miércoles, enero 28, 2026

Antonio Vega

 

Quique González

 “Nosotros estamos de paso, pero las canciones seguirán viajando mucho más lejos”

Quique González regresa este viernes a la sala Jimmy Jazz para presentar su nuevo disco, ‘1973’, su año de nacimiento.

De nuevo en la carretera, como lleva haciendo desde hace casi tres decenios, Quique González se sube este viernes a la capital alavesa y las tablas de la sala Jimmy Jazz. Será a las 20.30 horas cuando las puertas del espacio de la calle Coronación se abran, quedando todavía alguna entrada disponible para compartir la gira de presentación de 1973.

Tras celebrar 25 años de trayectoria, ahora llega su decimoquinto disco, que se dice pronto. ¿Dónde encuentra la chispa para seguir, para volver a la carretera y seguir en esto? 

–La principal motivación es seguir escribiendo canciones que nos expliquen un poco. Me sigue gustando mucho el oficio y me sigue sirviendo en lo personal y en lo profesional. Es lo que tienen los oficios vocacionales, ¿no? Es algo que no puedo dejar de hacer. Forma parte de mí. Me sigue ayudando y sigo disfrutando mucho cuando escribo canciones y cuando voy a grabar en el estudio. También cuando salgo a tocar con mi banda como pasa este viernes en Vitoria. 

Sus discos son casi como diarios de la vida. 

–Las canciones de este disco crean como un álbum de fotos de los casi tres años que he estado escribiéndolas. Mientras las escribo me voy explicando e intento que sean un reflejo fiel de la persona que soy mientras estoy escribiendo. A veces me doy cuenta de cosas un tiempo después de haber grabado las canciones, ¿sabes? Identifico cosas en mí que a primera vista no se veían y luego las encuentro la explicación. No en todas las canciones, pero en algunas sí.

Y sin embargo, siendo temas tan personales, luego la gente las hace suyas y, en realidad, Quique González desaparece. ¿Cómo se entiende que algo tan personal que usted ha escrito, de repente alguien lo convierta en suyo? 

–Lo importante son las canciones, más que nosotros. Y lo que nos va a sobrevivir es la música. Nosotros estamos de paso, pero las canciones seguirán viajando mucho más lejos. Yo entiendo eso que dices porque lo vivo como oyente. Soy músico porque me gusta mucho la música y porque quería comunicarme con otras personas a través de mis canciones, como lo hacían mis héroes musicales. Hago canciones porque soy fan de Antonio Vega, Bob Dylan, Tom Petty y José Ignacio Lapido, por decirte cuatro nombres. Como ellos me han acompañado de esta manera, yo también he intentado hacer canciones que acompañen a la gente durante un tiempo. Y que esas canciones también les lleven a ellos a sus propias historias y que les recuerden cosas. Que una canción que has escrito en tu casa tenga el poder de acompañar a cierta gente durante un tiempo me sigue pareciendo un milagro. Y es la principal razón por la que sigo haciendo. Nota aquí.



Kevin & Liniers


 

Leiva & Natalia Lafourcade

 

Félix Maraña

 Atocha

Hemos recordado el asesinato de aquellos ciudadanos dignos del despacho de abogados de Atocha. Agur eta ohore.
Honor a aquellos ciudadanos: Enrique Valdelvira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz, Francisco Javier Sauquillo, Serafín Holgado y Ángel Rodríguez Leal fueron asesinados.
Miguel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta Carbonell, Luis Ramos Pardo y Lola González Ruiz, quedaron heridos de gravedad. Lola, compañera de Javier Sauquillo, ya sabía lo que era la muerte. En 1969, la policía mató a su novio Enrique Ruano, arrojándolo de un sexto piso. A sus padres les dijeron que el joven se había suicidado.
Para rematar la barbarie, un día se 1977, asesinaron a Lola González Ruiz. Por eso Valentín Martín Valentin Martin y Ricardo Galan Marquez han escrito y puesto en escena una obra de teatro que invoca la memoria y dignidad de Lola, asesinada tres veces.
Atando lazos
Este abrazo que aquí ves
recoge la voluntad
de hermanar la Humanidad:
lo enlazó Juan Genovés.
Pero antes y después,
sin demorar en los plazos,
una miriada de abrazos
esperan cumplir su fin:
Que te abraces con tu afín
y nadie suelte los lazos.
La rima de tus abrazos,
con versos de afinidad,
conjuga con la bondad
aunque rime con tortazos.
Aunque rime con codazos
y con puñetazos rime,
el abrazo nos redime
y nos mejora por dentro,
porque rima con encuentro:
dime si me abrazas, dime.
Abraza al niño que gime
y a la persona que llora,
abrázalos sin demora,
antes que el mundo se ultime.
Antes que todo termine
y el universo se muera,
al ver que nadie lo quiera
y se sienta desolado.
Abrázalo con cuidado,
que el mundo es frágil y espera.
(C) Félix Maraña
[Imagen: escultura El abrazo, de Juan Genovés, en homenaje permanente a los héroes de Atocha].



