miércoles, octubre 14, 2026

El Boliche de Roberto

 A fines del siglo XIX, un asturiano abrió un almacén con palenque en Almagro: recibía carreros, vendía bebidas y terminó convertido en un templo del tango

En una antigua esquina de Almagro nació como almacén de ramos generales y despacho de bebidas. Más de un siglo después, El Boliche de Roberto conserva su barra, sus historias y una profunda relación con el tango porteño.

  Entre los edificios modernos y el tránsito de Buenos Aires, un pequeño bar mantiene viva la memoria de una ciudad recorrida por carros y caballos. Se trata de El Boliche de Roberto, ubicado en Bulnes 331, frente a la Plaza Almagro.

Su historia comenzó en 1893, cuando el inmigrante asturiano Francisco Pérez abrió un almacén de ramos generales con despacho de bebidas. El comercio acompañó el crecimiento de una zona marcada por el movimiento del cercano Mercado del Abasto.

El almacén de Almagro que tenía un palenque para los caballos

El establecimiento fue bautizado originalmente como “Casaquinta”. Frente a la entrada contaba con un palenque donde los carreros podían sujetar sus caballos mientras descansaban, compraban provisiones o tomaban alguna bebida.

Durante aquellos años, los alrededores del Abasto eran transitados por vendedores, changarines, puesteros y trabajadores que transportaban mercadería por distintos puntos de la ciudad. El almacén funcionaba como comercio, lugar de descanso y punto de reunión para los vecinos.

Con el paso del tiempo, los carros desaparecieron de las calles, pero el local continuó abierto y comenzó a consolidarse como uno de los bares más particulares de Almagro.

Por qué comenzó a llamarse El Boliche de Roberto

En 1929, el establecimiento adoptó oficialmente el nombre “12 de Octubre”, la misma denominación que recibió temporalmente la plaza ubicada enfrente. Aunque el espacio público recuperó años después su nombre original, el comercio mantuvo aquel título.

Sin embargo, los clientes empezaron a conocerlo de otra manera. Tras la muerte de Francisco Pérez, el local quedó vinculado con su hijo, Roberto Pérez, quien impulsó encuentros artísticos junto con el poeta Roberto Medina.

Las reuniones se hicieron conocidas como la Peña de Roberto o la Peña de los Jueves. La costumbre popular terminó imponiéndose y el lugar pasó a ser llamado definitivamente El Boliche de Roberto.

Las noches de tango que hicieron famoso al bar

Por sus mesas pasaron músicos y cantores vinculados con la cultura porteña. Entre los nombres más recordados aparecen Osvaldo Pugliese, Osvaldo Peredo, Ernesto Baffa, María Graña y Ariel Ardit.

También se transmite la leyenda de que Carlos Gardel habría visitado el establecimiento debido a su cercanía con el Abasto. Aunque no existen pruebas concluyentes, la historia se integró a la tradición oral del bar y reforzó su vínculo con el universo del tango.

Su interior mantiene una estética sencilla: barra de madera, estanterías antiguas, botellas y un salón de dimensiones reducidas. La cercanía entre músicos y espectadores convirtió al lugar en un refugio para artistas consagrados y nuevos intérpretes.

El bar de Almagro que mantiene viva su historia

Reconocido como Bar Notable de la Ciudad de Buenos Aires, El Boliche de Roberto logró sobrevivir a las transformaciones urbanas y al paso de distintas generaciones.

Ya no quedan caballos amarrados frente a la puerta ni carreros rumbo al Abasto. Sin embargo, todavía permanecen la barra, las canciones y las historias de una Buenos Aires que se resiste a desaparecer.

El antiguo almacén fundado en 1893 continúa siendo un espacio pequeño, íntimo y profundamente porteño. Más que un bar, es una puerta abierta hacia el pasado de Almagro y uno de los rincones donde el tango todavía se vive a pocos metros de distancia. Nota aquí.










