Mostrando las entradas con la etiqueta Bodegas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Bodegas. Mostrar todas las entradas

lunes, julio 13, 2026

Felisa Espinosa

 Muere Felisa Espinosa, "la mujer más importante de Bodegas Emilio Moro"

La mujer de Emilio Moro, y madre de los también bodegueros Javier y José, fallece a los 94 años: "Viviste la bodega como nadie"

Felisa Espinosa, considerada por la propia Bodegas Emilio Moro como "la mujer más importante" de la empresa familiar, ha fallecido este domingo a los 92 años. 'La Feli', como la conocían familiares y allegados, fue una figura esencial en el crecimiento de una de las bodegas más emblemáticas de la Ribera del Duero, siempre al lado de Emilio, el segundo Moro de la saga, con quien escribió algunas de las páginas más importantes de la historia de la bodega.

"Con ella comenzó todo", resumían desde Bodegas Emilio Moro al presentar el vino homenaje dedicado a la matriarca. Ahora, tras su fallecimiento, 'La Felisa' trasciende su condición de etiqueta para convertirse, como expresa la propia empresa en un comunicado de despedida, en una manera de seguir llevando su historia y su recuerdo por todo el mundo.

Sobre ese mismo vino, la bodega rescata una anécdota tras el lanzamiento de la botella, con Felisa Espinosa respondiendo con la naturalidad y el carácter que la distinguían: "Ya era hora de que os acordarais de vuestra madre". Una frase que, según reconoce la propia familia, "resume perfectamente quién eras".

¿Cómo era 'Feli'? La familia la recuerda como una mujer "familiar hasta lo más profundo", de "carácter castellano", "firme, directo, auténtico y lleno de verdad". Un temperamento que, según destaca el comunicado, "dejaba huella" y regaló a quienes la rodeaban "los momentos más bonitos" que conservarán "para siempre". "Quien se sentaba a tu lado entendía enseguida que estaba delante de alguien especial", sigue la despedida.

"La familia fue siempre lo más importante para ti. Siempre pendiente de todos. Incluso cuando las fuerzas empezaban a fallar, seguías cuidándonos a tu manera. Escucharte era volver a nuestros orígenes, a Pesquera de Duero, al viñedo, a la bodega, al esfuerzo y a la familia", destaca la bodega. Y es que junto a Emilio Moro, Felisa Espinosa fue uno de los pilares de la segunda generación del proyecto familiar y de su relevo, encabezado por Javier Moro, actual presidente de la bodega, y José Moro, fundador y presidente de Cepa 21.

"Hoy el cielo brilla más fuerte que nunca. Pensamos que brilla así porque ya descansas en paz y allí arriba, donde siempre pusiste tanta fe, Emilio habrá salido a recibirte. Y aunque aquí nos queda un silencio enorme, nos consuela imaginaros juntos de nuevo", se despide la bodega, sin olvidar de 'Feli' que vivió la bodega "como nadie".

"En tus últimos días nos pediste que nos quedáramos con tus virtudes. Y eso haremos. Con tu fe. Con tu fuerza. Con tu amor por la familia. Con tus historias, tus risas y tu forma de cuidar. Gracias por querernos tanto. Por enseñarnos tanto. Por recordarnos que lo importante empieza en casa, que las raíces se respetan, que el trabajo dignifica y que una familia se cuida cada día. Descansa en paz, la mejor abuelita del mundo", concluyen. Nota aquí.



miércoles, mayo 27, 2026

Alberto Arizu

 El corazón puesto en una colección de vinos. Alberto Arizu y una charla intima sobre el vino, el legado y la familia

En una conversación con su nieta Agustina Arizu, el referente de Luigi Bosca repasó los rituales heredados, la emoción detrás de la colección De Sangre y esos recuerdos familiares que el vino transformó en momentos inolvidables.

ay conversaciones que parecen suspendidas en el tiempo. No tienen apuro, ni necesidad de explicar demasiado. Solo ocurren. Así fue el encuentro entre Agustina Arizu y su abuelo, Alberto Arizu, referente de Luigi Bosca, en una charla atravesada por los recuerdos familiares, los rituales heredados y la emoción de compartir una copa entre generaciones.

Sentados frente a frente, lejos del tono técnico que suele rodear al mundo del vino, ambos se sumergieron en aquello que no siempre se pone en palabras: la conexión con la naturaleza, los momentos inolvidables que guarda una botella y el significado profundo detrás de la colección De Sangre.