Celtas Cortos


 

Ismael Serrano

 

Rodolfo Serrano

 Pueblos

Si vas hacia el oeste, por viejas carreteras
que atraviesan los campos amarillos y secos,
y cruzas por los pueblos olvidados, desiertos,
con ese sol terrible, cegador, que te aplasta.
Verás águilas altas en un azul de nubes,
con el viento caliente que asfixia hasta a los pájaros
y, lejos, muy lejano, un horizonte apenas
dibujado en difusa calima temblorosa.
Si vas hacia el oeste, sin prisas ni destino,
pasarás algún club, pura ruina, sin luces,
verás en un otero los restos de un castillo,
mudo testigo ahora de los tiempos de gloria.
El mar está lejano, aunque siempre adivines
en el aire un perfume de salinas y algas.
Y ese temblor dulcísimo que acaricia el matojo,
y que a ti te parece una brisa marina.
Párate en cualquier pueblo. En este mismo. Busca
el bar oscuro y limpio donde los cuatro viejos
dejan pasar el tiempo ante un vino caliente
y saluda discreto, amable y educado.
Son la España marchita, sin dios que les asista,
olvidada de reyes y gobiernos lejanos,
y tú, sin tú saberlo, serás, sin duda alguna,
el único suceso del que hablen en la cena.
(Sigue luego tu viaje. El mar siempre está lejos).
Foto de Raul Cancio.



Franco Luciani & Victoria Birchner

 


Adrián Berra

 

Benito Quinquela Martín

 Quinquela inextinguible

1977-28 DE ENERO-2026
A 49 años de la partida del Maestro, recordamos las palabras de Eduardo Baliari: “Deja muchas cosas, muchos recuerdos, muchos hechos concretos de amor a sus semejantes y una serie de cuadros que son orgullo de la pintura argentina, de la cultura argentina… De ahí esa congoja que es silencio en el espíritu de todos los que ayer recibieron la noticia de su muerte. Muerte que debe sentirse derrotada ante ese caudal de vida espiritual que se irá extendiendo cada vez que se le recuerde en su vida y en su obra y que puede afirmarse que será inextinguible”.




Rafa Pons


 

Alejandro Astola

 


Plus Ultra

 Cien años del ‘Plus Ultra’, la primera travesía trasatlántica en un avión y la gran gesta de la aeronáutica española

Río de Janeiro acoge el espectáculo inicial de acrobacias del Ejército del Aire para conmemorar la hazaña de volar en 1926 de Palos de la Frontera a Brasil, Uruguay y Argentina.

Un dibujo con los retratos de los cuatro aviadores españoles junto al hidroavión y las carabelas de Colón convocaba a los cariocas, con llamativa precisión, un día de principios de 1926: “El Plus Ultra debe llegar a Río entre las cinco y las seis de la tarde. Crece por todas partes el interés por el audaz raid”. Cuando la aeronave asomó sobre la bahía de Guanabara el 4 de febrero con uno de los motores averiado, eran tantos los barcos reunidos para presenciar el espectáculo que el Plus Ultra tuvo enormes dificultades para amerizar, según el relato recopilado por el historiador Rostand Medeiros. Ya en tierra, una multitud aguardaba excitada.

