domingo, enero 04, 2026

Andrés Suárez

 

Rodolfo Serrano

 Feliz año, amigos

Ventajas de la edad
No sé si es algo triste o estas cosas
son el curso natural de nuestras vidas.
Por ejemplo, que me traten
de usted esas mujeres
a las que uno seguiría al fin del mundo.
O que prefiera un vino a medio día
a una cita amorosa a media noche.
Yo siento que he perdido las urgencias
de buscar una piel que sea conmigo
borrascosa aventura de los días.
Procuro no mirar hacia mi cuerpo,
me conformo con mirar con añoranza
a todo cuerpo ajeno.
Mas llegar a esta edad tiene también,
sin duda, sus ventajas.
No me esfuerzo
en quedar bien con nadie. Y he perdido
la vergüenza a decir algo incorrecto.
Pocas enfermedades ya me asustan
y no me afectan ni críticas ni halagos.
No existe algún amor que me arrebate,
y tampoco yo despierto las pasiones.
Disfruto en plenitud lo que otros llaman
las cosas de Rodolfo y sus manías.
Así que, mientras duren estos años,
seguiré aprovechando las ventajas
de la edad. Incluso, a veces,
en el metro, sueño con la sonrisa
de una mujer que nunca será mía
pero que, muy amable,
va y me cede su asiento.
Y lo agradezco. Qué quiere que le diga.
Foto de Raul Cancio.



Alejo Martínez & Amigos


 

Rosario Flores, Antonio & Josemi Carmona

 

Joaquín Lera

 Joaquín Nos cuenta por Facebook.

GRACIAS TOCAYO.
GRACIAS SABINA.
Mientras estoy viendo y disfrutando de lo que mi querido tocayo dice que es su último concierto, quiero aprovechar para agradecer la complicidad de los primeros años… cuando Madrid era un cuento de hadas hasta el amanecer… y cada noche una fiesta.
Gracias por invitarme a cantar contigo en Vigo en los 80, donde casi pierdo el tren…
como te reías desde la ventanilla de aquel vagón en la estación del Norte, viéndome correr con la lengua fuera.
Gracias por esa corbata de seda que me regalaste y que solo me puse una vez, porque prefiero los nidos a los nudos.
Gracias por los discos dedicados.
Gracias por dejarme hacerte los coros en un par de canciones.
Gracias por invitarme a ser tu estrella invitada en Santiago de Compostela, en esa gira de 19 días y 500 noches…
y gracias por compartir tantos momentos en pequeños escenarios cuando tú estabas empezando y yo prácticamente iba en pañales recogiendo todo lo que las noches en vela me ofrecían.
Hola y adiós… Adiós con olas querido tocayo, maestro… amigo en Lavapiés y La Latina… compadre del desmadre por las calles empedradas de la utopía que nos vio abrazar a las farolas de la vida entre hielos y brindis compartidos con la soledad.
Un abrazo eterno querido Joaquín o Joaquinito como siempre me llamabas.
Gracias por tan hermosas canciones.
Ojalá sigas haciendo canciones inolvidables y ese adiós sea un ; Hasta pronto.
*Aquí estoy cantando contigo y con Juan Márquez, cantante y bajista de Coz, en el Café del Mercado de Madrid, hace muchas lunas.
La foto es de Domingo J. Casas y he alucinado cuando me la han enviado.
En su disco Ruleta Rusa, hice los coros en; Eh Sabina y Pisa el acelerador, junto a Jaime Asúa y Manolo Tena que entonces tenían el grupo Alarma.
Un auténtico lujo.
Gracias querido tocayo. Cuídate mucho campeón.



Rafa Pons


 

Tute


 

sábado, enero 03, 2026

Rozalén

 Rozalén nos cuenta por Facebook.

GRACIAS por este “Hasta pronto”
Qué felicidad de días!!!!
Qué dolor de cuerpo diorsssss
Muakasssssssss!
Conciertos despedida en @salagalileo
Inmortalizado por @chema.moragon















Fernando Montalbano


 

Ismael Serrano

 

Rodolfo Serrano

 ¿La vida es esto?

