domingo, abril 19, 2026

Ana Belén

 

Iván Noble

 


Nicaragua

 Censura, periodistas exiliados y zonas de “silencio informativo”: así arrasó la dictadura de Ortega con la libertad de expresión en Nicaragua

Un informe elaborado por la red de periodistas “Las Exiliadas Nicas”, con el apoyo de Reporteros Sin Fronteras (RSF) España, documenta la estrategia empleada por el régimen sandinista en los últimos 20 años para erradicar el periodismo independiente.

En las últimas dos décadas, el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha ejecutado una estrategia sostenida para aniquilar el periodismo independiente en Nicaragua, con más de 300 periodistas exiliados y el cierre de 61 medios, según un informe elaborado por la red de periodistas nicaragüenses “Las Exiliadas Nicas”, con el apoyo de Reporteros Sin Fronteras (RSF) España.

El informe documenta una estrategia progresiva por parte del régimen para erradicar cualquier vestigio de prensa independiente. “El balance del informe es demoledor: decenas de periodistas en prisión, al menos 61 medios cerrados o confiscados, más de 309 periodistas forzados al exilio y el 65% del territorio nacional sin información independiente”, expuso Maryórit Guevara, fundadora del colectivo y coautora del documento, durante la presentación oficial celebrada en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid.

Carlos Fernando Chamorro, periodista independiente y fundador del medioConfidencial, fue uno de los invitados destacados durante la presentación. Confidencial fue clausurado por el gobierno y su director obligado a exiliarse. “El exilio no es una situación de emergencia, que es tal y como la tratan los Estados y organizaciones de apoyo a periodistas y defensores de derechos humanos. El exilio es permanente y así debe ser considerado y respaldado. Gracias al periodismo independiente exiliado, los ciudadanos nicaragüenses siguen informados, porque afortunadamente aún disponen de acceso a Internet. El periodismo sí vence a la propaganda”, afirmó durante el evento.

En tanto, Edith Rodríguez Cachera, vicepresidenta de RSF España, remarcó la urgencia de actuar desde la comunidad internacional: “Nicaragua se sitúa en el furgón de cola de la libertad de prensa junto a países como Afganistán, Irán, China o Corea del Norte. Es deber de los periodistas apoyar a sus compañeros en el exilio y darle la relevancia a Nicaragua que merece en la agenda mediática española, más centrada en regímenes como el cubano o el venezolano por motivos políticos y económicos”. Nota aquí.




Florencia Núñez

 

Manuel Borrás

 


Penelope Cruz

 “Yo nunca permitiría a nadie que me quitara la voz a la hora de denunciar el machaque a los civiles y a los niños”

Pocas veces el lugar común que dice “no necesita presentación” es útil. Esta es una. Estrella absoluta del cine español, actriz total, celebridad a todos los niveles, Penélope Cruz —embajadora de Chanel, activista por los derechos humanos, invitada de Bad Bunny y ahora, arcilla en manos de Los Javis— nos cuenta cómo consigue renovar la ilusión por su oficio y sus alrededores.

“Me tenía que subir a un tanque y me había hecho unas pruebas médicas. Después de la pausa para cenar, mientras me estaban poniendo la peluca, tenía a un médico al teléfono que me dijo: ‘Parece que tienes un aneurisma cerebral”, explica la actriz que ha protagonizado algunas de las escenas más memorables del cine de las últimas décadas, dentro y fuera de España. Pero Penélope Cruz (Alcobendas, 51 años) otorga un doble matiz al adjetivo inolvidable cuando relata lo que le ocurrió en su primer día de rodaje de La bola negra, la esperadísima próxima película de Javier Ambrossi y Javier Calvo (que competirá por la Palma de Oro en el Festival de Cannes), mientras se forjaba una de esas escenas que prometen grabarse en las retinas de los espectadores: su personaje tiene que unirse a un grupo de unos 300 figurantes e interactuar con ellos mientras canta y baila. “Yo nunca me olvidaré de esa escena. Primero por la libertad que dan ellos. La energía de ese momento no se puede construir de otra manera, no se puede ensayar de más, tenía que tener algo muy salvaje. Y después por esa llamada del médico. Yo empecé a llorar, intentando que no se me estropeara demasiado el maquillaje, mientras al otro lado había 300 personas esperando para seguir con el número musical. ‘¿Cómo que parece?’, le contesté. Y me dijo que no era seguro, que había que repetir las pruebas. Yo solo le pregunté: ‘¿Puedo hacer ejercicio ahora mismo? Porque tengo que bailar y cantar toda la noche’. Y me dijo: ‘Sí, tranquila, lo puedes hacer’. Entonces me subí al tanque, y siempre recordaré la sensación de estar escuchando el inicio del número musical, pensando que tenía que darlo todo, y a la vez con un miedo… Mi cabeza iba a mil por hora, combinada con la adrenalina del número musical, que es impresionante”.

