jueves, julio 09, 2026

Arde Bogotá

 

Tim Payne

 Tim Payne, el desconocido defensa neozelandés que se hizo viral y firmó el contrato de su vida

Antes de empezar el Mundial, el ‘youtuber’ argentino Valentín Scarsini animó a seguir en redes a un ignoto defensa neozelandés. Hoy es un fenómeno en internet y acaba de ficharle el club más grande de Paraguay.

Esta es la historia de Tim Payne: un hombre que vive en Wellington, capital de Nueva Zelanda, que no le presta demasiada atención a las redes sociales y que parece contento con un tipo de vida que, por motivos ajenos a su voluntad, de un día para el otro cambiará de manera rotunda. Es defensa del Wellington Phoenix y de la selección de fútbol de Nueva Zelanda y está casado con una fotógrafa costarricense con la que tiene un hijo de dos años.

Del otro lado del Atlántico, unos días antes, el youtuber argentino Valentín Scarsini (22 años) se había hecho una pregunta: “¿Y si hacemos protagonista del Mundial al futbolista menos conocido?”. Luego buscó en las redes y encontró al neozelandés, con pocos seguidores en Instagram y casi ignorado en su país. “¿Qué pasaría si hubiera un jugador que nos uniera a todos? ¿Un futbolista que todos banquemos sin importar nuestra nacionalidad? Hay que alimentar el mito de Tim Payne, antes de que empiece la Copa”, posteó. En ese momento, el defensa tenía 4.715 seguidores en Instagram. En las redes, la idea explotó: los internautas la compartían, hacían chistes, memes y se sumaban a la propuesta. Tres días después, la página oficial de la FIFA subió un carrusel de cinco fotos del jugador con la descripción: “Two words: Tim Payne”, y la bandera de Nueva Zelanda. El furor atravesó la Red y se hizo material: en varios negocios argentinos empezaron a hacer promociones con la figura de Payne. Se escribieron canciones que, con ritmo pegadizo, decían cosas como: “No será la copa de Yamal, como mi abuelo decía / Ojo con Tim Payne en el Mundial: es el nuevo Di María”. En menos de 48 horas, el jugador pasó a tener más de 960.000 seguidores. La repercusión llegó a tal punto que, ya un poco más convencido de la situación, agradeció el apoyo. “Por favor, disculpen mi español, todavía estoy practicando”, dijo en un vídeo en redes sociales.

No era la primera vez que Scarsini lograba levantar una cuenta. En 2005 eligió al FC Balzers, un club de Liechtenstein fundado en 1932 que compite en la quinta división de Suiza. La campaña intentaba convertir al “equipo con menos hinchas del mundo” en el más famoso de internet: la cuenta del club pasó de menos de 1.000 seguidores a más de 270.000. Lo volvió a hacer, a principios de 2025, con el Club Argentino, un equipo de compatriotas radicados en España que compite en el Grupo 4 de la segunda regional de Madrid. En menos de 72 horas, la cuenta pasó de contar con 3.500 seguidores a superar los 120.000 (hoy, suma más de 285.000).

Luego de la campaña, Payne terminó sumando en su Instagram más seguidores (5,9 millones) que los habitantes de su país (5,3 millones), superando incluso a la cuenta oficial del equipo de rugby de los All Blacks (2,8 millones). Si bien en el debut de su selección, que empató 2 a 2 con Irán, se lo vio impreciso, en el segundo partido de Nueva Zelanda ejecutó con máxima hidalguía un córner que, luego de un cabezazo de Suman, terminó en el primer gol ante Egipto. Finalmente, la derrota 3 a 1 deslució la intervención del jugador de las redes. Nota aquí.



Kevin & Liniers

 


Guille Galván

 

Bonnie Tyler

 Murió Bonnie Tyler, la voz de un inesperado himno de las canchas argentinas

La artista británica falleció en Portugal a los 75 años. Su canción “Total Eclipse of the Heart” sigue siendo una de las canciones de amor más famosas de todos los tiempos, pero en nuestro país se la recuerda especialmente por “It’s a Heartache”, reapropiada por las hinchadas.