EFFE & Cuatro Madres

 

Liuba María Hevia

 


Bodega Marqués de Cáceres

 La bodega señera de Rioja que conquista también en la Ribera del Duero

Marqués de Cáceres figura en el puesto 25 entre las 50 empresas de vino más admiradas del planeta. Sus vinos más singulares han recibido dentro y fuera de España grandes reconocimientos en los últimos meses que consolidan a sus referencias de alta gama en el podio de la viticultura y la gastronomía

Hace poco más de 50 años, un emprendedor en Cenicero (La Rioja) puso la semilla de lo que sería un sello de referencia a partir de sus incursiones en Burdeos. Hoy, la familia Forner sigue siendo referencia más allá de la Denominación de Origen. Los grandes tintos de guarda y blancos con crianza en barrica de Marqués de Cáceres expresan una nueva dimensión de Rioja… y Ribera del Duero, construida desde el viñedo y la identidad de cada origen.

En 2026 Bodegas Marqués de Cáceres ha vuelto a situarse entre las 25 marcas de vino más admiradas del mundo en la edición del ranking anual The World’s Most Admired Wine Brands, elaborado por la revista británica Drinks International, una de las publicaciones más influyentes y respetadas del sector. Y el resto de reconocimientos obtenidos durante los últimos meses por la bodega confirman la solidez de una estrategia enológica que mira al futuro sin renunciar a la personalidad de sus territorios. Una sucesión de premios y altas puntuaciones concedidos en Reino Unido, Estados Unidos y España sitúa a sus gamas Alta Gama y Signature entre las propuestas más relevantes de la bodega.

Uno de los grandes protagonistas ha sido Gaudium 2021, distinguido con 97 puntos y Medalla Platinum en los Decanter World Wine Awards, uno de los certámenes internacionales más exigentes. El vino se posicionó así entre los ocho Riojas reconocidos con esta máxima distinción en la edición de 2026. Elaborado a partir de pequeñas parcelas de viñas viejas —algunas prefiloxéricas, con más de cien años de vida— de Rioja Alta y Rioja Alavesa, Gaudium encarna una interpretación precisa, profunda y elegante de la variedad tempranillo. Su reconocimiento por la publicación estadounidense Wine Spectator refuerza también su proyección entre la crítica internacional.

En 2025 su etiqueta experimentó un restyling con toda la intención y el sentido, para subrayar el prestigio que se encierra en la botella: el símbolo del lujo auténtico en el mundo del vino. Esa añada 2021 ya había obtenido 100 puntos en la Guía Proensa, 98 puntos en la Guía Gourmets y Medalla de Oro en The Rioja Masters 2024 de The Drink Business, galardones que lo mantienen en el podio de los vinos más admirados y coleccionados del mundo. Sus rendimientos son muy bajos, menos de un kilo por planta.

En la Ribera del Duero la casa también cosecha éxitos a la altura de las uvas con las que se elabora el vino. En Roa de Duero (Burgos), donde se erige el Consejo regulador de la DO, ve la luz la gama La Capilla, que logra también excelentes resultados. Finca La Capilla Vendimia Seleccionada 2023, con 96 puntos y Medalla de Oro en Decanter, amplía este reconocimiento a Ribera del Duero y subraya la capacidad del grupo para elaborar vinos con identidad propia en diferentes territorios. Un vino verdaderamente de autor.

Éxitos de puertas adentro

La crítica española también ha respaldado esta evolución. La Guía Peñín ha otorgado 95 puntos a Marqués de Cáceres 50 Aniversario y 92 puntos a La Halconera, dos tintos de guarda que destacan por su expresión, complejidad y singularidad. Son vinos concebidos para evolucionar en botella y mostrar, con el paso del tiempo, la profundidad de sus respectivos orígenes.

A estos reconocimientos se suma los que ha guardado en la vitrina Los Altares Gran Reserva 2016, elegido Mejor Vino Blanco de España 2026 en los Premios Alimentos de España del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Elaborado con viuras viejas y variedades blancas minoritarias de viñedos de altura, y fermentado y criado en barricas de roble francés, representa una reinterpretación contemporánea de los grandes blancos de guarda de Rioja. Nota aquí.