Según publicó Folha de Manhã, la Cámara Española de Comercio había pedido a sus socios que facilitaran a los compatriotas y sus descendientes acudir al recibimiento. A las mujeres, las animaron a colocarse flores en el cabello, “de preferencia claveles”. Miles de cariocas, con banderas y banda de música, recibieron en Río de Janeiro, entonces la capital de Brasil, a los protagonistas de la mayor gesta de la aeronáutica española. Nunca antes una aeronave había completado la travesía transatlántica.

El Plus Ultra, un hidroavión Dornier Wal bimotor con la tecnología punta de hace un siglo, fue modificado para aumentar su potencia con dos motores de 450 caballos. Despegó de Palos de la Frontera —como Colón siglos antes— rumbo suroeste, hacia el Atlántico Sur. Completar los 10.270 kilómetros de la travesía interoceánica requirió siete etapas: Palos-Las Palmas-Porto Praia (Cabo Verde)- Fernando de Noronha (Brasil)-Recife-Río-Montevideo-Buenos Aires. En total, 59 horas y 40 minutos a una velocidad media de 172 kilómetros por hora (en ese trayecto los vuelos comerciales van ahora a 900 kilómetros por hora).

Para conmemorar aquella hazaña, un equipo de militares españoles vuelve, con una exhibición acrobática de los helicópteros colibrí a cargo de la patrulla ASPA, a los cielos de Río (este miércoles sobre la playa de Ipanema), Montevideo (el 1 de febrero) y Buenos Aires (el 4 de febrero). Este martes en el ensayo, los colibrí han dibujado la bandera española ante el Cristo Redentor.

El comandante Ramón Franco Bahamonde, 29 años, el hermano pequeño del futuro dictador, que militó por un tiempo en las filas republicanas, pilotó la misión y el Plus Ultra. Tanto él como el copiloto, el capitán Julio Ruiz de Alda, iban al descubierto, sintiendo el viento en la cara. También a bordo, el teniente de navío Juan Manuel Durán y el mecánico, el soldado Pablo Rada, al que un grupo de obreros quiso acercarse a saludar personalmente en el acto oficial de despedida en Huelva. El interés de la prensa —y de las autoridades españolas— era tal que un veterano periodista, Emilio Herrero, de United Press, se coló en el avión, con el aval del piloto, y compartió la experiencia de volar con ellos hasta las islas Canarias. Gracias al reportero existen fotos de aquel tramo.

La proeza encumbró a sus protagonistas “como arquetipos del héroe moderno, que combinaba audacia y arrojo con dominio técnico” e “inspiró en toda una generación el interés por la ciencia y la ingeniería”, explica en una entrevista por videollamada desde Río el general de división Juan Sanz, jefe del servicio histórico y cultural del Ejército del Aire y del Espacio. La travesía demostró que “el cruce por el Atlántico Sur era viable en términos de seguridad y eficiencia para travesías interoceánicas”. Aquella era una época de feroz competencia entre países en el terreno de la aviación, como muchas décadas después la carrera espacial.

El Plus Ultra completó la compleja y celebrada misión un año antes del vuelo más famoso de aquella época, el Nueva York-París que Charles Lindbergh hizo en solitario y sin escalas. Un trayecto más corto que el de los españoles y con unas condiciones meteorológicas menos adversas que las del Atlántico Sur, por las corrientes tropicales. Nota aquí.







Polaco Goyeneche


 

Eneko

 


martes, enero 27, 2026

Víctor Heredia & Amigos

 

Víctor Manuel

 Víctor Manuel, el nieto del picador Vitor, cantará en el pozo Barredo en su Mieres natal ante 3.500 personas por San Xuan

El cantautor mierense presentará su gira 'Solo a solas conmigo' el 19 de junio. Su último concierto en solitario en 'su casa' fue hace más de 35 años.

La fuerte vinculación del cantautor asturiano Víctor Manuel con la minería y su ciudad natal, Mieres, se ha visto reflejada en sus canciones más memorables desde 'El abuelo Vitor', el picador al que la abuela María escondía su tabaco, como tantas veces cantó en sus conciertos, hasta el dolor y la solidaridad de la familia minera ante las tragedias tantas veces repetidas en las explotaciones asturianas que evocaba en 'Traigo la camisa roja' y 'La planta 14'.

