viernes, febrero 13, 2026

Manuel López Azorin

  Manuel nos cuenta en su Blog 

Valentín Martín: CUANDO CANTA LA POESÍA: RAFA MORA y MONCHO OTERO.

           VALENTÍN MARTÍN Y MIS CANTAPOETAS

El pasado 1 de diciembre de 2025 les fue ofrecido a Rafa Mora y Moncho Otero un merecido Homenaje en el Café Comercial de Madrid y para la ocasión Valentín Martín que había escrito un libro dedicado a estos muchachos poetas y cantautores (mis cantapoetas como yo les llama) y que llevaba tiempo aguardando la ocasión de publicarlo, esta ocasión llegó y se presentó el libro  que Valentín tituló: CUANDO CANTA LA POESÍA: RAFA  MORA y MONCHO  OTERO. (Eirene Editorial)

El homenaje resultó espléndido  gracias al público que abarrotó el Café Comercial donde Rafael Soler, como maestro de ceremonias, Francisco Caro, Miguel Ángel Yusta, Valentín Martín y quien esto escribe (coautores todos de dicho homenaje, nos sentimos felices porque nos parecía un homenaje de justicia)

Allí Valentín Martín presentó su libro. Un libro en el que quiso hablar de los cantautores , contar sus impresiones su manera de dedicarse a la música emparejada con la poesía, una labor generosa y encomiable por la que estos muchachos han musicalizado  más de medio millar de poemas de poetas muy importantes de nuestra poesía desde el siglo de oro hasta nuestros días y especialmente a poetas del siglo XX y este XXI . Una lista larguísima de poetas muy conocidos unos y menos conocidos otros pero importantes y de poetas casi desconocidos pero importantes igualmente. Es el caso, por citar un ejemplo, de las poetas mujeres, siempre desconocidas en su mayoría y que ellos han musicalizado especialmente las mujeres del 27.

Pero no solo es un libro que nos muestra la extraordinaria labor de mis cantapoetas y es que este libro, en mi opinión, tiene tres protagonistas: los dos poetas, cantapoetas, y el autor del libro y yo no puedo ni quiero dejarle fuera solo como el autor, porque este escritor a lo largo de esta historia de los muchachos que escriben poesía y cantan poemas de otros poetas, el este escritor digo, nos va reseñando momentos del tiempo  que vive , del tiempo donde suceden cosas, del tiempo que guarda en la prodigiosa memoria  que el autor tiene  y nos adereza sus crónicas  de tal modo que nos incita a su lectura una tras otra.

Este autor Valentín, protagonista es pues con Rafa y con Moncho de este libro donde aprendemos a conocer mucho de los tres. Luego a Valentín se le ocurrió introducir unos llamados “Solos” de unos cuantos conocidos de los cantapoetas para que contáramos nuestra opinión sobre ellos. En ese apartado y como actores secundarios, a mi por ejemplo me encargó el prólogo (Cosa que me llenó de alegría) y algún que otro “solo”, Los demás “solos”, permitidme  nombrarlos aquí, son Pepa Merlo ,Cristina Narea, E Miguel Ángel Yusta,nrique Gracia Trinidad, Juana Vázquez, J.M. Barbot, María Guivernau, Luis Remacha, Marisa Peña, Armando Silles MClaney, Juanlu Mora,  Luisa García Ochoa, J. Álvaro Gómez, Javier Rodríguez del Barrio y “Olvida tu equipaje”.,

Y además de todo esto Valentín ha escrito como dedicatoria lo siguiente: “Este libro es noticia en la memoria futura y musical de mis nietos. “Para  saber un día  de dos cantapoetas que entregaron su talento y su corazón a los demás e hicieron un mundo feliz para el abuelo. A mi  nieto Miguel que llegó a mi vida un abril para cambiarla y dar sentido a todo. A mi nieto Ángel, el arcángel peregrinito rubio y hermoso, que tanto se sentaba a mi lado cuando estaba contento o lo contrario. A mi nieta Lucía, la arcángel peregrinita morena y extrañamente feliz con las matemáticas.”