Nito Mestro

 


Ainda

 

Rafa Mora

 ESTE DOMINGO

Amanece un domingo templado de otoño.
Repetido tantas veces en el tiempo,
en el peso de los años que transcurren como el trávelin de la vida.
Hay voces ajenas que ocupan la calle de mi pequeña casa luminosa.
Al norte de todo.
El ocre inunda el olor del sol.
El suelo serpentea el camino con hojas que una vez fueron vida
y que ahora tan solo son recuerdos de estaciones.
Las risas lejanas, las palabras y esta luz que presiente al invierno.
Todo arde en las estancias pequeñas.
El recuerdo.
El amor.
El tiempo de la distancia.
Este domingo reposa entre enredaderas carnívoras.
Trepa como la hiedra que inunda mi pensamiento.
Al calor de las canciones,
el metal del frío, sin excusas, habitan las sombras.
Pero sé que este otoño es igual a todos los demás.
Al igual que este domingo,
fatigado que va deshaciéndose en corazón, también lo es.
Sabe de tu ausencia.
Del silencio que afila el eco de esos días.
Pero este domingo
-sin nostalgia ni tristeza-
echa de menos la intimidad del azul.
El hueco de tu nombre invisible.
La hoja en el suelo.



Javi Ruibal

 


Rozalén & Paula Mattheus

 

Estopa

 Estopa hace historia: la cadena de montaje a los 17, la fama a los 20, la universidad a los 50... y vuelta al inicio

Los hermanos Muñoz rescatan su prehistoria en la universidad donde David estudia desde el curso pasado: nuevo disco con canciones inéditas de su mítica maqueta y anuncio de conciertos en Barcelona, Madrid, Sevilla y Valencia.

Antes de empezar el curso académico 2025/2026, la decana de la Facultad de Historia de la Universidad de Barcelona quiso reunirse con el profesor de la asignatura Pensar la historia que se imparte en el primer curso. La medievalista Maria Soler quería comentarle al especialista en cultura clásica Manel García que él sería el primero que tendría en clase a ese alumno singular. Su presencia podía provocar algún tumulto entre sus compañeros. Era David Muñoz, el hermano mayor de Estopa. Ha sido un estudiante modélico por las notas —alguna matrícula— y por sus compañeros —ha asistido a alguna fiesta de aniversario de chavales de menos de 20 años—. A Manel García, antes de conocerles, le sonaba vagamente que existía una canción con un estribillo que algo decía de la raja de una falda. Nada más.

Si Estopa son historia viva del pop español del último cuarto de siglo, su prehistoria se desarrolló durante los años centrales de la última década del siglo XX: el tiempo entre la adolescencia y la juventud de José (47 años) y David (50 años) que incluyó la composición, grabación y éxito fuera de los canales comerciales de una maqueta prácticamente casera que se viralizó antes de la civilización de las redes sociales. En esos años ayudaban a sus padres en el bar La Española, trabajaban en una empresa de automoción que fabricaba para la SEAT y seguían veraneando en Zarza Capilla (666 habitantes en 1991, ahora menos de 300). Escuchaban la rumba que le gustaba a su padre, punk urbano español (incluida La Banda Trapera del Río o Chusma de Cornellà) o cantautores de los setenta. “A Albert Pla en vena”, dicen casi a coro.

De la cadena de montaje a la universidad: los irónicos homeros del polígono —de orígenes extremeños y crecidos en la periferia barcelonesa— han presentado este martes el rescate de su Santo Grial en el Aula Magna de la Facultad de Geografía e Historia. El 20 de noviembre se publicará un doble disco titulado La Maketa. En uno se incluyen siete canciones aún inéditas de esa maqueta original que han grabado otra vez, más tres piezas de aquella época que conservaban en la memoria remota de hace treinta años. El otro disco reproduce la maqueta editada por fin de manera oficial, a partir del máster original, con las letras sin cambio alguno. Han anunciado cuatro conciertos para junio de 2027: Barcelona, Madrid, Sevilla y Valencia.

En clase, en el instituto, compusieron algunas letras. “Papa, quiero dejar de estudiar”, le dijo David Muñoz a mediados de los noventa (lo contó en un artículo en Tinta Libre con un título cargado de pasado y de futuro: El hijo del obrero, a la Universidad). “Él con 17 se fue a la fábrica y yo con 18, a la Autónoma”, contó su compañero de curso e instituto Jordi Évole. David Muñoz se matriculó en Historia a través del programa de mayores de 45 años. Después del runrún de los primeros días de clase, la realidad común fue la normalidad de un estudiante que se comportaba como una antiestrella. Nota aquí.




Emiliano del Río

 


Kiko Veneno

 

Jorge “Locomotora” Castro

Murió Jorge “Locomotora” Castro

El ex campeón mundial de boxeo se descompensó se descompensó esta madrugada, en Morón.

El ex boxeador Jorge “Locomotora” Castro murió este miércoles a los 59 años en la localidad bonaerense de Morón.

