemos gustar a todo el mundo. Muchos músicos persiguen eso, y no pasa nada si no le gustas a todo el mundo. Hay que saber soltar y saber que en esta vida hay muy pocas cosas definitivas. Y también creo que hay que ser benevolente con los demás pero también con uno mismo. Cada uno hace lo que puede.

P– El tiempo también ofrece otra mirada sobre Papá, cuéntame otra vez, esa eterna canción que ahora canta desde otro lugar. ¿Qué le cuenta a sus hijos del mundo en el que vivimos?

R.– Hay algo que me entristece, y es que como padre me veo en la necesidad de prepararles para la hostilidad del mundo en el que viven. En el caso de mi hija más aún, para una mujer creo que todo es más difícil. Y también a veces da la sensación de que nuestros hijos van a vivir en un contexto histórico y en una realidad peor que la de sus padres.

El llamado estado del bienestar se ha detenido, aunque, por suerte, mis hijos viven y vivirán en un contexto privilegiado. A mí me va bien en la música y crecerán con esa herencia y ese capital social. Sin embargo, los tienes que preparar para enfrentarse a la hostilidad. Cuando uno piensa en el futuro, a veces se vislumbra un contexto de guerra. Podría ocurrir que lo de Groenlandia desembocara en un conflicto armado. Es algo lejano, pero sobrevuela.

P.– ¿Y qué le han enseñado sus hijos sobre el mundo?

R.– A desprejuiciarme. A mí la paternidad me cambió. Cuando eres padre dejas de ser el centro del relato. Se renueva tu mirada. Vives cosas con ellos por primera vez. Y tu mirada cambia porque relativizas muchas cosas. Y uno quiere ser el protagonista de todas la historias que se cuentan y cuando tienes hijos entiendes que tú no eres el centro y sí lo son ellos.

P.– ¿Se considera un superviviente de la canción de autor? ¿El último romántico?

R.– Bueno, creo que debo ser de los pocos que siguen reivindicando con orgullo el término cantautor. Creo que hay cierta claudicación de gente con la que comparto oficio que entiende que el término está estigmatizado y renuncian a ello. Y me consta que hay muchos artistas que se podrían considerar cantautores casi canónicos; y no porque compongan sus canciones, sino por la tradición; que reniegan de ese término.

P.– ¿Y por qué? ¿Por el tinte político que puede conllevar?

R.– No solo por eso, sino porque la figura del cantautor ya es anacrónica. Pero sí que creo que nace de una cuestión política. Lo primero que te viene a la mente cuando piensas en un cantautor es aquel que te da sermones y que está comprometido ideológicamente. Y todo esto se mira con cierto recelo porque se nos ha dado a entender que todo aquel que se posiciona políticamente lo hace de forma impostada.

Aparte, los festivales no quieren cantautores porque se ha impuesto otra tendencia diferente. El algoritmo tiene un carácter excluyente del que no somos conscientes. Cuando el algoritmo coloca de forma hegemónica un género musical como el urbano, es muy difícil desplazarlo. Entonces, es muy difícil salir de ahí porque los buscadores y las tendencias no te van a dirigir nunca a otro lugar. Y eso hace que la gente renuncie a la canción de autor porque no está dentro de esas tendencias. Nota aquí.




Vaquero


 

Teresa Parodi & Maggie Cullen

 


Leire Martínez

 Leire Martínez prepara su gira por la Argentina tras su salida de La Oreja de Van Gogh: “Pensé que no lo volvería a vivir”

En charla exclusiva con Teleshow, la cantante española habló del vínculo con el país y su primer disco solista, atravesado por la memoria y la resiliencia.

Hay regresos que no se anuncian: se sienten. Y el de Leire Martínez a la Argentina tiene algo de destino cumplido, de promesa que parecía lejana y hoy se vuelve tangible. En mayo, la artista vasca volverá a cruzar el Atlántico para ofrecer sus primeros conciertos en el país como solista, dentro de la gira internacional que acompaña el lanzamiento de su esperado álbum debut, Historias de aquella niña, que verá la luz el próximo 20 de febrero.