Con mi agradecimiento a todos los solos participantes y mi admiración por dos poetas, Rafa Mora y Moncho Otero, dos cantapoetas que se dedican en exclusiva a ponerle música a la música del poema  y los difunde al aire, como decía Claudio Rodríguez: “para que sea de todos y la sepan todos igual que una mañana y una tarde”

Valentín Martín emplea los apartados de este libro para contarnos , en las mútiples veces que ha asistido al programa que tienen desde hace 25 años  en el Café Liberta 8: Versos sobre el pentagrama, algo de lo que allí sucedía y, al mismo tiempo, parte de su experiencia vital. Con su prodigiosa memoria y su gran conocimiento del mundo periodístico, del cine, del teatro, de la música  y de los personaje de cada  uno de estos ámbitos, una visión del mundo que mezcla el ayer con el ahora y que incita siempre a seguir leyendo. Un escritor Valentin Martin con muchos libros escritos tanto de poesía, como de relatos , biografias, teatro y un largo etcétera. Sus viajes por el mundo como periodista, su gran conocimiento de personajes de todos los ámbitos de la cultura, del deporte etc,  hacen que sus crónicas nunca tengan desperdicio y se saboreen leyéndolas como el mejor de los postres. Y esto sucede con Cuando canta la poesía: Rafa Mora y Moncho Otero.  Crónica aquí.








Macaco

 

Luis Fercán


 

Ramón Serrano

 A VOS IMPLORO MI VOZ SANTA

Ay de la noche aciaga
Ay del taburete común de las sombras y las angustias vanas
Ay de los suburbios sin ventanas!
vendré a vuestros pies a suplicar vuestra merced
acogedme hermosa acacia
Yadira por más señas de fresca hojarasca
sonora primavera de veredas altas
en el seno de luz y gracia
de tan generosa halda
a Vos imploro una nueva playa
nuevas olas de espuma rosa y aroma
de algas y esmeralda
conchas de nácar y flores blancas
el jardín de los vientos de las dos caras
sin vuestra Voz perdido estoy
en la oscura estepa de las huecas palabras.



Ismael Serrano

 

Cucuza Castiello

 


Raimon

 Raimon, cantautor: “El fascismo no se ha ido. Sigue aquí. No lo hemos sabido parar”

El periodista Miquel Alberola publica el retrato más completo, humano y contextualizado sobre el artista que marcó el antifranquismo y despertó conciencias lingüísticas.

Dice Raimon que ya no tiene tiempo, que ahora el tiempo lo tiene a él. Quizá por ello, a los 85 años, prefiere el silencio y la calma. Sin añoranza de los días de camerino y rosas en el Olympia de París. Sin nostalgias de aquel gris Madrid del 68 que su voz vistió, por unas horas, de libertad. Sin melancolía por la Nova Cançó que él sacudió, cantando en catalán, en aquel concierto del 66 cercado por la policía en los aledaños del Institut Químic de Sarrià. Era su agitado mundo de ayer. Hoy busca el silencio y la quietud. Por eso minimiza las turbaciones que puedan azorar a este “vulnerable anciano —no venerable—” que cada mañana lidia con los tormentos de la edad. Maldita espalda. Punxa de temps.

Sin embargo, el mito sigue ahí: el del cantante más peligroso para el franquismo cuyas actuaciones iban acompañadas de prohibiciones, censuras, multas, detenciones, interrogatorios, visitas policiales con timbrazo en casa, informes secretos, altercados, cargas de porra y disparos al aire con heridos. Ese mito permanece anclado en el imaginario colectivo de varias generaciones de españoles que cantaron sus himnos bajo la llarga nit de la dictadura hasta que la democracia quiso fosilizar a su icono y depositarlo en el museo de la resistencia mientras la Movida y el Bakalao desleían el pasado y divertían al personal. Comenzaba la gran evasión; en ella no cabía Raimon.

Ahora, de la forma más extensa y mejor contextualizada que nunca se había acometido, aquel mito por fin adquiere contornos humanos en el retrato Raimon. Aquest jo que jo soc (Ara Llibres, sin traducción al castellano), escrito por el periodista Miquel Alberola. Y lo primero es que Raimon no siempre fue Raimon. Antes fue Ramón Pelegero, el chico de familia pobre que tocaba el flautín en una banda del pueblo y pinchaba discos en Radio Játiva. Luego fue el Pele, que acudía con becas a la universidad, soñaba con ejercer de profesor de Historia y cobraba 40 duros por cantar en la tasca Casa Pedro de València en aquella noche crucial del año 61 en la que el escritor Joan Fuster, su primer apoyo, quedó deslumbrado ante su grito cantado. Más adelante fue el Pancho. Así lo llamaban, porque les parecía mexicano, cuando a los 20 años llegó al Reino Unido para manejar una perforadora en la construcción de la autopista Londres-Bristol y, de ese modo, conocer mundo, aprender inglés y beber whisky escocés. Pelegero era el chico inquieto que viajó en autoestop hasta París, con mil pesetas en el bolsillo y las viandas de su madre en la tartera, para ver las luces de Sartre, Camus, Jacques Brel o Brassens y toparse con las sombras obreras de las banlieus.