El ex campeón del mundo de peso mediano, también conocido como “Roña” Castro, sufrió una descompensación esta madrugada, cuando se encontraba en el Bingo de Morón.

Castro, quien padecía de diabetes, estaba en el interior de la sala de máquinas cuando se descompensó. Personal del bingo pidió asistencia médica, que al llegar al lugar constató el fallecimiento del ex deportista.

Nacido en Caleta Olivia, Santa Cruz, el 18 de agosto de 1967, Castro fue campeón argentino, sudamericano, latinoamericano y seis veces campeón mundial de boxeo.

A lo largo de su carrera profesional, de dos décadas, cosechó 130 victorias y casi un centenar de nocauts. Se consagró a nivel internacional el 10 de diciembre de 1994, en Monterrey, México, cuando logró una remontada épica ante John David Jackson y revalidó su corona.

Desde hace años se dedicaba al trabajo social y solidario, en su gimnasio de la localidad bonaerense de Temperley y en sus cuatro comedores brindaba, además de un plato de comida para quien lo necesitara, bolsones de comida, mercadería y hasta materiales para la construcción, como chapas, puertas y bolsas de cemento.

Meses atrás, en una entrevista con Página 12, contó que debido a la crisis social y económica agravada por el plan del gobierno libertario sus comedores estaban saturados.

“Me da bronca ver cómo está nuestra gente. Este es un país muy rico y mirá la miseria que hay. Tiene que terminar esto, tenemos que cambiar el gobierno. Le dimos la oportunidad dos años y medio”, dijo entonces. Y cuestionó las cifras de pobreza difundidas por Javier Milei: “Cada vez tenemos más gente en los comedores (...) Lo vemos todos. Gente grande que hace cola para recibir un táper de comida. Eso me parte. Los jubilados vienen un montón, gente de 75 años que viene y llora porque no tiene para los remedios. Todos los días me pasa, todos los días”.

Esta situación, comentó, lo empujaba a evaluar su lanzamiento como politíco.“En algún momento me voy a tirar a la pileta, no sé cuándo y no sé si habrá agua en la pileta, pero tengo intenciones y quiero ayudar. Hay mucha gente que necesita y necesita alguien como yo. No quiero comandar la Argentina solo quiero que haya oportunidades iguales para todos”. Nota aquí.



Nito Mestre

 


Tute

 


martes, octubre 13, 2026

Dani Martín

 

María Guivernau

 


Pez Mago

 


La Trova Rosarina

 

Carlos Santamaría

 Carlos Santamaría contó cómo se hizo actor por un consejo de Vinícius de Moraes

Invitado a lo de Mirtha Legrand, sorprendió a Juana Viale con un romance de su hermano que terminó haciéndole descubrir su vocación.

Este sábado, en su pasó por la mesa de Mirtha Legrand, pero otra vez con la conducción de su nieta, Juana Viale, el actor Carlos Santamarina contó cómo se volcó hacia la actuación. Y el relato tuvo un plus que sorprendió a todos cuando aseguró que, en su decisión, fue decisivo el consejo de nada menos que Vinicius de de Moraes, la gloria de la música brasileña.

“Es que mi hermana estaba casada con Vinícius de Moraes”, contó el actor. “Y yo viajé a Río porque abrieron un bar con unos socios argentinos, entonces me fui allá como un año. Era enla zona de Leblon. ¿cómo se llamaba el bar? Cirrosis, le puso. Y fue Vinícius el que me dijo: ‘Vos tenés que ser actor, vos tenés que estudiar teatro’. Vinícius era muy de ‘sacarle la foto’ a la gente. Nos reíamos muchísimo con Vinícius, era muy gracioso. Vinícius tenía sesenta años y mi hermana veintidós..."

Luego continuó: “Cuando yo empecé con el boliche, empezaron a venir muchos actores, ahí empezó a interesar y después me quedó lo de Vinícius dando vuelta en la cabeza. Empecé a estudiar teatro y me pasó eso que te pasa cuando descubrís algo que te gusta mucho y decís: ¡Esto es espectacular! Porque hasta ese momento yo iba más para Agronomía, Administración de Empresas, todas las cosas que uno estudia para que tus viejos se queden tranquilos. De golpe estudio teatro y dije: ‘Esto es lo máximo’. ¿Viste cuando te pasa que te identificás con algo?"