Será un reencuentro cargado de simbolismo. Neuquén, Buenos Aires, Rosario y Córdoba serán las ciudades que recibirán a una voz que durante casi dos décadas fue sinónimo de emoción, estadios colmados y canciones que marcaron generaciones. Pero esta vez, el nombre en lo alto del cartel será el suyo, sin necesidad de compartirlo. Con su historia a cuestas y su identidad reafirmada.

Leire Martínez Ochoa nació el 22 de junio de 1979 en Rentería, País Vasco. En la Ikastola la apodaban de muchas maneras —“la leona”, “la gata”—, pero hubo uno que sobrevivió al paso del tiempo: “Laser”, en honor a sus enormes y expresivos ojos, capaces de iluminar cualquier escenario. Esa niña creativa, apasionada, aventurera y sin miedo a los desafíos es la que hoy vuelve a asomar con fuerza en este nuevo capítulo.

Antes de los estadios y las giras internacionales, estuvo el salto a la televisión. En 2007 participó en Factor X (Cuatro), donde deslumbró con interpretaciones de Julieta Venegas, Anastacia, Vanessa Paradis o incluso Lisa Stansfield. Fue eliminada en la sexta gala, pero su camino recién empezaba.

En febrero de 2008 recibió una llamada que cambiaría su vida. El baterista Haritz Garde la invitaba a audicionar para La Oreja de Van Gogh. Poco después, el grupo la confirmó como su nueva vocalista. El 20 de marzo de ese año se oficializó su incorporación. Durante 17 años, su voz acompañó una etapa fundamental de la banda, consolidando una conexión profunda con el público latinoamericano, especialmente con la Argentina y México.

El 14 de octubre de 2024 se anunció la separación entre Leire y el grupo. La noticia sorprendió a los fanes y desató una ola de apoyo masivo en redes sociales hacia la cantante. Fue un punto de inflexión. Un cierre y, al mismo tiempo, una puerta.

“Lo que durante una época fue algo que daba por sentado, ahora supone uno de los retos más grandes de mi carrera en solitario. Volver con mi directo a EEUU y Latinoamérica”, reveló Leire en diálogo exclusivo con Infobae. Y agregó, conmovida: “Son lugares que han acabado siendo hogar para mí, tan lejos del mío propio, y que durante años me han hecho sentir tan querida. Pensé que eran una etapa y una suerte que no volvería a vivir”.

Respecto del presente y lo vivido desde su salida dle grupo, destacó que “a lo largo de este último año habéis seguido estando ahí y mandándome vuestro cariño más fuerte que nunca, así pues poder reencontrarme con vosotros, volver a mirarnos a los ojos y cantar juntos será un inmenso placer”.Nota aquí.






Alberto Alcalá

 


Edgar Oceransky

 


Paula Mattheus

 Paula nos cuenta por Facebook.

2 días desde que salió Todo lo alto que quiero el jueves por la noche tuve la oportunidad de tocar algunos temas del disco antes de que saliera con algunos de vosotros. Tuve la oportunidad de saldar mi deuda con tocar en la sala Galileo que la pandemia me quitó hace 5 años. Tuve la oportunidad de emocionarme celebrar y llorar.
Muy emocionada con todo lo que ya me está trayendo este disco, y con todo lo que me queda por vivir con el. Gracias a todos por el amor y por compartir. Y gracias por atreveros a hablar todo lo alto que queráis.
Nos vemos en 1 mes en la gira!!! Ahhhhh!!!
@mvalderramac gracias por presentarme el disco y hablar tan bonito y por el video que me montasteis que casi me desmontáis . Te quiero .








Alba Muñoz Carbonell

 


Nacho Vegas

 

Gaby, Fofó y Miliki

 “Hace mucho tiempo que somos ricos”: la historia del trío de payasos que huyó de la España de Franco y conquistó América desde Cuba

Un 8 de febrero de 1923 nació en Madrid Alfonso Aragón Bermúdez, Fofó, el hermano mediano de una dinastía que llevaba el circo en la sangre. El debut del trío en la España de posguerra, su salto a Cuba y la consagración en la televisión latinoamericana y argentina antes de volver a Madrid como hijos pródigos. La inesperada admiración de Franco por “los payasos de la tele” y el triste día en que los payasos tuvieron que comunicar a los niños que Fofó había muerto.