“Ya me emociona compartir este momento con vos y escucharte hablar. Cómo transmitís tu pasión hacia el vino y hacia la naturaleza es algo que todos tienen que aprender de vos”, dijo Agustina al inicio de la charla.

La escena despertó un recuerdo en Alberto Arizu. Ante la pregunta sobre la primera vez que sus nietos visitaron la bodega siendo chicos, volvió mentalmente a su propia infancia, caminando detrás de su abuelo entre toneles y cubas gigantes. “Parecía una catedral”, evocó. Y admitió que, al ver a sus nietos recorrer ese mismo espacio, imaginó que aquella fascinación podía repetirse otra vez, generación tras generación.

“Mi abuelo caminaba con las manos atrás y yo iba detrás de él. Pensaba que tal vez ustedes podían sentir lo mismo algún día”, recuerda Arizu.

Para Agustina, esa conexión sigue viva cada vez que observa a su abuelo caminar entre las viñas. Un lugar que describe como refugio, donde él encuentra calma y donde, de alguna manera, todo termina reflejándose en el vino.

Arizu se detuvo en la relación íntima entre el cuidado del viñedo y el resultado final de cada cosecha. Pero lo hizo desde el ritual y no desde la técnica. Recordó una ceremonia familiar que atravesó generaciones: después de identificar cuál había sido el mejor viñedo del año, su abuelo descansaba allí y pisaba la tierra descalzo al atardecer, como una forma silenciosa de agradecimiento.“También lo hizo mi padre y después lo hice yo. Era a la hora de la oración, el momento más lindo del día, el de mayor conexión con la naturaleza.

La conversación avanzó hacia otro de los grandes ejes de la historia familiar: el vino como símbolo de unión. Alberto Arizu reveló que a lo largo de los años guardó botellas especialmente pensadas para distintas personas de su vida. Conserva el vino que su abuelo elaboró para el nacimiento de su padre, además de vinos dedicados a sus hijos, a su esposa Alicia y a cada uno de sus doce nietos.

En ese punto, Agustina recordó las reuniones familiares y esas mesas donde el vino aparece siempre como una presencia inevitable. Arizu describió algo que, según él, sucede casi mágicamente cuando una botella se abre y empieza a circular entre los presentes.

La charla encontró uno de sus momentos más emotivos al llegar a De Sangre, la colección más emblemática de Luigi Bosca. Para la familia Arizu, el nombre excede cualquier definición comercial: remite al legado, la tradición, a los vínculos y a aquello que permanece más allá del tiempo.

“La transmisión más directa está en la sangre: en los genes, en la personalidad, en los pensamientos y en los deseos”, señala Arizu. “De Sangre significa que esa sangre sigue reproduciéndose y multiplicándose hasta la eternidad”.

Antes del cierre, Agustina quiso saber qué le gustaría transmitirle a alguien que abra una botella de esa colección en cualquier parte del mundo. La respuesta fue breve, pero condensó el espíritu entero de la conversación.“Mi corazón puesto al servicio”.

Llegó el brindis final entre abuelo y nieta. Un momento simple, íntimo y profundamente familiar. Exactamente el tipo de instante que, como ellos mismos describen, termina volviéndose inolvidable. Nota aquí.





jueves, abril 30, 2026

Manuel Muga

 Muga: un apellido puesto al servicio de la calidad

La bodega familiar riojana ha construido su identidad desde el cuidado del viñedo, el control del proceso y una visión de largo plazo en un mercado tensionado.

En el oficio del periodismo sabemos muy bien lo que significa tener el apellido como divisa. La firma como patrimonio: con el rigor como máxima para protegerlo. Con esa misma filosofía trabaja la familia Muga, que lleva casi un siglo poniendo su apellido en las etiquetas de sus vinos finos –por complejos, no por generosos– de Rioja, sabedora de que esos caldos con los que comparten el apellido tienen que tener, ante todo, la vitola de la calidad. Por encima del volumen o de las cifras de negocio.

Ese principio, trasladado al vino, explica buena parte de la trayectoria de Bodegas Muga desde su fundación en 1932 hasta hoy. La bodega familiar, asentada en el Barrio de la Estación de Haro desde 1967, ha construido su identidad sobre una premisa que apenas admite matices: crecer solo cuando la calidad acompaña y frenar cuando no lo hace, incluso si el mercado empuja en sentido contrario.