Todos esos heterónimos concitó el chico del carrer Blanc antes de la definitiva metamorfosis en Raimon: el nombre que él mismo creó, de una forma improvisada, para actuar en Barcelona junto a Els Setge Jutges el 15 de diciembre del 62. Faltaban solo tres meses para que su primer disco, el epé amarillo con diseño de Jordi Fornas y atrevida fotografía de Oriol Maspons, llegara a las tiendas con cuatro temas: Al vent, La pedra, Som y A colps. Ya nada volvería a ser igual en su vida. Nota aquí.





Julieta Venegas & Natalia Lafourcade

 

Manuel Borrás

 


Juanlu Mora

 


Manza

 


Elvira Sastre

 


Guillermo Monroy Becerril

 Fallece a los 102 años el pintor mexicano Guillermo Monroy Becerril, alumno de Frida Kahlo

Reconocido por su legado en el arte moderno y su participación junto a figuras históricas del muralismo, Monroy Becerril dejó una huella profunda con obras exhibidas en México y el extranjero, además de recibir importantes homenajes en vida.

En el mes de septiembre de 2024, Guillermo Monroy Becerril recibió la Medalla de Oro Bellas Artes en Artes Visuales, una distinción otorgada por el Gobierno de México a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal). En esa ocasión, compartió este reconocimiento con la escultora Geles Cabrera y el pintor Arturo Estrada. Durante la ceremonia, Monroy Becerril expresó abiertamente que su compromiso con las luchas sociales era inseparable de su quehacer artístico. “La lucha social forma parte de mí completamente con una sensibilidad revolucionaria y plástica que llevo en mi entraña. No podría pintar si no estuviera en la lucha social”, sostuvo el artista, evocando la influencia fundamental de sus maestros, entre ellos Frida Kahlo y Diego Rivera. Así, Monroy Becerril remarcó su militancia y gratitud: “A todos ellos muchas gracias, porque forman parte de mí, de mi lucha por los campesinos, obreros mexicanos, por los estudiantes, por todos los que luchan por estar bien”, de acuerdo con lo reportado por la agencia EFE.

El fallecimiento de Monroy Becerril a la edad de 102 años en la ciudad de Cuernavaca fue confirmado por autoridades del estado de Morelos, quienes publicaron un mensaje de condolencia a través de las redes sociales. “Morelos despide a un grande del arte: Guillermo Monroy Becerril”, señaló el gobierno estatal. En el comunicado también destacaron que Monroy Becerril fue un muralista destacado, alumno de Frida Kahlo y asistente de Diego Rivera, y subrayaron que su vida y su obra estuvieron estrechamente ligadas a los principales referentes del arte mexicano. El mensaje incluyó expresiones de solidaridad hacia los familiares y amigos del artista, según consignó EFE.

Originario del estado de Morelos y residente en esa entidad, Monroy Becerril nació el 7 de enero, alcanzando poco antes de su deceso la cifra de 102 años. Formó parte del grupo conocido como “Los Fridos”, integrado por discípulos directos de Frida Kahlo en el ámbito artístico. Egresó de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”, donde consolidó su formación bajo la tutela no solo de Kahlo, sino también de otros reconocidos exponentes del muralismo como Diego Rivera, Feliciano Peña, Raúl Anguiano, Agustín Lazo, José Chávez Morado y Everardo Ramírez, reportó la agencia EFE. Nota aquí.



Quino

 


jueves, febrero 12, 2026

El Kuelgue & Litto Nebbia

 

Ramón Serrano

 NO SÉ

De continuo me rebelo contra mí por aceptar tanta estupidez
tanta codicia
tanto egoísmo
tanta indignidad
por lo que veo y oigo
a menudo ocurre a muchos otros
cada día entiendo menos este mundo
un hombre solo no puede decidir por todos los demás
no sé
no sé cómo ocurre pero ocurre
no sé
como diría Vallejo
sólo sé que no me rebelo
y también será mi culpa que mañana todo siga igual.