Pregunta. ¿Y cómo consigue disociarse en un momento así?

Respuesta. Porque el médico me dijo que podía hacerlo. Pero siempre recordaré esa sensación, lo extraordinarias que son algunas situaciones que se viven en esta profesión. Al día siguiente se lo conté a ellos, porque necesitaba sacármelo de dentro. Y se portaron genial y me dieron todo el apoyo del mundo, porque me tiré tres o cuatro días pensando que tenía un aneurisma mientras seguíamos rodando. Luego me repetí las pruebas y se despejaron las dudas, que al parecer son frecuentes. No tenía nada, era una cuestión anatómica.

Ese temor, tan insólito como la llamada que lo provocó, no tiene nada que ver con otro que acompaña a la actriz: “Al comienzo de cada rodaje tengo miedo de que me despidan. Creo que sin ese miedo no me reconocería. Para mí es un indicador de que mi trabajo me sigue importando tanto como al principio”.

Su participación en la película de Ambrossi y Calvo surgió de una comida: “Yo quería sentarme con ellos porque me parece que tienen un talento impresionante y porque nos habíamos visto en algunas ocasiones y siempre nos decíamos: ‘tenemos que trabajar juntos’. Entonces Katrina [Bayonas, representante de la actriz] organizó una comida. Y en esa comida, ellos me contaron que estaban escribiendo La bola negra. Y me dijeron: ‘Hay un personaje… lo que pasa es que nos da cosa mandártelo porque es pequeño’. Y yo les dije que para mí no hay personaje pequeño, hay personaje bueno o malo. Y cuando me lo mandaron les dije: ‘¿Pero estáis locos? ¿Cómo habéis dudado? ¡Si es un bombón de personaje, con dos números musicales y una escena!’. Yo creo que ahí ha empezado una relación, hemos tenido tal conexión… Tenemos muchos planes juntos”. Nota aquí



Puño Dragón

 

Aneke

 


Elena Roger

 Elena Roger estrena una ópera rock sobre las invasiones inglesas con canciones de Charly García: “Espero no faltarle el respeto”

La actriz y cantante protagoniza ‘Invasiones I: No bombardeen Buenos Aires’ en el Teatro San Martín. Su personaje es una farolera llamada Casandra Lange, cuyo sobrenombre es Charly. “Crecí con su música y me toca profundamente”, dice

“Es un quilombo. Casi me muero tres veces armando esto... Es un quilombo ¡pero es fantástico! Tenemos que estar muy orgullosos de nuestra cultura y no debemos abandonarla por nada en el mundo. Hay que valorarla y seguir enriqueciéndola. Yo creo que en eso esta obra es un gran aporte”, dice entusiasmada Elena Roger en la previa del estreno de Invasiones I: No bombardeen Buenos Aires, la ópera rock que debuta en la Sala Martín Coronado del Teatro San Martín. La pieza, una superproducción del Complejo Teatral de Buenos Aires con dirección de Ricardo Hornos, más de 30 artistas en escena y una banda en vivo, narra la primera invasión inglesa de 1806 a través de las canciones de Charly García. Si, un torbellino de canciones que Elena Roger enumera con una mezcla de asombro y entusiasmo: “‘Por probar el vino y el agua salada’, ‘Como mata el viento norte’, ‘Aprendizaje’, ‘Desarma y sangra’, ‘Rezo por vos’, ‘Canción para mi muerte’, ‘Raros peinados nuevos, ‘Eite leda’, ‘Buscando un símbolo de paz’ y muchas más...”