Corrían tiempos de sangre y de tristeza en España cuando tres chicos, dos adolescentes y un niño, se presentaron en público sin imaginar que harían historia. Fue el 24 de abril de 1939 en el legendario Circo Price de Madrid. Apenas tres semanas antes, Francisco Franco había declarado la victoria de las “tropas nacionales” en la Guerra Civil. “En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado”, había comunicado “el generalísimo” a todo el país en el parte de guerra firmado de puño y letra el 1° de abril de ese año. En ese clima de violenta posguerra, Gaby, Fofó y Emilín (que luego cambiaría su apodo por Miliki) Aragón Bermúdez se presentaron con los roles que el trío de payasos conservaría durante toda su trayectoria: “Gaby” como clown – hablador y autoritario - y maestro de ceremonias, Alfonso "Fofó" como payaso augusto – bromista y extravagante – y Emilio “Miliki” en el rol de trombo o contra-augusto – el tercero en discordia que desbarata las intenciones de los otros dos para ponerlos en ridículo -, un papel que asumió cuando era todavía un niño.

Gaby, nacido el 8 de febrero de 1920, tenía 19 años, Fofó acababa de cumplir 16 y Miliki era un niño de solo diez. Los tres llevaban el circo en la sangre: el linaje circense de los Aragón se remontaba al siglo XIX, porque Gaby, Fofó y Miliki eran hijos y sobrinos de payasos. Su padre era Emilio Aragón Foureaux, más conocido como Emig. Sus tíos, José María y Teodoro Aragón Foureaux, también eran payasos, conocidos por los nombres artísticos de Pompoff y Thedy. Esos hermanos también conformaban un trío de características parecidas al que, años más tarde, consagraría a sus famosos descendientes.

La tradición no acababa allí. Los primos de Gaby, Fofó y Miliki también eran payasos: uno de ellos, José Aragón Hipkins, era conocido como Nabucodonosorcito, y el otro, llamado Emilio como Miliki, utilizaba el nombre artístico de Zampabollos. Los abuelos tampoco eran ajenos al mundo del circo: Gabriel Aragón Gómez, conocido como el Gran Pepino, habían trabajado en distintos espectáculos circenses acompañado por su mujer, Virginia Foureaux, e incluso el tatarabuelo del trío, un ex militar francés llamado Jean Philippe Foureaux, había incursionado en ese tipo de espectáculos, pero no como payaso sino como domador de caballos. Para completar el cuadro, la hermana de los tres payasos casi niños era bailaora de flamenco y en aquellos primeros tiempos más de una vez se presentó con ellos.

El debut fue un éxito de público y tuvo algunas buenas críticas en los diarios. Fueron pocas en realidad, porque hay muy pocos registros periodísticos de esos primeros años de Gaby, Fofó y Miliki y sus espectáculos. Esa España autoritaria y empobrecida de la posguerra civil no les resultó propicia y siete años después de su debut decidieron emigrar en busca de un mejor destino. Creyeron que sería por poco tiempo, pero demoraron 27 años en volver, cuando el régimen del dictador Franco ya agonizaba.

Quizás conscientes de que no podrían ser profetas en su tierra, en 1946 se embarcaron tras otro sueño: hacer la América. La primera escala latinoamericana fue Cuba, donde se presentaron con un número en el que ya incluían instrumentos musicales, como el saxofón y el acordeón. Allí, en 1949 se presentaron por primera vez en televisión, con un programa semanal de corte circense que pronto fue exportado a otros países de habla hispana, como México, Argentina y Venezuela. Nota aquí.




María Tena

 


El Roto

 


sábado, febrero 07, 2026

Luis Fercán

 