Su útimo concierto en solitario en la Villa del Caudal -como es conocido Mieres por su ubicación en la cuenca minera del Caudal- fue hace más de 35 años, de ahí que el próximo 19 de junio, cuando presente su última gira 'Solo a solas conmigo' las 3.500 personas que se acerquen al pozo Barredo podrán disfrutar de un espectáculo que trasciende la música y que para los asturianos y asturianas es mucho más que un evento musical, al convertirse en todo un acontecimiento cultural.

La primera vez que Víctor Manuel se subió a un escenario en su ciudad natal fue en 1978 en el Teatro Capitol, donde ofreció una actuación íntima con su concierto en solitario para presentar 'Soy un corazón tendido al sol'.

Hijo predilecto

Doce años después, en 1990, volvió al Prau Socuello, en los Mártires de Valdecuna, coincidiendo con su nombramiento como Hijo Predilecto, a un acto al que acudieron 27.000 personas.

Víctor Manuel no volvería profesionalmente a Mieres hasta el año 2005 cuando acudió al campo de fútbol del Batán para interpretar 'Una canción me trajo aquí' aunque en esta ocasión se subía al escenario acompañado de su mujer, la artista Ana Belén.

Su importancia para la ciudad

Aunque profesionalmente han sido contadas las ocasiones en las que ha actuado ante sus 'paisanos y paisanas' en su concejo natal, Víctor Manuel sí ha podido estar presente en varias ocasiones para participar en actividades culturales puntuales, según ha confirmado el Ayuntamiento de Mieres, que ha destacado especialmente la importancia del músico en la historia de la ciudad.

El próximo 19 de junio es una cita imprescindible para conocer 'Solo a solas conmigo' ya que el entorno no puede ser mejor. El Pozo Barredo es una mina subterránea de carbón, sin actividad desde el 31 de julio de 1995, que se encuentra situada dentro del casco urbano de Mieres. Nota aquí.



Daniel Hare & Ricardo Galán

 


Leiva & Catalina García

 


David Uclés

David Uclés se retira de un evento sobre la Guerra Civil por la presencia de José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros

El coordinador del acto, Arturo Pérez-Reverte, responde en un comunicado que es “una imperdonable descortesía y un incumplimiento de su compromiso”

El escritor David Uclés ha anunciado en un vídeo para redes sociales que no participará en el evento 1936: La guerra que perdimos todos, coordinado por Arturo Pérez-Reverte y Jesús Vigorra, dentro del festival Letras en Sevilla, que se celebra del 2 al 5 de febrero en la capital andaluza. Esta tarde, los organizadores del acto han respondido a Uclés en un duro comunicado.

El motivo de la decisión de Uclés es la presencia en el mismo cartel del expresidente del gobierno José María Aznar y el exsecretario general de Vox Iván Espinosa de los Monteros. “Vi que en el cartel, además de escritores o articulistas, figuraban políticos que han hecho zancadillas a valores democráticos y a medidas que nos conforman como una sociedad moderna y empática”, cuenta en conversación con este periódico el autor de La península de las casas vacías y flamante ganador del premio Nadal.

Antonio Maíllo, coordinador de Izquierda Unida, también ha cancelado su asistencia, según ha anunciado en un comunicado en redes sociales, por no estar de acuerdo en cómo se han difundido los actos: da la impresión, a su juicio, de que los participantes comparten la tesis del título.

A Alberto Ruiz-Gallardón, exministro de Justicia, también en el cartel, le afea Uclés sus políticas con respecto al aborto. A Aznar, la guerra de Irak, “que tuvo consecuencias desastrosas”. A Espinosa de los Monteros, su pasado en un partido, Vox, “que hoy está amenazando la democracia y la tranquilidad en nuestro país, ya sea proclamando arengas xenófobas que acaban en episodios como el de Torre Pacheco, ya sea censurando actos literarios —como me pasó a mí en tres ocasiones—, ya sea queriendo quitar leyes a favor del derecho al aborto o del matrimonio igualitario, que tanto nos han costado. Tantísimas cosas atroces... Lo más grave: tejer una trama en TikTok para convencer a los adolescentes de que les voten, metiéndoles en la cabeza el Cara al sol”. Nota aquí.