La británica Bonnie Tyler, reconocida cantante de rock-pop e ícono de la música de la década de 1980, falleció en las últimas horas a sus 75 años.

Su muerte se produjo tras sufrir complicaciones derivadas de una perforación intestinal que obligó a practicarle una intervención quirúrgica de urgencia en mayo pasado. La artista se encontraba en Portugal, país donde residía hace unos años.

“Bonnie falleció de manera inesperada anoche en un hospital de Portugal a causa de la enfermedad por la que la estaban tratando”, afirmó la familia en un comunicado publicado en Facebook.

La cantante acababa de lanzar un sencillo, “Only Love”, y tenía prevista una gira por Europa durante varios meses.

“Jugadoores...”

En el mundo, a Tyler se la recuerda especialmente con su balada rock “Total Eclipse of the Heart”, que sigue siendo una de las canciones de amor más famosas de todos los tiempos.

A principios de 2026, 43 años después de su lanzamiento, había superado mil millones de reproducciones en Spotify. “¿Cómo imaginar un segundo que su éxito sería tan enorme, y que personas que aún no habían nacido la cantarían hoy en los karaokes?”, comentó ella en el Telegraph en 2025.

Sin embargo, en la Argentina también se la tiene presente por haber sido la voz de una canción que inexplicablemente se convirtió en un himno en las canchas del fútbol local.

Se trata de “It’s a Heartache”, que las hinchadas argentinas transformaron en un grito de guerra contra sus propios jugadores. Nota aquí.



Miguel Ríos

 


El Roto

 


miércoles, julio 08, 2026

Rodolfo Serrano

 FOTOMATÓN

y a Roberto Santos
(Habitaciones 310 y 311)
Solo de vez en cuando
y muy de tarde en tarde,
busco la foto aquella que te hiciste
en un fotomatón de la Gran Vía.
Es una cartulina amarillenta.
Estás muy seria,
mirando fijamente al objetivo.
Con ese desconcierto que tenemos
siempre en los documentos oficiales.
Pero estás muy hermosa. Con el pelo
cortado como un chico y esa sombra
burlona que adivino
en tus ojos de noche, muy abiertos.
No hay tiempo más hermoso que el vivido
en el amor del otro.
Esos días queridos y esas calles
donde el mundo empezaba. Y tu alegría
en todos los hostales y tabernas.
Tantos años después miro tu foto,
cartulina que guarda todavía
esa dulce caricia, la belleza
de un tiempo ya vencido.
Y sin embargo,
me sigue emocionando esa mirada,
tan lejana y fatal,
tan viva siempre.
Y así, de vez en tarde,
busco tu imagen, sueño con el tiempo,
imparable y fugaz, que me recuerda
que alguna vez me amaste.
(Y yo aún te amo).
Foto de Raul Cancio.



Alejandro Lerner

 


Rolo Sartorio

 

José Saramago

 


Claudia Piñeiro & Reynaldo Sietecase

 


Rafa Pons & Antonio Serrano

 

Gabriel Tuya

 Gabriel nos cuenta por Facebook.

MUNDIAL DE 2026... y no... después de la temprana eliminación de Uruguay, me cuesta ver los partidos del Munidal. Pero hoy disfruté como loco... no tanto porque quiera que Argentina salga Campeón... pero es que después de Fernando Morena y Ronaldinho, no hay otro jugador que como Leo Messi me haya disfrutar tanto. Por supuesto que voy con España... con 8 jugadores del Barcelona y ninguno del Real Madrid, más aún. Pero lo de Messi ya es más que mágico... Gracias Lio... Porque si cabía alguna duda, ayer Cristiano Ronaldo, con todo su ego se tuvo que ir para casa... y sin embargo vos, sos capaz de aguantar a todo un país como la Argentina.