La mención del músico, un ícono cultural argentino para varias generaciones, cambia el tono del diálogo con Infobae Cultura. La actriz y cantante, una de las grandes figuras del espectáculo argentino para el mundo, habla a punto de lagrimear. “Mirá, te lo digo y me emociona (pausa). A mí Charly me toca, me parece exquisito desde todo punto de vista. Primero, su vida, su rebeldía... Yo creo que su rebeldía fue hacia el sistema. Él vino a romper los límites, a mostrarnos la música de otra manera, a mostrarnos qué hace un artista. Un artista baja data del universo y la plasma en el universo donde vivimos. No todos se animan a hacerlo, porque uno puede fracasar. Y de hecho, Charly fracasó, pero no en su totalidad de artista. Nos deja una obra increíble. Es un genio, realmente es un genio.” Nota aquí.



Xoel López

 

Miguel A. Moreta-Lara

 


Beatriz de Moura

 Muere Beatriz de Moura, fundadora de Tusquets y leyenda de la edición

Adelantada a su tiempo, reina de la Barcelona literaria, estuvo al frente de la editorial durante 40 años

Beatriz de Moura, leyenda de la edición, fundadora de Tusquets, ha muerto a los 87 años. Cuando puso en marcha su editorial, con su primer marido, el arquitecto Óscar Tusquets, se encontró en la noche de entonces con un colombiano estrafalario al que ella llamaba Gabito, hasta que supo que era Gabriel García Márquez. Este andaba por las noches de Barcelona buscando amistades, y Beatriz fue de las primeras.

Una de aquellas noches de parranda halló que su amigo estaba en un corro hablando de un libro suyo del que ella no tenía noticia. Era Cien años de soledad, del que ya se empezaba a hablar en Argentina. Nunca pudo luego atrapar al que sería en seguida el más grande, con Mario Vargas Llosa, de los divos del boom, pero este le regaló para siempre Relato de un náufrago, el libro más vendido de los libros pequeños del autor de El coronel no tiene quien le escriba.

Ha muerto Beatriz de Moura (Rio de Janeiro, Brasil, 1939), a la que tanto se quería. Cuando aquella editorial que fundó y de la que estuvo al frente durante 40 años, Tusquets, por el nombre del arquitecto, se puso en marcha, ella fue por esos mundos buscando autores, tratando de comprobar la literatura de su gusto. No publicó jamás algo que no le gustara.

“Lamentamos comunicar que hoy nos ha dejado Beatriz de Moura”, ha comunicado la editorial Tusquets, que ha calificado a la editora como “mujer brillante y desprejuiciada, cosmopolita y aguerrida, precursora de tantas cosas y alma de la editorial”.

Siendo una joven de falda chica (lo fue casi siempre) se acercó a Tenerife para presentar ella misma, que era una chiquilla, el primer libro que se publicó en España sobre el paso de Andrè Breton y el surrealismo, que llegó a la isla antes que a la Península. El autor de aquel libro triplicaba la edad de Beatriz, pero allí estaban ellos dos evocando a Breton y a la más audaz de las hazañas literarias del siglo XX. Ella iba siempre buscando y encontraba así un mundo entero en el que mandaban el gusto y la alegría.

Es inolvidable, lo será siempre, y ella se olvidó de sí misma estos últimos años, como si la bruma de la vida rompiera su pasión por discutir, por jugar, por reír, porque reírse de todo era también una manera de prolongar la noche. Esa noche en la que entró, contaban sus amigos y sus compañeros de Tusquets, nunca la tuvo ajena a su propia manera de ser: mantuvo entonces el espíritu aquel de las noches de otro tiempo, cuando invitaba a su casa a los que estuvieran descarriados en Barcelona, para ver partidos de fútbol que, en su tiempo de lucidez, ella miraba a medio lado.