La vida, amigo mío, es un desastre.
Al final, es un sueño, es un relámpago.
Tal vez solo el momento irrepetible,
el instante fugaz, el sobresalto.
La vida es recordar lo que un día fuera,
la tristeza que ahora nos alcanza
cuando viene una imagen, ya difusa,
y se sienta, en silencio, junto al lecho.
Es el tiempo, amigo mío, el calendario
amarillo de días y de olvidos.
El deseo, el insomnio, una palabra
que pronuncia algún nombre en la tormenta.
Hoy la vida es rutina, el abandono
de versos y recuerdos. Un segundo
de esta suave añoranza que te llega
en la noche de nadie. Como sombra.
Hoy la vida, amigo mío, es solo un paso
del viaje hacia la noche. Y va borrando,
lentamente, nostalgias y memoria.
Nada en la nada y nada ¿Existió ella?
(Resulta que, al final, la vida es esto)
Foto de Raul Cancio.



Quique González


 

Viva Suecia

 

Ramón Serrano

 RADIOGRAFÍA

De qué me sirve tener columna
si no es ella la que me mantiene
falsedades discales
spondilos y pseudos protusiones
me curvan en mi espacio de siempre
nada que hacer
sentarse y aguardar
la noche
la que dicen que no tiene tiempo
ante el espejo vigente
pared blanca y mala suerte
me encojo abigarrado
y ando cojo además de tuerto
nunca me creí guaperas
mas no pensé jamás que el tiempo
jugara tan mala pasada
al caer por la escalera
una tarde casi anochecida
de caracol y su mala baba creciente
aunque así fuera
dime cuenta que mi columna
o cualquier vertebra que me sostuviera
yo que volar quería
ahora en horas negras
me arrastro por esta estancia
sobre la hoja del tiempo
con mala columna y mal viento:
andar recto es hoy mi quimera.



Emiliano del Río


 

El Roto

 


viernes, enero 02, 2026

El Plan de la Mariposa

 

Rafa Mora

 LA FELICIDAD

Espera sentada en las escaleras del tiempo.
Es frágil,
incolora,
invisible ante la niebla que vertemos sobre ella.
Nos visita a menudo pero no la reconocemos.
La ignoramos constantemente.
Sin piedad.
Y se va, claro que se va.
Como no marcharse
ante tanta indiferencia.
Vuelve a sentarse y espera.
Ella siempre espera y teje hilos de luz.
Y mientras,
desesperamos.
A pies juntillas creemos que jamás llega,
sin percatarnos,
que la tenemos sobre los pies y que estamos bloqueando, estúpidamente, cada uno de sus accesos.



Diego Ojeda


 

Dante Spinetta

 

Rodolfo Serrano

 Bacall y Bogart se enamoran en Tener y no tener

Siempre quise yo amarte como Bogart a Bacall
en aquella película. Y que tú me enseñaras
a silbar y a correr a tu lado al oírte,
como siempre acudí cuando tú lo querías.
Qué tiempos, qué tiempos tan lejanos y anchos.
Cuando los dos fumábamos y bebíamos todo
y cruzábamos mares y la noche era nuestra.
Y en las camas ajenas encontrábamos cuerpos
que eran como galaxias girando al infinito.
Borrachera de nombres y la más tierna urgencia
removiendo la sangre, conquistando el abrazo.
Tú, lo mismo que ella, sin fuego y cigarrillos,
tú, morena y delgada, mirándome en silencio
después de haberte amado en las camas gloriosas.
No he podido olvidar esa mirada tuya,
tus ojos como pájaros en el más bello invierno.
La dicha que brillaba como el fuego sagrado
y ese temblor de hojas de todos los otoños.
Fuerte como la carne, como tú, carne misma,
bien pegada a mis huesos, carne cálida y viva
que levantaba el mundo en mis manos de fiebre.
Allí en medio, tú misma. Como las catedrales
de anheladas ciudades y países extraños.
Cuánto recuerdo ahora, mientras Bogart te besa
y Bacall me sonríe pidiendo un cigarrillo,
el fulgor de aquel tiempo. Ese que ahora me mata.
Cuando ser feliz era la oscuridad de un cine
y que tú me enseñaras cómo silbar tu nombre.
Foto de Raul Cancio.



María del Mar Bonet


 

Miguel Cantilo

 

Félix Maraña

 Un Oreja mutilada

Hemos esperado a enero,
por ver si había mejora,
pero vuelve en buena hora
de nuevo Amaia Montero.
Vuelve a la Oreja primero,
no es buena segunda parte,
porque carece del arte
de la cantante anterior,
que era cantante mejor
y no era tan pijoaparte.