Inmensas Camelias en Madrid

 


Merino & Chica Sobresalto

 

Argentina

 Argentina se levanta de la muerte y remonta a Egipto con tres goles en 15 minutos

La vigente campeona jugará los cuartos contra Suiza tras sobrevivir a una situación límite con una rebelión final liderada por Messi, que antes falló otro penalti ante un buen rival.

A empujones, a la tremenda y con el desfibrilador a cuestas. Así avanza Argentina en el Mundial, puro nervio, con el corazón en la garganta, sobreviviendo a sus muchas penurias y al único rastro terrenal de Leo Messi en el torneo: sus fallos en los penaltis. La campeona andaba como un zombi en Atlanta, 0-2 abajo en el minuto 79, sin fútbol ni nada parecido. Un portero milagrero, Oufa Shobeir, le había amargado en la primera parte y los egipcios le lanzaban dentelladas a la contra.

A la campeona solo le quedaba el orgullo para agarrarse al último madero en el océano y no entregar la corona ante una telonera como Egipto. No tenía más argumentos que la piel y la electricidad para esquivar un siniestro total que parecía inevitable. Y le salió, le volvió a salir. Tres goles en 15 minutos de Cuti Romero, Messi y Enzo Fernández la rescataron de un agujero muy profundo ante una selección que terminó desquiciada con el árbitro. En el origen del 3-2, reclamó un penalti de Julián Alvarez a Salah. Nadie pitó nada, ni durante ni después, y en la contra Argentina liquidó a un equipo africano que nunca había superado una eliminatoria en el torneo hasta los octavos con Australia y que se quedó a un palmo de su gran revolución mundial. Los cuartos de la Albiceleste, contra Suiza.

Después del ataque de nervios con Cabo Verde, a Argentina todavía le quedaba un colapso peor. Se esperaba de ella un paso al frente y, de entrada, ocurrió todo lo contrario: nada más empezar ya había recibido un puñetazo en el mentón, atacada por Egipto y golpeada pronto con el 0-1 de Yasser Ibrahim. El central se elevó por encima de Lisandro Martínez, un central de 1,75, y le propinó un martillazo con la frente que culminó el buen arranque de los africanos. La ventaja no había caído del cielo. Ante otra Argentina fofa y parada, los africanos habían salido a presionar arriba, con más energía y ritmo.

El sistema nervioso de la Albiceleste volvió a entrar en una situación de máximo estrés. Lionel Scaloni le había dado un meneo a la alineación. Regresó a su cinco de cabecera, Leandro Paredes, en lugar de Thiago Almada, un cambio que adelantó la posición de Alexis Mac Allister. Arriba, Julián Alvarez recuperó la titularidad que tenía Lautaro Martínez, y Nicolás Tagliafico volvió al lateral izquierdo por Facundo Medina. Los problemas, sin embargo, no cambiaban. Al equipo le costó una pausa publicitaria meterle un calambrazo al encuentro y salir del paso parsimonioso.

Argentina es Messi y vive por Messi, así que si la luz del genio sufre cortes, el sistema eléctrico general entra en cortocircuito. Volvió a fallar un penalti (Haissem Hassan, del Oviedo, derribó a Tagliafico), el segundo en este Mundial (el primero fue contra Austria), y el cuarto en toda su trayectoria en las Copas del Mundo. Las penas máximas son su gran falla: ha errado tantas como las que ha metido en sus seis participaciones mundialistas. El falló sirvió para que irrumpiera Oufa Shobeir, procedente del Al Ahly, el gran abastecedor de su selección. El chico entró en trance. Al instante, le sacó una a bocajarro a Mac Allister y luego otra mano a Julián Alvarez. Si necesitaba la alianza del palo, también la tenía en una falta de Leo por encima de la barrera. Los egipcios recibieron el descanso por delante en el marcador como una bendición divina y se arrodillaron en el césped para dar gracias a Dios. A Argentina, pese a sus dificultades, no le habían faltado ocasiones para, al menos, igualar. Nota aquí.