Juana quise saber, claro, cómo había caído en casa eso de que la pareja de “la nena” fuera ¡40 años mayor! “Me imagino esa casa, ¿no?“ ”Bueno, la acompañás vos entonces. Entonces, yo era medio chaperón", siguió contando Sanatamaría. “Fueron varios años yendo a Río, digamos, a visitarla a mi hermana, y me quedaba allá dos meses y qué sé yo. Después me fui a vivir un tiempo. Mi hermana estuvo con Vinícius cinco años. Y sí, se puede decir que soy actor por Vinícius”.

Y enseguida hizo un repaso de los pergaminos del carioca... “Él fue el que inventó la bossa nova con Dorival Caymmi y Antonio Carlos Jobim. También Baden Powell... Digamos que cambiaron la música brasilera. Y en esa época yo iba mucho; me enganché justo un show que hacían Jobim, Vinícius, Miúcha, la hermana de Chico Buarque. También estaban Toquinho, Roberto Carlos o Caetano, digamos. Iban de invitados los fines de semana y yo estaba en el camarín con ellos... No, mi hermana es abogada. Ahora, viste, nada, tiene otra vida. Se casó después, tuvo hijos. Este, pero, pero fue un gran momento poder estar al lado de personas tan grosas”.

Y en cuanto a esa curiosa historia de amor que, paralelamente, terminaría haciéndole descubrr su vocación, detalló: “Aparte mi hermana escribe, escribe muy bien. Ella lo conoció porque escribió un poema y se lo mostró un día en Punta del Este, que estaba ahí, no sé qué, qué sé yo. El viejo hizo tin, tin... Una morocha linda, viste, de veintidós y ahí surgió el amor. Tiempo después ella se vino a Buenos Aires y él le mandaba todos los días once rosas a la casa de mis viejos”. Nota aquí.



Hilda Lizarazu

 


Sole Giménez & Joan Manuel Serrat

 

Pancho Varona

 Pancho nos cuenta por Facebook.

El otro día pasé por mi antigua casa en Madrid. Calle de San Bruno 1, esquina a calle de Toledo.
Detrás de ese balcón hicimos:
Con la frente marchita
Con un par
A la orilla de la chimenea
Peor para el sol
Conductores suicidas
No me importa nada
Quiero beber y no olvidar
La del pirata cojo
Pastillas para no soñar
Y si amanece
Pobre Cristina
La canción de las noches perdidas
Los cuentos que yo cuento
Las mentiras del viento
Y 9 canciones para el dísco de Ana Belén "Como una novia"
Etcétera
Mi casita de aquellos años



Natalia Menéndez

 


Piero

 

Ismael Serrano

 Canciones para el déficit de empatía

En Rivas viven múltiples afectos para Ismael Serrano, comparte amistades, ha grabado varios momentos de su carrera y también parece el molde adecuado para este formato de guitarra y voz.

Durante casi 30 años de carrera las canciones de Ismael Serrano han servido para la búsqueda de encuentros, entre las y los que creíamos (antes y ahora) que debemos conectar con el otro desde la empatía, la amabilidad y la humanidad compartida para generar un cambio real. Y desde luego que con sus cientos de canciones ha dado lenguaje a lo que vive la gente.

Se presentaba el cantautor madrileño la tarde del domingo en un lugar muy conocido para él, el Auditorio Pilar Bardem de Rivas Vaciamadrid. En Rivas viven múltiples afectos para Ismael Serrano, comparte amistades, ha grabado varios momentos de su carrera y también parece el molde adecuado para este formato de guitarra y voz donde demuestra que en otros escenarios es posible llevar la narrativa de lo cotidiano a la periferia de los grandes recintos.

Rozó las dos horas y media el repaso a la extensa discografía acompañándolo de sus habituales interludios entre canción y canción, y animando al público a que pidiese canciones a modo de guitarreada propia. Y así fueron cayendo, muy equitativamente, canciones de todos los discos del madrileño, las inevitables “Sin ti a mi lado”, “ Un muerto encierras” (bajada de tono para hacerla aún más triste), pero también alguna que abofetea el cliché del cantautor maldito, “Cállate y baila”. Y esa versión del “Inevitable” de Shakira que es el empeño de Ismael en patear al algoritmo. Animó a militar en el optimismo; y esa ola es la que parece estar enfrente a nosotros en otra última oportunidad para que demos la importancia debida a cuidar de nuestra comunidad con mención a la muerte desahuciada de Maricarmen.