Luz Casal


 

La Oreja de Van Gogh

 

Ramón Serrano

 CUANDO LA LUZ SE APAGA

¡Vaya con la tristeza!
la tarde se derrama sobre la sombras
las acacias estáticas
agotan toda esperanza
en mi cabeza resuenan
las musicas que entonces oía lejanas
al calor del sarampión
las sábanas se agitaban
los desconchados urdían
los misterios de la trama
cuando llegó el invierno
crujian tizones y brasas
las goteras una sinfonía
marcaban el paso aceleradas
¡Vaya con la tristeza!
mejor no recordar aquella infancia
se encogen los sentimientos
que crecían altos en el patio
en. aquella puerta del sol
ángeles ebrios lloraban
si no fuera por ese parque
frente a la ventana cantando
yo emprendería el camino
de aquellas sombras del atrio
¡Vaya con la tristeza!
era oro
incienso y mirra
¡lo que los magos me hurtaron!



Felipe Benítez Reyes


 

Eneko


 

jueves, enero 01, 2026

Feliz 2026 !!!

 Gran año para todos, que esté lleno de abrazos, bares, brindis, conciertos, salud y viajes, entre otras cosas Lo dicho, por un gran 2026, salud #espiritutemplario



miércoles, diciembre 31, 2025

Leiva, homenaje a Robe Iniesta

 

El Banderín

 Un bar-museo del fútbol: “Han venido con un martillo para clavar sus banderines en la pared”

Fundado en 1923 como almacén, hoy exhibe una colección de insignias de equipos de todo el mundo, que no para de crecer.

Quien lo mire de lejos puede adivinar su título de Bar Notable. Pero basta asomarse a través de la puerta que abre en la ochava de Guardia Vieja y Billinghurst, en el barrio de Almagro, para identificar al inconfundible El Banderín. Son decenas y decenas –¡cientos!– los que se exhiben en las paredes, junto con camisetas de jugadores notables y fotos de las grandes glorias del fútbol, dando forma a un improvisado museo que atrae a locales y extranjeros.

En sus más de 100 años de historia acumula miles de anécdotas, en las que se cruzan desde Carlos Gardel hasta Conan O’Brien. A la salida del vecino Mercado del Abasto, de joven, el zorzal criollo acudía junto a su madre a El Banderín a por un sándwich de salame y queso, que acompañaba con un café con leche. Ya en el siglo XXI, el célebre conductor norteamericano pasó todo un día en su salón, viendo fútbol y disfrutando de la mística del lugar.

Quien hoy dirige la vida del bodegón es Luis Sarni, habitué del lugar cuando trabajaba de taxista. Desde su llegada, cuenta, busca poner en valor su valor cultural y hacerlo crecer.

–¿Cuándo abre sus puertas El Banderín?

–En 1923, pero entonces se llamaba El Asturiano. El que lo abre es Don Justo Riesco, un inmigrante que había venido de Asturias. Al principio la mitad era bar y la otra mitad almacén. Incluso tenía una sucursal en el Abasto, a la que iba la madre de Carlos Gardel a pedir de fiado. Al tiempo cierra esa sucursal y Don Justo se queda con esta esquina, a la que venían los que trabajaban en el Mercado de Abasto a comer y a jugar a las cartas.

–¿Cómo surge la colección de banderines?

–Mario Riesco, hijo de Don Justo, era fanático del fútbol y de River. Él empieza a juntar banderines. La gente que venía le decía: “¿Te puedo traer el mío?“. Al principio que sí, que no, que sí, que no... y al final empezaron a traer banderines de sus clubes. No importaba la dimensión del club, sino que figurase. Con el tiempo incluso los turistas comenzaron a traer los suyos, y así es como hoy tenemos banderines de todo el mundo. Hay uno solo que se compró, que es el de River, porque somos fanáticos del club, y como estaba el de Boca con su campeonato le metimos el de River abajo, para que recuerden cuando les ganamos en España.

–¿Cuántos banderines conforman la colección?

–Tenemos casi 290 en el salón y más de 200 en el sótano, que los tengo que subir cuando haga una reforma. Lo que hay acá adentro no lo tiene absolutamente nadie en ningún lugar. Y no solo son banderines. Te puedo dar ejemplos.

–Contame.

–En el mundial de Estados Unidos, en el partido Argentina-Nigeria, que terminó 2 a 1, Caniggia le pide a Diego el pase. Diego lo hace aguantar, pero después le da el pase y hace el gol. Esa camiseta la tenemos acá. Tenemos banderines de la época de los juegos de Evita, que son de cuero. Tenemos un banderín de la selección de España con el águila [que se usó durante el gobierno de Franco], y cuando todos dicen “eso es algo de la dictadura”, respondemos que lo que tenemos es un banderín que refleja el pasado y la historia del club. Hay acá algunos que tienen 70 años: han venido mexicanos que han encontrado banderines de clubes que ya no existen.