Rodolfo Serrano

 El tiempo

Si usted la hubiera visto, amigo mío,
el perfume que salía de su blusa,
la forma de apoyarse en cualquier sitio,
o, simple y llanamente,
esa manera tan suya de mirarte.
No ha llegado usted a conocerla
en sus años mejores.
Cuando andaba por calles y por bares,
acuchillando noches y bebiendo
la sangre de la vida.
Mirarla, ya le digo, era la gloria:
morena y muy delgada,
y esa piel que parecía -a qué negarlo-
un verso de Neruda.
Como a todos,
a mí también me tenía enamorado.
Y hubiera dado, lo juro, cualquier cosa
por una madrugada,
los dos juntos,
en cualquiera de esos bares de suburbio
que ella frecuentaba por entonces.
Usted conoce bien, estoy seguro,
lo que ocurre con amores como éstos.
Se van por el lavabo como el agua,
girando, dando vueltas, dulcemente.
No dejan ni un rasguño, ni una huella
en tanto corazón abandonado.
Fueron tiempos felices.
Muchas veces
recuerdo esa humedad en el asfalto,
y las oscuras calles sin un alma,
las madrugadas frías,
la búsqueda apurada
donde tomar la espuela.
Y ella —me parece estarla viendo—,
fumando un cigarrillo
y su tos como un tibio sobresalto.
Ya ve usted, amigo, quién diría
que es la misma mujer, cansada y triste,
que se cruzó hace un rato con nosotros
y, sin ganas,
nos presentó a su nieta.
Yo le juro
que es la misma mujer que hace unos años
nos volvió a todos locos.
Y felices.
(Es mentira que el tiempo
dulcifique los recuerdos)
La foto es de Raul Cancio.



Víctor Alfaro


 

Alba Flores & Guillermo Furiase

 


Carlos Cuevas

 “No entiendo que se tache de reivindicativo a quien se posiciona a favor de la vivienda o contra el racismo”

El catalán interpreta en la película ‘La fiera’ su primer papel protagonista en el cine.

“Es la historia del héroe: el héroe es, por definición, alguien que va a un sitio sabiendo que puede morir. Si no existe la posibilidad de muerte, no es un héroe”. Carlos Cuevas está hablando de la pelícu­la La fiera, desde hoy en salas, en la que interpreta su primer papel protagonista en el cine. En concreto, está explicando la pulsión que mueve a los protagonistas a escalar montañas o saltar una y otra vez en paracaídas y wingsuits desde avionetas, cimas o rascacielos. Pero lo que dice también sirve para entenderle a él. Aquí tenemos a un hombre poco dado a la épica y mucho a llamar las cosas por su nombre.

Carlos Cuevas (Montcada i Reixac, Barcelona, 30 años) es actor. Sus trabajos más populares han sido en televisión: Ventdelplà (2005-2010), la gran serie diaria catalana, en la que él trabajó entre los 9 y los 15 años; Merlí (2015-2018), que también se emitió en TV3 y que al pasar a Netflix levantó pasiones en tantos países que fue resucitada por Movistar+ como Merlí: Sapere aude (2019-2022); y Smiley (2022), en Netflix, en la que la presencia de Cuevas ya era un reclamo para fabricar un fenómeno internacional, cosa que fue. Sus trabajos más prometedores están en cine (El 47, Esto también pasará, La ternura), y los mejores, posiblemente en teatro: empezó a los 16, con Els nostres tigres beuen llet, de Albert Espinosa, y desde entonces ha protagonizado no pocos hitos de las tablas catalanas recientes: Barcelona (2013), Jauría (2024), de Miguel de Arco, donde encarnó a un miembro de La Manada, o la monumental La herencia (2025), escrita por Matthew Lopez y ganadora del Tony en Broadway y del Olivier en Londres, que le obligaba a pasar seis horas en el escenario cada día.

O sea que Carlos Cuevas es actor; no canta, no vende ropa ni promociona coches, apenas postea, es actor y solo actor, o sea que es un poco raro en ese sentido; su vida entera ha sido actuar, en rachas largas y graníticas de trabajo, y él aún quiere hacerlo más y ser mejor después de 23 años haciéndolo ya, lo que no es exactamente fácil de entender desde fuera. “Tengo un oficio, como lo tiene un carpintero o un pintor. Hay algo que sé hacer y que intento hacer mejor cada día. Todas mis decisiones pasan por ser mejor en ese oficio. No sería el actor audiovisual que soy si no hubiera debutado en teatro y no sería el actor de teatro que soy si no tuviera tanto rodaje a la espalda”, explica él una tarde en el teatro Lliure de Barcelona, y podría sonar a ecos de una ambición mal trabajada pero sus acciones también hablan. Con todo el trabajo que ha hecho, muy poco de su tiempo y su esfuerzo han ido a demostrar ante otros cuánto ha progresado y sacrificado: de ser así, su trayectoria tendría un aspecto muy distinto. Habría más cine comercial, series streaming de consumo inmediato y masivo, más sobreacutaciones, más exhibirse con gente inaccesible y menos funciones de seis horas en catalán. Lo que ha hecho, lo ha hecho para sí mismo.