Dani Flaco

 


Tute & Max Aguirre

 



martes, julio 07, 2026

Leiva e Iván Ferreiro

 

Karmelo C. Iribarren

 NUNCA HE DEJADO DE ESPERARTE

Puede que se resienta
mi pequeño prestigio literario
-qué fue, dirán algunos,
de aquel tipo descreído, huraño
y pesimista-, pero no importa,
no puedo silenciarlo por más tiempo.
La conocí ayer, en la playa, paseando
por la orilla, aunque lo cierto
es que su cara me sonaba de algo.
Fue muy sencillo, no me hizo falta
ni bañarme: las olas morían
a mis pies, haciéndome cosquillas,
el aire acariciaba, y yo lo miraba
todo -no sólo a las bañistas-
como si lo estuviese viendo por primera vez.
Nunca he dejado de esperarte, me dijo.
Soy yo, ¿no me recuerdas?, la vida



Conociendo Glew

 


Carlos de France

 

Rafa Mora

 ENCRUCIJADAS

Habitamos en encrucijadas.
En telarañas espesas.
Entre dudas constantes, vivimos.
Creamos espejismos a nuestra imagen y semejanza.
Nos mentirnos.
Porque en la mentira hallamos la verdad luminosa
donde transitar el dolor.
Soñamos, huidizos,
y se nos desgarra la piel,
esa que teje el tiempo con frágiles remiendos.
Elegir, ¿hacia dónde?
¿Hacia la luz?
¿Hacia el amor?
¿Hacia un sueño?
Tal vez, ¿hacia uno mismo?
Somos herida sobre herida.
Cicatrizamos a destiempo.
Nos perdemos en las palabras,
en los inocuos infinitivos.
Y nos consume el miedo a conjugar los verbos con firmeza.
Miramos sin convicción el futuro
y a golpe de pulmón, resistimos.
Exhalar.
Inhalar.
Así vivimos.
Pensando que la vida aún está por venir,
mientras pisamos cenizas,
sin darnos cuenta que no es ahí,
donde habita nuestra compleja existencia.



César de Centi

 


KASE.O & El Aldeano

 

María Guivernau

 


Noelia Sinkunas & Cucuza Castiello

 


Chaqueño Palavecino & Abel Pintos

 


Yoani Sánchez

 De los huevazos del Mariel al huevo de lujo

"Ustedes sí que durmieron con electricidad anoche", me reprocha una vendedora de jabitas a las afueras del mercado de Tulipán. La mujer, que vive al otro lado de la avenida Rancho Boyeros, alcanzó a distinguir desde su barrio que nuestro edificio permanecía iluminado mientras en su cuadra reinaba la oscuridad. El nuevo motivo de tirantez entre cubanos ya no es la política, ni siquiera la comida: es la cantidad de horas que unos disfrutan de corriente mientras otros aprenden a vivir en la penumbra.

Hace apenas unos meses, las cuentas de Facebook de la Unión Eléctrica se llenaban de comentarios reclamando que a los habaneros nos sometieran a los mismos apagones interminables que castigaban al resto del país. El deseo se cumplió, pero solo a medias. Ahora en la capital también sufrimos cortes que superan las 24 horas seguidas y, sin embargo, en las provincias no ha mejorado nada. Nuestro tiempo sin luz no ha servido para que se encienda un solo bombillo más en Santiago de Cuba, Holguín o Pinar del Río. Solo ha repartido la oscuridad.

Dividirnos y enfrentarnos parece haber sido una estrategia demasiado eficaz. Mientras discutimos sobre quién pasó más calor la noche anterior, quién perdió el contenido del refrigerador o quién logró cargar el teléfono móvil, dejamos de mirar hacia quienes maladministran un sistema eléctrico que se desmorona. Por eso evito responder a la defensiva. Le comento a la mujer que la termoeléctrica Antonio Guiteras acaba de salir de servicio y que lo más probable es que la próxima madrugada todos, ella y yo, terminemos intentando conciliar el sueño hundidos en el sudor y acosados por los mosquitos.