A las puertas de su centenario, que llegará en 2032, Muga mantiene intactos los rasgos que han definido el proyecto a lo largo de generaciones. “La clave ha sido la coherencia a lo largo del tiempo y tener muy claro desde el principio qué queríamos ser como bodega”, explica Manuel Muga Peña, vicepresidente de la compañía y miembro de la tercera generación familiar. Esa coherencia se ha traducido en una manera de entender el negocio que prioriza la visión de largo plazo frente a las tentaciones coyunturales.

El punto de partida siempre es el mismo. “En Muga todo empieza en el viñedo. Nosotros no hacemos el vino en bodega, lo interpretamos”, subraya Manuel Muga. La frase define una filosofía productiva que condiciona cada decisión posterior. La bodega cuenta con 425 hectáreas de viñedo en propiedad, que cubren alrededor del 60% de sus necesidades, y completa el 40% restante con uva procedente de viticultores históricos con los que mantiene relaciones estables y un seguimiento técnico continuo. No se trata de acumular hectáreas, sino de conocer cada parcela y trabajarla con precisión.

Artesanía, control y oficio

Ese vínculo con el viñedo se prolonga en la bodega mediante prácticas que subrayan el peso del oficio frente a la estandarización. La vendimia es 100% manual, las trasiegas y los clarificados se realizan de forma artesanal y la elaboración se lleva a cabo exclusivamente en depósitos de madera. Son decisiones que encarecen el proceso y reducen la capacidad de producción, pero que refuerzan el control y la identidad del vino.

La exigencia no se negocia cuando una añada no alcanza el nivel esperado. En esos casos, cuenta Manuel Muga, la bodega renuncia a embotellar parte del vino bajo sus etiquetas de referencia y opta por venderlo a otros productores como vino joven, incluso a granel. Es una decisión poco habitual en un sector presionado por el volumen, pero coherente con una casa que asocia su apellido a cada botella. La marca se protege también renunciando a vender cuando la calidad no acompaña. Nota aquí.




lunes, agosto 18, 2025

Nicolás Catena Zapata & El barón Eric de Rothschild

 El encuentro casual entre Nicolás Catena Zapata y el barón Rothschild que revolucionó el vino argentino

El barón Eric de Rothschild y Nicolás Catena Zapata crearon una sociedad que cumple 25 cosechas y que hoy conducen sus hijas, Saskia y Laura.

Fue un encuentro casual el que selló una amistad entre dos familias legendarias del vino -una del Viejo Mundo, otra del Nuevo Mundo-, que coincidieron en la gala anual de la prestigiosa revista Wine Spectator, en Nueva York. Allí, a fines de los 90, se conocieron el barón Eric de Rothschild, propietario del legendario Château Lafite-Rothschild de Burdeos (Francia) y Nicolás Catena Zapata, su par en la bodega homónima. La amistad dio lugar a Caro, una bodega establecida en Mendoza que hoy lleva su vino a países tan distantes como Inglaterra o China a través de la red de venta del vino de lujo más antigua y reputada del mundo.

“Nos conocimos con el Barón Eric de Rothschild en una de las reuniones de Wine Spectator. Yo estaba con mi hija Laura, que habla muy bien francés, y charlando con el Barón descubrimos que estaba muy interesado en la Argentina”, recuerda Nicolás Catena Zapata, al respecto del encuentro que habría de dar lugar a la bodega que este año cumple 25 cosechas, y que actualmente es conducida por la nueva generación de ambas familias: Saskia de Rothschild y Laura Catena.

Pero la historia de la asociación entre las dos familias también habla de cómo fue cambiando estilísticamente el vino argentino, y de las distintas influencias que fueron dando lugar a las grandes revoluciones conceptuales que ha ido atravesando en las últimas décadas. Quien cuenta la historia es uno de sus protagonistas.

–Nicolás. ¿qué representaba para usted Château Lafite?

–Para mí, Château Lafite-Rothschild era Dios. Ya en la clasificación de vinos de Burdeos de 1855, Lafite era el número uno. Entonces cuando conocí al Barón me dije: “Tengo que hacer algo con él”. Él ofreció que viniera a Mendoza un equipo de sus técnicos y yo lo recibí. Estudiaron los viñedos y todo lo que encontraron les gustó. Entonces decidimos asociarnos para hacer un proyecto en Mendoza. A partir de ese momento, ellos designaron un técnico que iba a supervisar toda la elaboración y el origen de las uvas, lo que era muy importante para ellos. Y así, en el año 2000 elaboramos la primera cosecha de Caro

–¿Cómo surgió el nombre de la bodega?