Zorrito Von Quintiero

 


Natalie Pérez

 

Rodolfo Serrano

 Un hotel abierto a todas mis amigas y amigos. Reserva habitación

Paula Stilstein

 


Joaquín Sabina

 


Joaquín Lera

 “EL HOTEL DE LA PIEL”

Si supierais como la quería,
sin control ni medida…
y los ojos vendados.
Intentó, hilvanar mi sonrisa,
hechizándome con el blues de sus labios.
Decidí que iba a cambiar de vida,
me esfumé y enganché el primer vuelo.
Rumbo a Londres y sin paracaídas,
aterricé en el jardín de un tal… Lennon.
Me llevó a Abbey Road de paseo,
en un rolls parecido a un tebeo.
Imagínate si esto fuera cierto…
lo que puedes hacer soñando despierto.
Con la chica más linda del mundo,
se topó mi tupé, me inyectó su veneno.
Dijo ven… y en un solo segundo
el hotel de la piel se moría de celos…
el hotel de la piel, se moria de celos.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
lo que ayer era un blues
hoy es un rock and roll.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
viajar eres tu,
tu maleta soy yo.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
lo que ayer era un blues…
hoy es un rock and roll.
Lo que ayer era un blues,
hoy es un rock and roll.
Si supiérais como la quería,
si supierais que aún la sigo queriendo.
Pero en brazos de la diosa utopía,
lo que ayer era amor… hoy es solo un remiendo.
Sin adioses ni turbias caricias,
emigré como el héroe de un cuento…
Picadily parece Gran Vía,
el Big Ben, el kilómetro cero.
Desde entonces comparto el deseo,
de robarle a Cupido el llavero.
Imagínate si esto fuera cierto,
lo que puedes hacer…
soñando del gueto.
Con la chica más linda del mundo,
se topó mi tupé, me inyectó su veneno.
Dijo ven… y en un solo segundo.
el hotel de la piel se moría de celos…
el hotel de la piel, se moría de celos.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
lo que ayer era un blues
hoy es un rock and roll.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
viajar eres tu,
tu maleta soy yo.
Contagiamos de luz a la luna y el sol,
lo que ayer era un blues…
hoy es un rock and roll.
Lo que ayer era un blues,
hoy es un rock and roll.


Álvaro Pombo

 


Grison

 

Diego Vasallo

 “Me habría gustado ser jubilado inglés en Menorca”

El músico, quien fuera la mitad de Duncan Dhu, presenta a su nueva banda, Løse, con un disco homónimo de rock alternativo.

Quien fuera la mitad de Duncan Dhu, Diego Vasallo (San Sebastián, 1966) presenta a su nueva banda, Løse, con un disco homónimo que explora los sonidos del rock alternativo y el post-punk.

¿En qué momento y lugar sitúa el nacimiento de Løse? Løse nace en Gipuzkoa, concretamente en un local de Irura en el otoño del 2024. Allí empezamos a dar forma a las canciones.

¿Cómo definiría el estilo de la banda y el disco? Løse es una banda de rock de sonido denso y eléctrico y abierta a la experimentación.

Usted es músico, poeta y pintor. ¿En qué puntos se unen y en cuáles se separan esos oficios? Yo me considero sobre todo músico, y también pintor. La escritura fuera de los discos es algo circunstancial. En primer impulso diría que todos los lenguajes coinciden. Es en el desarrollo cuando las dinámicas de trabajo toman caminos diferentes, antagónicos incluso. Más social y colectivo en la música, mucho más solitario en la pintura.

En una canción, ¿pesa más la letra o la música? Creo que debe ser un todo. Letra y música deben fluir de una manera natural. Hay letras muy sencillas que funcionan de maravilla en una cierta melodía y puede ser una gran canción.

¿Qué canción ajena le habría gustado componer? Dadme la vida que amo, de Rafael Berrio.

¿Qué libro le convirtió en lector? Colmillo blanco, de Jack London.

¿Y en escritor? Me han inspirado las prosas fragmentadas de Cioran, los poemas de Ángel González o Eloy Sánchez Rosillo, o los diarios de Josep Pla.

¿Quiénes son sus tres pintores de referencia? Goya, William Turner, Edgar Degas.

¿Qué ha aprendido sobre un escenario que no se pueda aprender de un libro? Nada de lo que ocurre en un escenario puede aprenderse en los libros. El escenario es experiencia, errores, triunfos y desastres.