–Anécdotas debés tener muchas...

–Te cuento una pequeña. Viene un italiano y me dice: “Esto no es verdad”. Me señalaba un banderín del Verona con una bruja con un grano. “Sí, existe y es original”, le digo. Me responde que él sabe del tema, que su tío es el jefe de prensa del Verona. “Bueno, llamalo y decile que se fije”. Le manda una foto del banderín y el tío responde que no lo conoce. Yo le digo: “¿No hay un museo en el club? Que se fije ahí”. A los 15 minutos lo llama el tío, llorando, porque nunca había visto el banderín con la bruja y el grano que efectivamente estaba en el museo, y no podía creer que estuviera acá, a miles de kilómetros, en un bar.

–Además de los fanáticos, ¿la gente de los clubes acerca sus banderines?

–Sí, el vicepresidente de Independiente trajo su banderín, la Gorda Matosas mandó el suyo, Alberto J. Armando nos dio un banderín cuando estaba haciendo la ciudad deportiva de Boca. Passarella trajo la camiseta cuando hizo el gol número 100 y Bava no se lo convalidó. Fue el mismo Daniel el que la trajo acá. Y así te podría ir nombrando un montón. Nota aquí.








Luis Eduardo Aute

 

Diego Frenkel


 

José Sacristán

 José Sacristán glosa el Museo del Prado a través de Ramón Gaya: “Es una especie de patria”

La institución celebra un nuevo récord de visitantes en 2025

El Museo del Prado ha publicado este lunes un vídeo en sus redes sociales en el que el actor José Sacristán, intérprete imprescindible de la escena y el cine españoles, pone voz a las reflexiones que Ramón Gaya sobre la pinacoteca madrileña, los maestros de la pintura y la esencia del arte volcó en su ensayo de 1953 Roca española. La grabación se ha realizado para celebrar la incorporación del manuscrito original del libro a los fondos de la institución, donado por su viuda, Isabel Verdejo.

La obra “condensa la profunda relación del pintor y escritor murciano con el Prado y su papel en la identidad cultural española”, asegura el Prado en un comunicado, donde informa que el texto pasará a formar parte de la Biblioteca del Museo. “La iniciativa de recordar la figura de Ramón Gaya y su visión única del Museo del Prado nace de la voluntad de esta institución de poner en valor la cultura y el peso del arte en nuestra identidad”, dice el escrito difundido.

Ramón Gaya, el escritor y pintor murciano fallecido en 2005, tuvo una relación estrecha con el Museo del Prado desde que lo visitó por primera vez con 17 años gracias a una beca del Ayuntamiento de Murcia. Esta institución fue su principal referente pictórico y emocional a lo largo de su carrera. El vínculo se estrechó aún más cuando, en las Misiones Pedagógicas de 1932, copió obras del museo para llevarlas al ámbito rural como parte de un “museo del pueblo”, símbolo de su compromiso social y educativo.

Tras ser exiliado durante la Guerra Civil, Gaya se refirió al Prado como “una especie de patria”, un lugar de pertenencia y consuelo, tanto físico como espiritual. Nota aquí.




Rozalén

 

Leiva


 

Rodolfo Serrano

 Médicos y recetas

Entro en el hospital más que en los bares.
Y, aplicado, aprendo otras palabras:
estenosis, gradiente, insuficiencia
cardiaca (y otras
insuficiencias que me callo),
varios sarcomas, metástasis, isquemias…
un vademécum médico que estudio
en las noches de insomnio y soledades.
No es ni siquiera mi vida un sobresalto.
Es la certeza simple de este cuerpo
que se empeña en fajarse con la vida,
sabiendo que el combate está perdido…
Pero sé que hasta el rabo todo es toro
y que, al fin, queda aún mucho partido.
Los amigos me animan y me dicen
que tengo buen aspecto. Y aseguran
que ya quisieran ellos esta pinta
que tengo de rentista jubilado.
Los médicos ayer me recetaron,
como mejor remedio y medicina,
un confesor que siempre me acompañe
y me absuelva de todos mis pecados,
si las cosas, pongamos, que se tuercen.
No es un mal plan. Ya ves, siempre conviene,
cubrir todos los frentes. Por si acaso.
Foto de Adriana Solá Cancio, nieta de Raul Cancio.