Le dice Juan Diego Botto a Ismael Serrano: “Por fin tienes la edad que le corresponde a la nostalgia de tus canciones”. Lucio Batisti lo expresaba de forma magnífica cuando un niño no entendía porque el vestido de flores de su madre aún no estaban marchitas de tanto ponérselo. Ismael Serrano afirma que sus canciones son un último ejercicio de resistencia y que la música le permitió acortar las distancias. Esa distancia y esa nostalgia retumbaron con “Papa cuéntame otra vez” o “Vine del norte” . Marchó el público y se podía intuir las estrofas del poema de Gabriel Celaya, “¡A la calle! que ya es hora de pasearnos a cuerpo / y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.” Nota aquí.



El Templo Blog




Fito Mansilla

 


El Roto

 


lunes, octubre 12, 2026

Rosa Montero

 


Frank Sinatra

 Él siempre a su manera. O sea, Sinatra

Es complicado seguirle la ruta artística y existencial. El gran seductor también conoció la ruina y el olvido. Pero se reinventa, vuelve a ocupar el trono que corresponde a los dioses.

Me parece un basurero al gusto de la clase media, clónico en sus planteamientos, pero tampoco ignorante sobre algo llamado calidad. Hablo de Netflix, esa plataforma en la que vive o sobrevive todo cristo. Sus notas aclaratorias sobre lo que nos ofrecen y los problemas que podremos tener con sus contenidos son cómicos. También sus resúmenes escritos sobre la calidad o los contenidos que albergan. Pero siempre existen cosas que se desmarcan del embrutecimiento. Tiene que haber cerebros sofisticados y poderosos dirigiendo ese negocio tan inquietante.

Por ejemplo, me quedo extasiado con un documental muy largo sobre Frank Sinatra. Ya saben. Era aquel fascinante fulano que alguna vez afirmó: “Yo no vendo voz, vendo estilo”. Qué mentiroso, qué manipulador. Por supuesto que poseía toneladas de estilo, pero también sabía que hacía milagros permanentes con esa voz maravillosa. Fraseaba, la modulaba, le imprimía sentimiento, exaltación, tristeza, seducción. Dotaba de una fuerza fascinante a los sentimientos, a la soledad, al amor. Poseía clase, erotismo, esas cosas.

Y es complicado seguirle la ruta artística y existencial. El gran seductor también conoció la ruina y el olvido. Pero se reinventa, vuelve a ocupar el trono que corresponde a los dioses. Este hombre, aunque durmiera casi siempre con las mujeres más hermosas, habló inmejorablemente de lo aislada que se puede sentir el alma. Y sufrió que la gran Ava Gardner, que se parecía y actuaba como él, le destrozara el corazón con múltiples cornamentas y que mandara a tomar por culo al eterno seductor.

Siempre tuvo buenos contactos con la Mafia, pero se sintió intolerablemente despreciado por su adorado John F. Kennedy. Y es un fulano complejo el tal Sinatra. Pero yo le amo incondicionalmente cuando escucho, antes borracho, ahora sobrio, canciones como Rain in my heart, My way, New York, New York y Strangers in the Night. Le ocurre lo mismo a mi alma con Van Morrison, con Léo Ferré, con la Marianne Faithfull de los últimos años. ¿Qué fibra tan profunda me tocan? Creo adivinarla. Que siga ahí hasta el último día. Nota aquí.



Carlos Chaouen

 


Joaquín Sabina

 

Bebe

 Bebe, la joven de espíritu punk a la que la maternidad le cambió la vida: “No entiendo mi carrera de otra manera que no sea la de emocionarme”

"Pa’ fuera telarañas" fue el disco que, hace dos décadas, la convirtió en una de las voces más importantes de la música española.

Y vuelve a la Argentina a repasar ese álbum. "Nunca me dejé avasallar", le dijo a Clarín.

María Nieves Rebolledo Vila, más conocida como Bebe, vuelve a encontrarse con el público argentino en el marco de su gira Pa’ fuera telarañas 20 años tour, el disco que hace dos décadas transformó no solo su vida, convirtiéndola en una de las voces más importantes de la música española, sino que algunas de esas canciones fueron banda sonora de las luchas feministas en todo el mundo hispanoparlante. Lo hará este jueves 15 de octubre en el teatro Opera.