¿Cuál es la mejor crítica que ha recibido? Que mi trayectoria es honesta.

¿Y la peor? Que mejor me quede calladito.

¿Qué libro tiene ahora mismo en su mesilla de noche? Didion y Babitz, de Lili Anolik.

¿Uno que no lograra terminar? Poesía y verdad, de Goethe. Aburridísimo. Cómo las grandes mentes pueden ser soporíferas.

¿Cuál es la librería más bonita del mundo? Una papelería vieja que había en Ezcaray, llamada La Sorda, con un maravilloso olor a cuadernos y tinta. Y las que frecuento, Zubieta y Donosti, ambas en Donostia. Las mejores son en las que mejor me tratan.

¿Qué canción usaría como autorretrato? La vida mata.

¿Cuál suena en bucle en su cabeza? Love Is Lost, de David Bowie.

¿La película que más veces ha visto? Creo que El Padrino I y II. También Muerte en Venecia.

¿Un estreno reciente que le encantara? Springsteen: Deliver Me From Nowhere.

¿Cuál fue la última serie que vio del tirón? No soy de series, no tengo paciencia, pero la última que vi fue La sangre helada, de un barco ballenero, bastante buena. Nota aquí.



Dani Flaco

 


Tute

 


miércoles, febrero 11, 2026

Siloé


 

Griso

 


Rodolfo Serrano

 Aquí tenéis vuestra casa. De corazón, amigos

Mi casa
Esta es mi casa. Ved. Toda mi vida
se encuentra en estos muros. En los libros,
mis poetas, historias del pasado,
los recuerdos, imágenes amadas,
que llenan anaqueles y mesitas.
Esta es mi casa. Ved, tan poca cosa,
espacio de alegría, dulce espacio
de dolores y sueños compartidos.
En un rincón aún duermen las palabras
de amor y la rutina de los años.
Nada heroico hay escrito en sus paredes.
No encontraréis la gloria que deslumbra.
Tan sólo es el refugio de la dicha,
la sencilla belleza de las noches
que brillaron humildes en la alcoba.
Es una casa con el olor a niños
llenando las alfombras y los muebles,
y el miedo en sus paredes todavía,
ese miedo al olvido y los dolores
que arropan el fracaso de estos cuerpos.
El viaje está cumplido. En este puerto,
—casi desnudo, ligero de equipaje—
yo subiré a la nave que nunca ha de tornar.
Foto de Raul Cancio.



Leire Martínez


 

Alejandro Astola

 


José Manuel Caballero Bonald

 Doming

La veis un día domingo.
Lleva un cuerpo cansado, lleva un traje cansado
(no lo podéis mirar),
un traje del que cuelgan trabajos, tristes hilos,
pespuntes de temor, esperanzas sobrantes
hechas verdad a fuerza de ir remendando sueños,
de ir gastando semanas, hambres de cada día,
en las estribaciones de un pan dominical.
La veis venir acaso de un afán desahuciado,
de una piedad con fábulas, la veis
venir y ya sabéis que está llamándose
lo mismo que la vida,
lo mismo que su traje hecho disfraz de olvido,
hecho molde de engaño comunal,
cortado a la medida de mensuales lágrimas,
de quebrantos tejidos con la última
hebra de la intemperie, con las trizas
de ese telar de amor donde entrevemos
la pobreza de todos que es un cuerpo sin nadie.
Sucede que es un día más bien canción que número,
más bien como una lluvia de inclementes pestañas,
de humilde mano abierta
que volverá a vestir de desnudez la vida.
Y entonces ya es mentira crecer sobre raíces,
ya es mentira ese sueño blandamente nocivo
que se nos va quedando arrendado en la piel,
que se consume hasta perderse
en un mísero rastro de caricia aterida,
hasta llegar a confundirse con un domingo anónimo,
con un tiempo de nadie hilvanado de lástima.
Y de pronto ese día, el domingo,
ella viene llegando, corre, se nos acerca
(todos la conocemos),
nos mira igual que un charco
de amor recién secado, nos contagia
de todo cuanto es crédulo en su espera siguiente,
porque está consolándose con un jornal vacío,
porque está desviviéndose
en una vana sucesión de acopios para huir,
de ir contando los años por tránsitos de trajes,
por memorias zurcidas, por sueños arrancados
del retal de un domingo cegador e ilusorio.