“No tiene las tonterías que suelen acompañar a otros actores, la popularidad, el dinero, y es raro que un chaval de 30 años venga con las cosas tan claras”, pondera Salvador Calvo, director de La fiera. “Uno espera que a esa edad se sea un poco infantil. Carlos, sin embargo, sabe lo que quiere y lo que cuesta”. En esta historia, el premio por actuar mucho y bien es actuar más y mejor.

Lo otro, la fama, al final quema, deforma y demanda sacrificios. Todo famoso es alguien empeñado en serlo, alguien capaz de, en ocasiones, anteponer la celebridad a lo demás. Objetivamente, Cuevas ha dedicado el tiempo justo a las redes y las modas y otros despliegues de capital social: a la gente la definen sus contradicciones y la suya quizá sea que es un chico guapo, querido por la cámara, con fans en todo el mundo y, a la vez, un famoso bastante mejorable.

“Es que yo…”, baja el mentón. “Yo quiero trabajar en esto toda la vida. La gente que trabaja en esto toda la vida ha hecho unas cosas y no ha hecho otras. Entonces intento seguir esos ejemplos. Ahora, paseando por el Lliure, veíamos carteles con las caras de Anna Lizaran, Eduard Fernández, gente que admiro, y veo qué camino han seguido, con más o menos suerte, con más o menos continuidad. Ha habido muchas cosas a las que he renunciado por desinterés. No me acercan hacia donde quiero ir. Tengo el foco puesto en un lugar que no es el de ser famoso”. Una pausa, como intentando ordenar su discurso. “Hay actores que prefieren hacer una película y una publi y el resto del año, descansar. Yo prefiero estar nueve meses haciendo teatro y luego algo audiovisual, porque en ese tiempo haciendo teatro estás aprendiendo, estás mejorando. Si tú paras 10 meses de hacer cualquier cosa, pierdes agilidad. Pasa con todo, como si no hablas un idioma en 10 meses. Intento que mi carrera pivote alrededor de lo que me hace estar más entrenado pese a que a veces no son las que más te retribuyen económicamente”. Nota aquí.



Julieta Rada


 

El Kanka

 


Ramón Serrano

 DEL VERBO SIN TIEMPOS

Con frenesí enloquecido
brotan del suelo las aguas
en las minas del tiempo
túneles largos y oscuros nos aguardan
esa lluvia enfermiza de rabia
ese océano calenturiento
son presagio doliente
de un futuro que no existe
de un pluscuamperfecto indefinido
que es asco y náuseas
una existencia azarosa
el vasto imperio de la nada
no habrá nadie en los entornos
no contarán horas oxidadas
sin ventanas ni madrugadas
vacío el andén de la noche
los raíles que llevan a los suburbios de una infancia malograda.



Fran Mariscal

 


Rodrigo Cuevas

 


María Guivernau

 


Santy Pérez

 


72 Kilos

 


viernes, febrero 06, 2026

Paula Mattheus

 

Gabriel Tuya

 Gabriel nos cuenta por Facebook.

CHICHO SÁNCHEZ FERLOSIO... LOS DOS GALLOS.