Joan Camps & Raúl Parra

 


Alba Flores

 


Fernando Lobo

 CiberCanción de Autor nos cuenta por Facebook.

𝐉𝐚𝐳𝐳𝐯𝐢𝐥𝐥𝐞, 𝐥𝐚 𝐠𝐮𝐚𝐫𝐢𝐝𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐋𝐨𝐛𝐨
En la penumbra cómplice de la sala Jazzville, Madrid escuchó aullar bajito. Porque cuando Fernando Lobo canta, no muerde: acaricia. Lobo de voz mansa y colmillo poético, fue dejando huellas sobre el escenario, marcando territorio con canciones que saben a sur, a viaje largo y a palabra bien dicha. Inició el concierto haciéndonos una confesión y es que pecaba de “hablautor", lo que hizo el concierto, si cabe, más disfrutado. Un conciertazo para celebrar 25 años en la música, entre temas antiguos y nuevos, “muchos casi éxitos”, defendiendo las letras como columna vertebral, sostenidas por ritmos y armonías de excelente factura. “Localista y militante provinciano”, se permitió el lujo de reivindicar a capela a Fernando Quiñones, demostrando que lo universal también nace en la esquina de cualquier barrio de cualquier provincia. El escenario se pobló de colegas y afectos para acompañar al bardo gadita. Con Antonio de Pinto se cantó una milonga que cruzó orillas; con Antonio Toledo, una casi “canción protesta”. Con Alberto Alcalá se arrancó por décimas, y con Amanda Sorokin resonó la palabra de Juan José Téllez. Junto a Pedro Mundo Chillón hubo antropología francesa con anglicismos y galicismos, y con Pía Tedesco y Guada la noche sumó coros, lecturas y complicidades. El escenario se ensanchó con la complicidad de El Kanka, que se sumó como colaboración en directo. Juntos compartieron canción y sonrisa, confirmando una amistad artística forjada en el respeto mutuo y en esa manera parecida de entender la canción como refugio y espejo. Fran Fernández, anfitrión generoso, se quedó sin subir a cantar, pero sostuvo la casa. Entre anécdotas —las llamadas inesperadas de Joan Manuel Serrat— y el viaje con “Buslag” de ocho horas por la situación que atraviesa el ferrocarril en estos días, Lobo demostró que no llega cansado, y canta despierto. Y cuando aúlla en Jazzville, Madrid escucha. Y entre el público, la platea también aullaba en silencio. La sala estaba sembrada de talento amigo, de esa rutilante cantidad de artistas y amigos que vinieron a escuchar y dieron calor y luz al local. Allí estaban María Mary Rozalén, Gonzalo Escarpa, Javier Batanero, Fran Espinosa y Luis María Pérez Martín, entre otros que quisieron acudir a verle. Amigos, cómplices, compañeros de camino: una constelación discreta que confirmaba que lo de Fernando Lobo no es solo un concierto, sino una forma de estar en el mundo, rodeado de tribu, palabra y música compartida. Más allá del escenario, Fernando Lobo se revela tal como canta: afable, cercano, generoso en la palabra y en la escucha. Hay en él una poesía contrastada, curtida en lecturas, en escenarios, en viajes y en barra de bar, pero también una mirada limpia que no presume de erudición aunque la tenga. Porque Lobo no solo compone: investiga la canción, la estudia, la rastrea en sus raíces populares y literarias, la compara, la desmonta y la vuelve a armar con oficio y libertad. Su música suena sólida y viva a la vez. Cada tema está construido con respeto al ritmo, al silencio y a la armonía, con arreglos que nunca eclipsan al texto, pero lo empujan, lo mecen, lo hacen respirar. Blues, milonga, rumba, décima, canción de autor o aire carnavalesco conviven sin fricción, como si siempre hubieran sido familia. En directo, esas canciones crecen: se vuelven más hondas, más lúcidas, más necesarias. Y entonces el Lobo no aúlla solo: convoca, reúne la manada, y deja claro que su arte no es un destello pasajero, sino un fuego lento, trabajado y profundamente honesto.
Fuimos felices gracias al Lobo.