La mirada de Bebe dice tanto como sus palabras. Mira claramente a los ojos cuando quiere dejar claro un concepto y la mirada se vuelve más intensa cuando trata de reafirmar algo. También se pierde en los rincones cuando las preguntas van a los lugares comunes de una entrevista y fluye cuando el arte se transforma en eje.

La madurez de los años pareciera que le dieron serenidad, pero no la corrieron ni un milímetro de sus convicciones. “Nunca me dejé avasallar”, dice en charla con Clarín.

Aquellas canciones

La gira mundial por los 20 años del álbum la devuelve a canciones como Malo, Ella y Siempre me quedarán, pero también a una mujer que ya no es aquella joven de espíritu punk que las escribió. La maternidad, las pérdidas, el paso del tiempo y una mirada más serena atraviesan hoy esas mismas canciones. Antes de su regreso a la Argentina, Bebe habla de aquel éxito inesperado, de las canciones que hoy volvería a escribir de otra manera y de por qué nunca aceptó hacer otro Malo para satisfacer al mercado.

-¿Qué te pasa cuando volvés a encontrarte con esas canciones, dos décadas después?

-Es muy bonita la pregunta, porque la razón de hacer estos conciertos vino un poco por eso. Yo pensaba hacer, por los 20 años, un concierto especial, solamente uno. Pero me propusieron hacer una gira y yo tenía sentimientos encontrados. Pensaba: ¿por qué volver a hacer esas canciones si ya estaba trabajando en el siguiente disco? Un disco que saldrá el año que viene, por cierto.

Un día lo hablé en casa con mi familia, con quienes siempre hablamos las cosas y me gusta que me den su mirada. Mi madre, que es una mujer muy sabia y esto además lo cuento en los conciertos, me dijo: “Cariño, deberías hacer una gira porque tú, en ese momento de tanta exposición y velocidad, estabas a tope de trabajo y fuiste la que menos disfrutaste de todo”.

Y tenía razón. Cuando cantaba esas canciones sola en los bares las disfrutaba. Después salió el disco y entré en una vorágine de viajes, conciertos, entrevistas y flashes, en la que no había un tiempo de tranquilidad para poder disfrutarlas.

Entonces mi madre me dijo: “Creo que te debes a ti misma volver a cantarlas, a emocionarte con ellas, a emocionarte con la gente”. Y la verdad es que fue muy acertado. Yo no lo había pensado así y está siendo. Y ha sido este año, de tantos conciertos, algo súper emocionante.

-No es lo mismo encontrarse con esas canciones a los 26 años con espíritu punk que hacerlo ahora.

-Seguro. Yo ya no tengo 20 años, entonces la lectura que hago de esas canciones es otra. Es mucho más tranquila, más consciente. Y valoro cada canción, cómo cada una de ellas cambió mi vida y cómo la gente cambió mi vida para poder dedicarme a lo que más me gusta.

-Pensando en cada una de ellas, ¿cuál creés que está hoy en su mejor momento, y con cuál discutirías con la Bebe que la escribió hace tantos años?

-Siempre pienso que Me enseñarás, que es la primera del disco, y Siempre me quedarán son canciones que, después de 20 años, musicalmente están muy bien. Son atemporales. A otras les daría una vuelta de tuerca. Por ejemplo, hay cosas de La Tierra tiene fiebre que, al escucharlas, me parece que ya no la harías así. De hecho, no la suelo cantar porque ahí siento que yo era más pequeña al escribir ciertas cosas. Está bien, pero ahora mismo cambiaría algunas cosas.

Y después está la lectura que yo les hago a las propias canciones, desde el lugar donde las canto. Cada creación, cada canción, cada hecho artístico hace su propio recorrido después de que uno lo suelta al viento. Nota aquí.