–Teníamos que ponerle un nombre a la sociedad y a la marca, entonces el barón me dice: “Caro, Catena-Rothschild”. “No”, le digo. “Debería ser al revés: Roca, porque usted en el mundo es mucho más importante que nuestra producción. “A mí me gusta Caro e insisto”, me contestó y también yo insistí. Entonces él me dice: “Le voy a contar algo. Usted sabe que mi mujer es italiana. Cada vez que me pide algo de difícil cumplimiento, ¿sabe cómo me llama? No me dice Eric, me dice ‘caro mío’”. Ahí se acabó la conversación y le pusimos Caro.

–Caro es un corte de Malbec y Cabernet Sauvignon, los varietales representativos de Burdeos y de la Argentina. ¿Cómo nació ese blend?

–Ya desde el inicio, el técnico principal de Lafite decidió que Caro fuera un blend de Malbec y Cabernet Sauvignon. Desde que él mezcló los dos varietales no cambió más, y esa combinación quedó como un axioma de la bodega. Obviamente, a través de los años ha ido variando la proporción entre estas dos variedades. Pero lo que en ese momento a mí me llamó la atención fueron todas las pruebas que hicieron para mezclar esos dos varietales. Para ellos el blend era una operación importantísima, que tiene que ver con la tradición de Burdeos: Lafite es un blend de cuatro varietales –Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Merlot y Petit Verdot– que mezclan todos los años en una proporción diferente, dependiendo de cómo se comportan cada año. Y lo otro que realmente me sorprendió fue la obsesión del barón y de sus técnicos por el terroir.

–¿Qué mirada se tenía sobre el terroir hasta entonces en la Argentina?

–Bueno, le hablo de mí. Yo venía con una mirada que había girado del estilo italiano en el que elaborábamos los vinos al californiano, que hacía mucho hincapié en la enología. Y de golpe aparecen estos señores como socios que dicen que el enólogo no tiene importancia, que lo único importante es el terroir.

–¿Cómo había llegado usted al estilo californiano?

–En el año 82 fui contratado por la Universidad de California en Berkeley como profesor invitado en el departamento de Economía Agrícola. Pero, ¿qué ocurrió? Que Napa Valley estaba a una hora en auto de Berkeley. Entonces, el primer paseo que hicimos con mi señora, Elena, fue a Napa. Más precisamente a la bodega Mondavi. Y como Elena les dijo que yo era un bodeguero de Argentina, nos atendió el winemaker de Mondavi, que nos dio una visita de todo un día en la que probamos todos los vinos. Y realmente para mí fue un shock, porque me encontré con algo muy diferente a lo que estábamos haciendo en la Argentina en ese entonces. Nosotros producíamos vinos oxidados, llamémosle ajerezados, y ellos le prestaban atención a la fruta. Allí en Napa lo que era importante era seguir los consejos de la Universidad de Davis, en la que la química del vino, la calidad de las plantas y la crianza en barricas de roble era muy importante. En mi regreso al país, inmediatamente inicié un programa en mi bodega para producir algo similar a Napa Valley. El asunto es que yo estaba en ese mundo californiano de Napa cuando conozco al Barón Eric de Rothschild que me habla de terroir, algo de lo que no había escuchado nada en Mondavi.Nota aquí.







martes, agosto 12, 2025

Nicolas & Laura Catena

 

sábado, junio 07, 2025

Bodega Catena Zapata

 Premio para el diseño de Birth of Cabernet en Drinks Business Awards

Catena Zapata recibío el Expressions Award por mejor diseño y empaque

Catena Zapata Birth of Cabernet, vino creado por las hermanas Laura y Adrianna Catena y diseñado por Stranger & Stranger, fue galardonado con el premio al mejor diseño y empaque en los Drinks Business Awards 2025. El reconocimiento se anunció el 20 de mayo durante la London Wine Fair, en una ceremonia en la que un jurado especializado seleccionó el producto con un diseño que será recordado como un ícono del siglo XXI.

The Drinks Business destacó la etiqueta Birth of Cabernet como “un hermoso tríptico finamente detallado y original, que invita a descubrir la historia detrás de su diseño”. Este premio sigue la trayectoria de Malbec Argentino, otro vino de Catena Zapata que obtuvo el mismo galardón en 2018.