Hace apenas unos meses atrás que descubrí que una canción llamada "Los dos gallos" no pertenecía al cancionero de la Guerra Civil Española. Esa canción que fue grabada por Los Olimareños y por tantos otros, es una creación de Chicho Sánchez Ferlosio en tiempos del franquismo. Y entonces me puse a investigar sobre el autor... me encontré con un músico y más aún... con un ser humano irrepetible. Debido a la censura que había en España, Chicho se encerró en el baño de su casa, porque decía que tenía buena acústica y allí grabó su disco, el que fuera editado en Suecia, pero bajo el nombre de "cantor anónimo"... "Cuando canta el gallo negro / Es que ya se acaba el día / Si cantara el gallo rojo / Otro gallo cantaría / Ay, si es que yo miento / Que el cantar que yo canto / Lo borre el viento / Ay, que desencanto / Si me borrara el viento / Lo que yo canto." Chicho formó parte primero del Partido Comunista Español y luego abrazó las más puras banderas del anarquismo. Cosa complicada la de la música de protesta... muchas veces quedan en la nada por ser solo panfletos pero en el caso de Chicho, sus canciones hoy se siguen cantando... a más de 40 años, Chicho sigue vivo en sus canciones. Hoy, frente al avance del fascismo tanto en Europa como en España, nos hacen falta más cantautores capaces de escribir canciones que sean la banda sonora de este pueblo que ya dice basta... o tal vez sea yo el que quiere que digan basta... porque vamos directo al burladero y como buen toro, todos sabemos que luego vendrá la espada. Y si tenemos que morir en una plaza de toros, al menos que sea cantando, joder!!! Por eso este video de Silvia Pérez Cruz... cantando "Los dos gallos"... que viva el Chicho! Que vivan los cantautores! Nosotros apenas podamos cantar sus canciones, para que aquella frase de La Pasionaria se vuelva verdad... NO PASARÁN!

Alberto Alcalá

 


Siloé

 

Félix Maraña

 Villancico del urogallo

en la nieve de Babia y Laciana
(Villancucu)
No es ni gallina ni gallo,
ni cobarde en la pelea,
disputa cuando recrea,
y crea siendo Urogallo.
No admite dudas ni fallo,
cuando falla se marea,
vivir tiene por tarea
principal y secundaria.
Canta a modo de plegaria,
para que el mundo le crea.
Ella tiene mucha lavia,
como tiene labia él,
cuando baila en el cordel
en la montaña de Babia.
La hembra también es sabia,
probad su sabiduría,
sabia la savia que guía
a urogallo firmamento,
cresta de pico y contento.
Y me pico cada día.
Urogallos de Laciana,
anunciad la primavera,
que marzo aguarda y espera,
pues en la comarca hermana
acogen de buena gana
en Riolago y sus crestas
donde celebran con fiestas
vuestra sonora presencia.
No prorrogéis vuestra ausencia,
volved, festivas y prestas.



Coque Malla


 

Andrés Suárez

 

Pedro Pastor

 Pedro nos cuenta por Facebook.

Nuestro sexto disco 10 LOCOS AÑOS DESCALZOS ya es vuestro.
Por dónde empezar… ha sido un disco largo y difícil, ha sido un disco emocionante y hermoso, me ha enseñado, he recordado, me he frustrado, he agradecido.
Quería honrar estos 10 años de música junto a Álvaro, Nico y Alan y a las canciones que nos han acompañado esta década dándole una nueva vida y compartiéndolas con voces que amo, admiro y he soñado.
Ha sido todo un reto, he recibido muchas más ‘noes’ que ‘síes’ pero ha habido más de un sí soñado.
Hoy quiero agradecer a todas las personas que han participado, empezando por @carlos_avatar -nuestro productor- y, por supuesto, mi @alvaronavarrolazaro -con quien hemos vivido absolutamente todo el proceso mano a mano-.
A todos los músicos que han participado -la lista es larguísima- y a lxs compas que han puesto su voz para la eternidad en este álbum: @zurron_del_aprendiz, @oficialchicocesar, @rozalenmusic, @el_kanka, @elplandelamariposa, @alansuttonylascriaturitas, @mrkilombo, @mellamoiseo, @monsieurperine, @rupatrupa, @susosudon (vaya elenco).
Y gracias a ustedes por acompañarnos, por escuchar las canciones, por hacerlas formar parte de su vida, por reservar el disco y el vinilo físico, por venir a los conciertos.
Nos vemos en la gira.
GRACIAS.
P












Tute

 


Loli Molina & El David Aguilar

 

Ramón Serrano

 EL LLANTO

Lloran mis ojos
secos de amor
agrietados
pasado el presente indefinido
he llorado
lágrimas de pasión vacua
arde Roma
y no obstante mi llanto no logra apagar las llamas
en el aparador de la noche
nada brilla en la oscuridad azulada
copones de frialdad
el cielo en silencio vaga.