Carlos Bardem

 


Jesús Lorenzo & Kutxi Romero

 

Ramón Serrano

 LAS MEMORIAS QUE NUNCA ESCRIBIRÈ

Las llevo escritas en mi cerebro. Pero ya es tarde. No veo para escribir largo y tendido. Ya me comprendéis.
Me oresentè al certamen de Espejo de España con unas Memorias que ahora no suscribiría en buena parte, y fue seleccionada pero Lara el viejo se opuso a mí candidatura por ser yo íntimo amigo del director Rafael Borras. Manuel Fraga, entonces del jurado, recomendó a Planeta la publicación de aquellas memorias, pero me llamó Carlos Pujol, secretario del Jurado, para explicarme que ya había un Candidato ganador y que no podían publicar mi texto, tal como Fraga recomendaba, porque yo era un nombre conocido y no podía quedar segundo, que era condición necesaria para ser editado. Hice ver que me lo creía y aquí se acaba la historia. Ahora, hace un par de meses, las mandé destruir. Dos o tres años después escribi a Fraga para que me ratificara su recomendación y me respondió que sí. Corrían los años 80s, puede que 1984 o 85. No había ganado el Ateneo de Sevilla. Gentes de la soledad lo ganó en 1991.
Las nuevas Memorias empiezan de la siguiente manera.
Capítulo primero: LA VIOLACION, la narración de mis 14 años, salida del internado de los Salesianos de Sarriá donde estudié Comercio y trabajo en las oficinas de la fábrica de motores de aviación y violación continuada de mi jefe y mi denuncia y expulsión.
Sigue el Capítulo titulado
EL CÍRCULO CATÓLICO DE GRACIA.
El tercer Capítulo de titula
DE LA SOLEDAD AL HOT CLUB DE BARCEELONA
El cuarto ,capitulo se llama
MI BARCELONA CANALLA
este está ya muy maduro y voy a intentar ofrecerlo aquí, en mi muro de Facebook dentro de unos días. Quizás un par de semanas.Os advierto que es de escándalo. Que nadie se rasgue la camiseta. Los sucesos son de 1949 a 1952.
El quinto capitulo lleva el nombre más importante de mi vida
CAROL
Cómo nos conocimos, noviazgo, boda y quince años de pareja . Llegan Àfrika y Juan.
A partir de ahí ya seremos cuatro.
El siguiente habla de mis inicios literarios cuya primera parte publiqué aquí con el título MI PRIMERA TERTULIA.
Después seguirán el capítulo AFROASIA, EL TERCER MUNDO y tras él el capítulo para mí más sugerente DE ESCRITOR A EDITOR.
Otro día, más.



Daniel Cros & Mariano Morales


 

Paula Mattheus & Pol

 

Luis García Montero

 En la plaza

Aleixandre no quiso quedarse en la orilla, olvidar a García Lorca, el sufrimiento de la gente que soporta los enjambres de monedas furiosas.

Es hermoso, hermosamente humilde, vivificador y profundo, sentirse aquí bajo la lluvia o bajo el sol, entre los demás, mezclado, esperado, conducido, rumorosamente arrastrado. Uno siente que no es bueno quedarse en la orilla, como el molusco que ya se ha convertido en roca. Uno siente la dicha de fluir y adentrarse en el mar o en la Puerta del Sol, encontrándose en el movimiento de las olas o en el gran corazón de la ciudad, la vida que palpita, cuerpos que bajan las escaleras de sus casas para adentrarse valientemente en la multitud, sentir la esperanza, la resolución, la fe, y caminar por una gran plaza que conoce desde antiguo el olor de la existencia. Y pasa el viento como la mano amiga pasa por las cabezas, y las ilusiones de cada soledad se convierten en un latido común, y los sueños no se buscan en el espejo, sino en las miradas de las demás, porque allí están todos, los unos en los otros, buscándose. Entro en la multitud como el bañista que introduce sus pies en la espuma, y nota después el agua en su cintura, y vive el mar, confía, abre los brazos, canta y se siente joven al nadar, se siente él mismo al estar en la plaza. ¡Oh pequeño corazón que quiere latir y sentirse parte de la vida!

Vicente Aleixandre publicó en 1954 el libro Historia del corazón. En medio del franquismo condujo los sentimientos de su poesía surrealista hacia una voz común, solidaria, capaz de convertir el dolor propio y la rebeldía en una confianza compartida. Con el poema En la plaza, se alejó de los catedráticos del negocio para situar sus palabras entre la gente. Recordó las manifestaciones vividas en la Segunda República y sintió la necesidad de nadar hacia el futuro. No quiso quedarse en la orilla, olvidar a García Lorca, el sufrimiento de la gente que soporta los enjambres de monedas furiosas. Estos días, una vez más, yo he recordado el poema de Aleixandre en la acampada de la Puerta del Sol. Nota aquí.