Esta editora singular, inigualable, fue como Kim de la India, la amiga de todo el mundo, pero era dura (lo fue hasta con Almudena Grandes, la gran autora de Tusquets, que terminó despachando con Antonio López Lamadrid para que las aguas del gusto no cambiaran de cauce). Luego serían, otra vez, inigualables, cercanas y queridas.

Los nombres propios de su casa son ahora una legión en la que hay jóvenes que vinieron más tarde o veteranos que ahora estarán velando una muerte difícil de llevar, como todas las muertes, pero en este caso con el agravante de que ella, que fue tan viva, tan hermosa en el habla de la amistad, ya no sabía que era aquella mujer que seguíamos celebrando.

No hubo nada que dijera, de sus autores, de los libros en general, que no respondiera a la pasión que le ponía a su modo de expresar el gusto. Cuando se encariñó (para siempre) con Milan Kundera, éste la sometió a un test: “Sé tú quien me traduzca”. Fueron amigos para siempre, Toni López estaba allí, esperando que la editora y el escritor juntaran sus exigencias.

Cerca de todo el mundo, vivió la marcha de la editorial de Javier Cercas como un dolor, pero tuvo cerca abundante nombre propio, cuidado por Toni, por Juan Cerezo, por tantos que no han dejado jamás el sitio que antes fue la casa de la propia Beatriz, después fue la hermosa casa en Cézare Cantú y finalmente fue la sede actual en los predios de Planeta, a cuya égida ahora pertenece Tusquets. Nota aquí.



El Roto

 


sábado, abril 18, 2026

Cucuza Castiello

 

Rodolfo Serrano

 Rodolfo Serrano

Rodolfo Serrano, poeta y escritor, nació en 1947. Estudió Periodismo y ha sido siempre un periodista de raza, con premios como el Giménez Abad del Gobierno de Aragón, por sus escritos en ‘El País’, o el Mesonero Romanos por su colección de artículos «Historias de Madrid». Pero no se queda ahí su obra. Ha escrito obras sobre historia, novela y ensayo, y como poeta tiene en su haber nueve libros. Muchos de sus poemas han sido musicados por Ismael Serrano, Manuel Cuesta, Fran Fernández, etc. Con su nuevo libro de poemas, el autor quiere homenajear a los amigos y familiares que le han acompañado en su caminar en todos los aspectos. En definitiva, Rodolfo Serrano tiene una pareja de altura y excelencia que es la escritura. No sabríamos decir qué escritura alcanza más vuelo, si la poética o la prosa. Rodolfo Serrano es un gran referente como autor.

El título del libro de poemas , ‘Hotel en las afueras. Registro de viajeros’, es una metáfora que juega con el recuerdo amoroso de tiempos pasados que llegan al recodo donde comienzan a amarillear.

Efectivamente. Los hoteles siempre me han fascinado. Para mí son siempre recuerdos del pasado. En sus habitaciones está el tiempo detenido. El olor de los cuerpos que compartieron sus habitaciones, sus tristezas y alegrías. Instantes de unas vidas que ya sólo son jirones del calendario. En sus camas se unieron parejas eternas y parejas de una noche. Siempre que entro en una habitación de hotel, me pregunto ¿quién estuvo antes, que hicieron, de qué hablaron…? Para mí es fascinante.

Esta obra poética se compone de dos partes. La primera se titula: «Sin equipaje». Y el recuerdo del amor y el deseo se abrazan con amores bohemios, bares con la barra casi desierta, y el camarero ofreciéndole otra copa al último solitario de la noche. En la segunda, que lleva el título del libro, «El hotel en las afueras», el hotel parece unificar los diversos lugares recorridos y hacen que surja la soledad con el «ligero de equipaje» machadiano.

Es una parte en la que trato de describir esa soledad y la nostalgia por lo que imaginamos que pasó y no tanto por lo que realmente pasó. También he querido que fuera una representación de mis propios deseos, de lo que he aprendido en mi vida. De hecho, el libro, en el fondo, es un afán de retener en la memoria, nombres, lugares, sentimientos. Y por eso, los nombres de la gente que ha compartido conmigo momentos de mi vida, ocupando esas habitaciones, formando parte de mi añoranza, de mis amores.