Cruzando el Charco


 

César Maldonado

 

Leonor Benedetto & Alberto Favero

 Con un show, Leonor Benedetto y Alberto Favero homenajean a Borges: “Ni él ni nadie puede hacer nada por los que no quieren cambiar”

Desde este sábado, los artistas harán un espectáculo con textos del autor en diferentes museos, con entrada libre. “Siempre fue un humanista, lo que no fue, es peronista”, dice la actriz.

“Ni Borges ni nadie puede hacer nada por los que no quieren cambiar”, va a decir, en un ratito, toda sonrisa, la actriz Leonor Benedetto. Al lado de ella asiente, sentado al piano, el músico Alberto Favero. El piano, la sonrisa, están en el Palacio Libertad, donde los artistas ensayan para una serie de seis homenajes que harán al escritor en varios museos, todos en la ciudad de Buenos Aires. El primero será este sábado en el Museo Casa de Yrurtia, siguiente el en el Museo Histórico Sarmiento y él último de febrero el 28 en el Museo Nacional de Arte Decorativo. Serán a las 17.30, con entrada libre y gratuita. En marzo habrá otras tres funciones, los domingos, en el Cabildo.

Han dicho y dirán que admiran al escritor de punta a punta, que agradecen leerlo en su idioma original. “Es un privilegio tener la posibilidad de usar a Borges como alimento en este momento tan convulso, no solo de aquí sino del mundo, este momento tan raro, con normas que cambian y normas que no valen para todos”, dirá Leonor Benedetto. Lo agradece, cuenta. Y cómo no.

El homenaje es, quizás, el que los amantes de Borges esperan: la lectura de sus textos. Eso hará Leonor Benedetto, con música de Favero. Algunos de los textos que leerán son: “El aleph”, “Milonga del infiel”, “Los conjurados”, “El remordimiento”, “A Johannes Brahms” y “Juan López y Jonh Word”.

Un privilegio poder usar a Borges en un momento convulso, dijo Benedetto. De ahí partimos:

-Entonces para qué sirve Borges en este momento?

LB: -Ni Borges ni nadie pueden hacer nada por los que no quieren cambiar. Esto es un acto volitivo personal. Y no solo estoy hablando de los artistas, sino incluso de los políticos, de todas las personas que ocupan un lugar más evidente que nosotros. O sea, decirle a alguien: “Mirá, ahí está Borges”, es casi una obviedad. No hay muchos que toquen las alturas que ha tocado Borges con su pensamiento. Vos me preguntás: “¿Para qué?”. La respuesta sería: “Para el que quiera”.

-No pensaba empezar por acá pero ya que llegamos tan rápido a la situación del mundo… ¿Cambió en ustedes la imagen de Borges? Su figura se fue haciendo indiscutible, pero en los 70, 80, no lo era. Sobre todo por sus posiciones políticas.

LB: -Yo creo que siempre fue un humanista. Lo que no fue, fue peronista. Entonces, eso tal vez confundió a algunos que, con mucha ambigüedad y falta de certeza, siempre pensaron que había solamente un peronismo y un antiperonismo en Argentina. Y, de hecho, este Palacio Libertad en el que estamos ahora tuvo en el frente, afuera, una frase de Borges que decía: “Nadie es la patria pero todos lo somos”. Nota aquí.







Pancho Varona


 

El Kanka

 

Ramón Serrano

 EL GRAN ZARPAZO DE LA GARRA

Como en la noria del Prater los de abajo son simples hormigas
o cucarachas kafkianas
poco o nada importa si se aplastan
cooren deprisa a buscar la entrada de la común casa
dan vueltas y vueltas de un lado para otro
tropiezan y se dañan
no caen porque se arrastran
despavoridas huyen de la garra depredadora
se ayudan para salvarse
su torpeza las lleva a la trampa
el hormiguero ha cedido
es la gran dama de negro la que las revienta y estruja
siempre con la humillación por delante
la garra no tiene ley
sus límites son la moral de la ganancia
cambia el suelo
el pedregal y la montaña
las islas y los islotes
convierte la tierra en tierras raras
los océanos son el trayecto para contenedores de falsas miradas
las obreras y las encargadas
las princesas y reinas de grandes alas
caerán en el mar de los egos
y se hundirán como titánics
heridos por los icebergs en franco deshielo
del blanco Océano averiado.



Frank Delgado