Me despido y continúo rumbo a Ayestarán hasta desembocar en Carlos III. Después tomo Aramburu en dirección a San Lázaro. La caminata trae una sorpresa. Los apagones han conseguido algo que ni los controles de precios ni las inspecciones estatales habían logrado: abaratar el cartón de huevos. Hace apenas un par de semanas costaba 3.200 pesos; ahora ha descendido hasta los 2.400 y en algunos negocios privados un cartel anuncia la "oferta del día": 2.300 pesos por las 30 unidades. La rebaja no obedece a un aumento de la producción ni a una mejora económica. Es, simplemente, el resultado de la falta de energía para refrigerar los alimentos.

Con tantas horas sin electricidad, pocos se arriesgan a comprar grandes cantidades de comida. Un refrigerador apagado convierte cualquier inversión en una apuesta contra el reloj y el calor tropical. Los comerciantes necesitan vender antes de que la mercancía se eche a perder y los clientes solo adquieren aquello que están seguros de consumir cuanto antes. 

Mientras observo las cajas de huevos apiladas a la entrada de un pequeño comercio, recuerdo cuánto ha cambiado el destino de ese alimento. En los años 80, cuando el subsidio soviético alimentaba el espejismo de una abundancia que parecía eterna, en las escuelas primarias era motivo de burla decirle a un compañero que en su casa "solo comían huevo". El producto rebosaba los mercados, aparecía con demasiada frecuencia en los comedores obreros y muchos lo rechazaban con desgano. Nadie habría imaginado entonces que terminaría convertido en un artículo de lujo.

También fue munición política. Durante el éxodo del Mariel, cientos de personas recibieron huevazos en el rostro o contra las fachadas de sus casas por el simple hecho de querer abandonar el supuesto paraíso socialista. Lo que abundaba en las despensas servía entonces para humillar al que se marchaba.

Más de cuatro décadas después, de aquel desprecio no queda rastro. El huevo ha escalado posiciones hasta ocupar un lugar privilegiado en la mesa cubana. Se sueña con él frito, hervido, escalfado o convertido en una tortilla que alcance para toda la familia. Su precio marca también el de muchos otros alimentos. Cuando sube, se encarecen los cakes de cumpleaños, la pastelería, las croquetas, los empanizados, las ensaladas frías y cualquier receta que necesite un poco de clara o de yema para sostenerse.

Redondo y frágil, el huevo se comporta ahora como un aristócrata que solo visita las mesas capaces de pagar su exigente tarifa. Aquellos niños que un día se burlaron del compañero porque en su casa almorzaban revoltillo varias veces por semana probablemente hoy suspiran con poder dar un plato así a sus hijos. Pero para lograrlo no solo necesitan completar el elevado precio de ese alimento, sino contar con la suficiente electricidad para conservarlo. 

Finalmente, cuando regreso de mi largo periplo por Centro Habana, la vendedora de jabas ya no está a las afueras del mercado de la calle Tulipán. Esta noche, de seguro, volverá a mirar hacia nuestro edificio a ver si nos han quitado también la electricidad. En su refrigerador y en el mío, muy probablemente, no quede ni un solo huevo por temor al apagón.



Conciertos en el patio

 




Tute

 


lunes, julio 06, 2026

Rodolfo Serrano

 Confesión de parte

Yo vivo en paz con los hombres
y en guerra con mis entrañas
Antonio Machado
Puestas así las cosas, lo confieso:
Voy a ganarme el cielo.
Yo, a mis años,
—lo mismo que un bendito—aguanto todo.
Incluso a los que dicen
—y se empeñan—
en demostrarme que todos mis dolores
no son nada
cuando se los compara
con la pinta estupenda que aparento.
Es buena gente, lo sé,
gente adorable
que, con bondad, pregunta por mis cosas
sin dejarme decirles que estoy malo
que, igual que don Manuel,
yo ya no bebo
lo que algunos han dicho que bebía.
Así que les atiendo sus llamadas,
contesto a sus mensajes. Les explico
que hago lo que puedo,
que disculpen
estas ganas de nada,
esta manía
de andar entre hospitales y recetas,
que no pueda dar un paso sin que lleve
conmigo a un confesor
o a un médico de urgencias.
En fin, que, así las cosas, uno hace
lo que el cuerpo le deja
por mantener el tipo y la figura:
salgo poco, como sano, leo mucho
y trato de vivir en armonía
con males y dolores.
Y me siento
muy lejos de pavanas y oropeles.
Y espero. Solo espero
un momento de paz, un par de versos,
un mensaje de la niña
que, hace tiempo, me entregó
—como Bergia cantó, tan atinado—
su corazón en un pañuelo.
Y siento, todavía,
que late junto al mío cada noche.
Foto, inmensa, de Raul Cancio.