Todo el poemario está escrito casi en voz baja, en la lejanía, cuando los bares, las copas y los cuerpos jóvenes imponían su sello, ahora tamizado ya por el recuerdo.

Claro. Ahora, cuando se llega a una edad como la mía, te das cuenta de que eres lo que fuiste. Que en tu carne viven otras carnes, que tus sueños de ahora no son otra cosa que los anhelos que tuviste cuando eras joven y guapo. Sin el recuerdo de aquello que fue no serías nada. Y, muchas veces, resulta que tus propios recuerdos son falsos, que, a lo largo de los años, has construido tus propios recuerdos que, en ocasiones, poco tienen que ver con la realidad vivida. Pero eso no importa. ¿Qué más da? La poesía tiene la maravillosa ventaja de permitirte reconstruir los recuerdos a tu gusto.

Si tuviera que titular este libro le pondría ‘Nostalgia enganchada en los sueños locos de la juventud’. Sí, nostalgia de aquellos cuerpos jóvenes, su aroma y noches clandestinas, siempre con dos cuerpos entre cigarro y copa.

No me parece mal porque, como te he dicho, los hoteles, son para mí pura nostalgia. Y, fíjate, no es una nostalgia extrema. Es la dulce añoranza de lo que fuimos. El recuerdo salvador de una piel en la que hemos dejado escritos nuestros mejores versos. Porque, al final, el sueño dorado es otra piel, otro espacio para vivir este presente, ya sin futuro, ya con los días contados.

El «qué» del poemario consiste en sacar los recuerdos del pozo de la mente para rellenar el vacío del futuro.

Sin duda. El poema, en este caso, es un camino a la inversa. Es la celebración del tiempo ido. Porque, me parece a mí, que hay que celebrar el tiempo, como un ente vivo. Y lo único vivo es el presente y el eco de los días que, aún y siempre, vive en nosotros. Construimos el ahora, como decía don Antonio Machado, hoy es siempre todavía. Ese ‘continuum’ que nos permite permanecer en la memoria y el espacio.

Si leo estos poemas despacio y en una tarde con los brazos caídos a lo largo del cuerpo, la nostalgia que sale de esos bares y tabernas solitaria me invade, y al mismo tiempo me atrae y se une a mí al lector. ¿Esta de acuerdo?

La tristeza tiene la atracción del abismo. En uno de los poemas digo que a mis amigos dejo mi tristeza, que la guarden con cariño. La tristeza, desde un punto de vista poético, es hermosa y enriquecedora. Naturalmente, hablo de la tristeza poética, de la tristeza melancólica de Pessoa. Yo no soy un hombre triste. Todo lo contrario. Creo que soy un hombre alegre, optimista. Pero hay una melancolía que, a veces, nos hace vivir otras vidas, otras situaciones. No hablo de esa tristeza ante el dolor, ante un mundo que nos agobia y mata. Nota aquí.



Andrés Suárez

 


Querido e Iván Ferreiro

 

Pablo Cano

 Fernando nos cuenta en su Blog.

III - Y AHORA ¡A DISFRUTAR CON "PABLO.CANO" ESCUCHANDO LAS CANCIONES DE SU "FLOR DE HABANERA" !... Y ALGO MÁS.

Después de los dos "cuelgues" que publiqué hace unos días dedicados al disco "FLOR DE HABANERA" –opera prima del cantautor sureño PABLO CANO– hoy creo que lo más importante es recomendar y proponer que lo escuchéis y lo disfrutéis si aún no lo habéis hecho. Creo que merece la pena.

Previamente, y como pórtico e introducción, me encanta poder compartir tres textos –o testimonios– de Javier Ruibal, Álvaro Ruiz y Pasión Vega en los que nos hablan de PABLO CANO y de "FLOR DE HABANERA"; disco en el que han participando aportando su sensibilidad y manifestando, sobre todo, la valoración y el reconocimiento que sienten hacia la obra del cantautor sureño.

Nada más escuchar "FLOR DE HABANERA" hablé con Javier, Álvaro y Pasión y encantados me enviaron los siguientes textos. Testimonios que estoy convencido de que a CARLOS CANO, esté donde esté, le van a llenar de orgullo, satisfacción y alegría.

«Quería comentaros que he participado en el hermoso disco del joven pero maduro Pablo Cano y he vuelto a sentir una cálida cercanía con nuestro querido Carlos. 

»En ese ambiente de afecto y buenos recuerdos he cantado un puñado de los versos de su canción “Olvidar para siempre”, que lejos de su título, dejará testimonio de esta entrañable reunión de cantores del sur.

»Eterna memoria a Carlos Cano y los mejores  deseos para este camino que inaugura Pablo Cano.» (JAVIER RUIBAL.)

«Cantar con Pablo ha sido como dar un paseo por las costuras de mi identidad. Un disco con peso, versatil, necesario, sanador, con mucha memoria y legado, así como también frescura y presente. Pablo sabe como portar su propio palio de canciones. Y yo estoy aquí para acompañar a esta alma, que tanto me recuerda a la mía. 

»Le deseo a este mundo, cada dia más convulso, una flor de habanera.» (ÁLVARO RUÍZ.)

«Lo que me fascina y enamora de Pablo Cano es su esencia de niño puro, su ternura, la fortaleza con la que se quiebra de emocion, su manera de contar la vida en sus experiencias: una vida que sin duda se ha visto marcada por la gran ausencia de su padre y también por algunas puertas cerradas, pero sobre las que él, ha sabido construir un jardín de amor, de respeto y memoria …podemos ver sus brotes frescos regados con hermosas melodías mestizas y versos conmovedores. 

Me siento muy feliz de acompañarlo en este su primer trabajo discográfico “Flor de Habanera” y me siento orgullosa de ser su amiga y de ser testigo de su talento y valentia.  Pablo es Pablo  pero también es Cano y es la nueva Voz del Sur”. (PASIÓN VEGA.)

Leyendo, este testimonio de Pasión Vega, y, en concreto, su referencia a las "puertas cerradas" a las que se está teniendo que enfrentar Pablo Cano –tanto personal como profesionalmente–, me viene a la memoria el disco de Carlos al que tituló "Si estuvieran abiertas todas las puertas" (1983). Disco que fué clave para nuestra entrañable amistad y del que surgió la biografía que le escribí y publiqué en la Editorial Júcar.

Con motivo de la presentación en Madrid de aquel disco y aquella biografía –en el teatro Salamanca y en el Círculo de Bellas Artes– , Carlos y yo, con la extraordinaria y generosa participación del escultor AMADEO GABINO y del pintor y grabador FERNANDO BELLVER, creamos e imprimimos el siguiente aguafuerte firmado y numerado que compartimos  con amigos y periodistas. Crónica aquí.






Benjamín Prado

 


Pedro Pastor

 

Luis Carrillo

 


Ramón Serrano

 NOCTURNO EMPEDERNIDO

Hoy no cayeron
estrellas
se encendieron sobre la mar
como semillas de besos
cuando la noche fue negra
hoy brillaron las luciérnagas
en sus contornos de olas
iluminando el camino
por donde corre la luna llena
las acacias están durmiendo
sueñan con la mar de cobalto
el parque extiende sus pasos
por la infinita pradera
hoy metales de fuego
cayeron sobre las tejas
por los caminos de pólvora
huye una niña muerta
¡Ay ay cómo duele la noche!
¡dejad de matar estrellas!



Fito Mansilla

 


Soledad & Miranda

 

Alfredo González

 


Joan Manuel Serrat

  "Yo vivo en una casita con jardín, pero sigo yendo a la calle oscura cerca del puerto donde nací"

El cantautor barcelonés, que abandonó los escenarios en 2022, se prodiga en homenajes y actos solidarios.

Pese a que se despidió de los escenarios hace tres años tras seis décadas en la carretera, Joan Manuel Serrat se mantiene en plena forma a los 82 años. El cantautor barcelonés se prodiga en actos públicos en los que exhibe su don de palabra para compartir reflexiones y entrañables recuerdos.

A Serrat le gusta bucear en su vida, en su infancia y adolescencia en la Barcelona de la postguerra. Así lo ha vuelto a demostrar en una muy interesante entrevista con el periodista argentino Felipe Pigna para su canal de Youtube. 