Andrés Suárez

 

Javier Gurruchaga y La Orquesta Mondragón

 


Gabriel Tuya

 Gabriel nos cuenta por Facebook.

EL VIEJO TUYA... Buscando entre "mis" canciones para compartir con una amiga argentina, me topé con "Buitres", legendaria banda de rock uruguayo y con su tema "Carretera perdida". Para mí, la canción de Buitres que más me conmovió. Yo, que siempre amé la ética de los perdedores... porque ganar es tan fácil... pero perder... aún sabiendo que perdemos día a día y noche a noche... y aún así al otro día volvemos a salir a la carretera. Pero hay una estrofa que es especial. Me hace acordar tanto a mi padre... al Viejo Tuya... y qué tendrá que ver una canción rockera con mi padre? Pues la estrofa que dice: "Yo conozco al boxeador / Que besa la lona y escupe la cruz / Se arrastra hasta la esquina / Susurra al oído de su entrenador / "Agua fresca en las heridas y aire, por favor."// Resulta que mi padre, que venía de una familia muy humilde, se había mudado desde San José a Montevideo. Muy cerca del Colón Fútbol Club, que estaba en "San Martín esquina Fomento... la esquina del movimiento". Famoso por sus bailes de orquestas tropicales. Cuando mi padre vio que el fútbol no era para él, se dedicó al boxeo. Los viernes a la noche, el Club Colón se llenaba de gente para ver aquellos combates de amateurs... Y no serían pocos los que luego llegarían a ser profesionales. El caso es que mi viejo vio allí la posibilidad de que en un futuro, tal vez podría ayudar económicamente a su familia. Ganó los tres primeros combates. Pues sí!!! Me contó cada detalle... Yo, a mis 6 años me sentaba en las rodillas de mi viejo, que venía de trabajar todo el día repartiendo leña con su camión, lo escuchaba con tanta admiración... Pero lástima que la historia siempre terminaba igual... los boxeadores no podían elegir a sus rivales. Y sucedió que en la cuarta pelea, le pusieron enfrente a un moreno enormemente grande. Papá me contaba que no sabía como había podido aguantar los 3 rounds que duró la pelea. Pelea que terminó cuando el moreno le metió un guantazo que lo tiró a la lona... Mi viejo se levantó cuando ya el referee había dado ganador al moreno. Papá se reía cuando me contaba esto... él se levantó como pudo y fue hacia su rincón... pensando que el combate seguiría... y fue cuando le dijo a su entrenador, lo mismo que dice la canción... "Agua fresca y aire... por favor." No exactamente esas fueron las palabras de mi padre... pero sí que esta canción me hace recordar aquellas historias. Durante muchos años, tuve los guantes de boxeo de mi padre... hasta que en alguna mudanza se perdieron. Pero debo decir que a todas estas historias que me contaba el Viejo Tuya, hay que sacarle un porcentaje. Mi viejo era uno de los mejores contadores de cuentos que vi en mi vida. Y seguro que le agregaba y mucho a esas historias. Pero era capaz de reírse de aquella noche fatídica, en la que un moreno enorme lo durmió de una trompada. Tal vez y ahora que lo pienso... tal vez mi viejo haya sido el culpable de mi admiración por los perdedores. De lo que sí estoy seguro, es que mi padre... el Viejo Tuya, era un ser querible... sensible... y hermoso.

Querido

 

El Kanka

 


Andrea Mazas

 


Tanxugueiras