El autor de 'Mediterráneo' reivindica la educación que recibió de sus progenitores, un legado que todavía le acompaña a día de hoy. "No tuve un padre intelectualmente formado pero humanamente estaba bien amueblado. Sabía hacer de carpintero, de fontanero, de electricista, de albañil. Era un prodigio de todas estas cosas. Pero sobre todo era un buen tipo, un hombre educado y correcto. Yo no he necesitado que me dijeran qué era lo bueno y lo malo, me bastaba con ver lo que ocurría en casa. No nos pusieron unas normas de comportamiento, nos venían de fábrica", aseveró. 

Como es habitual en él, también recordó con cariño a su madre, la aragonesa Ángeles Teresa: "La mamá era el ying y el yang de mi casa. Era muy cariñosa y trabajadora, un poco exagerada como buena latina. Era muy temperamental, ponía orden cuando tenía que hacerlo". 

Esa patria común que es la niñez es un tema recurrente para Joan Manuel Serrat. "Lo último que perdemos es la niñez y la música. No nos acordamos de lo que hicimos hace 4 años pero sí de cómo se llamaba la lechera de nuestra calle. Vas recuperando la infancia", rememoró. 

Un vínculo que no se ha roto en la edad adulta ni en la vejez: "Yo vivo en un barrio de Barcelona cerca de la montaña de Montjuic en una casita con jardín, muy distinto de donde nací, una calle oscura cerca del puerto. Sigo yendo allí porque aún me queda algún amigo y porque la casa donde yo nací es probablemente la última de mis propiedades que yo vendería. En ella ha podido vivir mi hermano hasta que murió. Allí vivieron mis tíos hasta que murieron. La voy restaurando constantemente a medida de que diferentes miembros de la familia la van ocupando". Nota aquí.



Rafa Mora & Moncho Otero

 


Tanxugueiras

 

Iván Noble

 


Ramón Serrano

 OBITUARIO LIGERO

a Beatriz de Moura
In Memoriam
Se van yendo
¡qué se sacion de impunidad la vieja dama!
cuchilla a cuchilla
siega las ilusiones ahora ya vanas
aquellos bellos ojos
en el recuerdo aquella limpia mirada
tras el oleaje de las aguas turbias
emborronada pizarra
de súbito desaparecen tantos álbumes
tantas canciones y silencios
y enriquecidas palabras
se van yendo como plumas al viento
como copas apuradas
bergantines a horizontes lejanos
cae la noche tras los opacos cristales
viejos ventanales de la infancia
ahora tragaluces del cuarto oscuro
no hay más camino que la bruma
la vendimia se ha terminando
brillantes recuerdos ajustados
como pantalones tejanos
humo atrapado tras el espejo
aquel mar se ha secado.



Sidecars


 

Rolo Sartorio

 

Gustavo Cordera

 


Jaime Urrutia

 La desconocida historia de supervivencia de Jaime Urrutia, ex Gabinete Caligari: un infarto y más problemas de salud de un grande de la Movida

Este gran compositor del pop-rock en castellano, que lleva más tiempo en solitario que con la banda con la que hizo historia, sigue en activo humildemente. Pocos saben de sus problemas de salud: trastornos cardiovasculares y una cadera rota. “Caí en picado”, confiesa

Diciembre de 2025. A Jaime Urrutia (Madrid, 67 años) un agente de la Policía Nacional lo da por muerto. Este redactor va en el coche cuando un control policial rutinario lo para a la altura de la madrileña glorieta del Marqués de Vadillo. En el asiento del copiloto descansa el vinilo Patente de corso, el primer disco en solitario de Urrutia, lanzado en 2002. Uno de los agentes se encarga de pedir la documentación cuando el otro, desde la otra ventanilla, ve el álbum, en el que el músico sale de perfil, con gafas de sol y tupé rutilante mientras se lee su nombre en letras grandes. “¿Este no era el que cantaba en Gabinete Caligari?”, pregunta el policía veterano. La respuesta no admite dudas: “Efectivamente, y he quedado con él ahora”. El hombre duda y, como si la respuesta fuera la típica que le dan aquellos que ocultan algo a las fuerzas del orden, mete la cabeza por la ventanilla. “Eso no puede ser. Este músico está muerto”, dice con aplomo mientras su compañero en la ventanilla del volante se endereza en señal de alerta. Se masca cierta tensión innecesaria, pero, al final, no hace falta bajarse del coche ni llamar a ningún abogado para convencerlo de que “el que cantaba en Gabinete Caligari” está vivo. “Prosiga y conduzca con cuidado”, dice para despedirse el agente veterano antes de echar un último ojo al disco del autor de canciones que forman parte de la memoria colectiva española como Camino Soria, La culpa fue del chachachá o Al calor del amor en un bar.

Vivo, aunque como una estatua de sal, Jaime Urrutia espera ese día sentado en el camerino del Palacio de Vistalegre. Tiene concierto. Le cuesta moverse, pero su sonrisa de viejo camarada de barra es firme. Desprende el aura de un superviviente. No es para menos. Meses atrás, la realidad casi le da la razón al policía. Después de arrastrar problemas cardiovasculares durante años, el músico venía de sufrir un infarto que lo tuvo en coma durante 15 días, y de romperse la cadera. Todo le llevó a “estar en un pozo”. “Desde la pandemia, no hice otra cosa que caer en picado”, dice esa tarde. Una frase repetida varias veces durante los dos años de seguimiento para un reportaje que iba a ser la historia de un grande de la Movida que, con mucho menos público, resistía como músico humilde fuera de los focos, pero que, finalmente, se convirtió en un relato de auténtica supervivencia.

Jaime Urrutia, el artista al que Andrés Calamaro calificó como uno de los mejores compositores en castellano, estaba vivo y quería estarlo más que nunca.

Septiembre de 2024. La silueta de Urrutia se distingue de las demás gracias a los dos accesorios que más le caracterizan: su gorra chulapa y sus gafas de sol oscuras de aviador. Está haciendo algo de promoción por la reedición de Cuatro rosas, el segundo álbum de Gabinete Caligari, que, publicado en 1985 por Dro / Tres Cipreses, se convirtió en el primer disco de oro de una compañía independiente en España. Recibe en El Capote, el bar taurino cerca de su casa donde suele tomar el aperitivo. “Me compré la casa por estar cerca de las Ventas. Me encantan los toros, pese a que no tengan la popularidad de antes”, explica. Él tampoco la tiene. Fuera del radar mediático, este representante esencial de la Movida y uno de los compositores más importantes del pop-rock en castellano sigue activo. Mantiene una discreta carrera en solitario en la que toca con su banda allí donde le llamen. No le llaman mucho, pero lo hacen. “Veladas no me faltan”, señala. Salas pequeñas de ciudades o pueblos, festivales nostálgicos de los ochenta o cruceros aún más nostálgicos, como el que hizo por Italia y en el que participaron No me Pises que Llevo Chanclas o Rafa Sánchez, de La Unión. “Me toca los cojones que lo llamen el festival ochentero o el barco ochentero. Yo vivo en el año en el que estoy”, asegura. Nota aquí.



Celtas Cortos

 


Tute

 


viernes, abril 17, 2026

Las Pastillas del Abuelo

 

Pepo Paz Saz

 


Michel Rolland

 “Paren de arrancar Malbec, por favor”.

Así de visionaria fue la expresión de Michel Rolland cuando llegó a la Argentina. Una convicción que, con el tiempo, ayudó a consolidar el destino de la cepa que hoy representa al vino argentino en el mundo. Michel la defendió, la impulsó, la llevó como bandera.
Su influencia fue decisiva para reconocer ese potencial y proyectarlo internacionalmente. En Clos de los Siete, esa mirada sigue viva en nuestro vino, donde la cepa insignia ocupa el centro del ensamblaje: el blend de Malbec más exportado del país.
Hoy celebramos su día honrando no solo al Malbec, sino también a una de las figuras que más contribuyó a su consolidación y reconocimiento global.
17 de abril — Día Mundial del Malbec



Miguel Ríos