Adrianna Catena, doctora en Historia, expresó su emoción por el reconocimiento: “Es un honor recibir este premio de Drinks Business Awards. Esta etiqueta se inspiró en los trípticos medievales, el arte prerrafaelita y mi amor por la historia del arte. Hay trabajos extraordinarios en diseño, y es especial estar en tan increíble compañía. Felicitamos a todos los nominados”.

Por su parte, Laura Catena, cuarta generación y directora general de Catena Zapata, explicó: “Birth of Cabernet no solo representa la historia de la legendaria uva Cabernet Sauvignon, sino que también simboliza la conexión entre naturaleza, vino y humanidad. El nacimiento de esta cepa es un ejemplo de la colaboración entre el ser humano y la naturaleza. Esta etiqueta, concebida en conjunto entre mi hermana Adrianna, historiadora, y yo, científica, es un recordatorio de la importancia de la historia, la naturaleza, el placer, el amor y la narración en una sociedad donde la desconexión es una de las mayores amenazas para la humanidad”.

La etiqueta de Birth of Cabernet narra de manera alegórica el origen del Cabernet Sauvignon, representando las vides como animales. El zorro, Cabernet Franc, evoca la figura del Cardenal Richelieu, uno de los primeros amantes de la cepa. La sirena, mitad mujer y mitad ave, representa Sauvignon Blanc en su esencia salvaje. A la derecha, su hijo, Cabernet Sauvignon, es retratado como un viajero que recorre el mundo, desde los Pirineos franceses hasta la emblemática pirámide de Catena Zapata en los Andes argentinos. Nota aquí.



sábado, abril 12, 2025

Bodega Catena Zapata

 La marca de vinos más admirada del mundo es argentina: Catena Zapata

Acaba de ser distinguida por la prestigiosa publicación Drinks International, a partir del voto de periodistas, masters of wine y sommeliers

Dentro del top ten de las marcas de vino más admiradas del mundo aparecen bodegas icónicas como la francesa Domaine de la Romanée-Conti, la española Vega Sicilia o la australiana Penfolds. Pero el número uno del ranking elaborado por un jurado de 100 expertos para la revista Drinks International quedó en manos de la Argentina: la mendocina Catena Zapata, bodega fundada en 1902 que actualmente es conducida por su cuarta generación.

“La marca argentina, una empresa familiar que hoy se encuentra bajo la dirección de Laura Catena, es sinónimo de la uva Malbec -advierte Drinks International en la justificación de la distinción en un ranking en el que hay una sola marca argentina-. Esta es además la segunda vez que ocupa el primer puesto, y la sexta vez que es reconocida como la marca más admirada de Sudamérica.”

“Este premio para Catena es para todas las personas que trabajan en nuestra bodega familiar desde 1902, para los hermosos viñedos de nuestra región, y para nuestros amantes del vino en todo el mundo”, comentó por su parte Laura Catena, directora general la bodega que, entre otras distinciones, cuenta con 12 puntuaciones perfectas (100 puntos) de sus vinos por parte de la crítica internacional, y en 2023 ocupó el puesto N°1 del ranking The World’s Best Vineyards.

Jurado de expertos

Se trata de la 15a edición del ranking The World’s Most Admired Brands, la correspondiente a 2025, que elabora Drinks International a partir de la votación de un jurado de 100 expertos, entre los que se cuentan sommeliers, compradores de independientes, masters of wine, bartenders, educadores y escritores. En el segundo puesto se encuentra la italiana Gaja, seguida por la española La Rioja Alta. El top ten se completa con: Antinori (Italia), Familia Torres (España), Penfolds (Australia), Sassicaia (Italia), Domaine de la Romanée-Contí (Francia), Vega Sicilia (España) y Concha y Toro (Chile).

“Es algo difícil de creer este premio, porque Catena está número uno en una lista que en su top ten incluye los vinos que degustábamos con mi padre (Nicolás Catena) cuando yo tenía 17 años -contó Laura Catena a LA NACION-. En ese entonces, mi padre me contaba de su sueño, de la aspiración de hacer vinos de Argentina que compitieran con los mejores del mundo, que eran Gaia, Antinori, Sassicaia y Romanée-Conti...”

Los criterios que son evaluados por el jurado son la calidad y consistencia del vino, la relación precio-calidad, la fortaleza de la marca y otros factores como la sustentabilidad y la responsabilidad social y empresarial. La bodega mendocina ya había obtenido el primer puesto del ranking en 2020.

“También me trae el recuerdo de que en los años 90, cuando visitábamos mercados internacionales y presentábamos nuestro Malbec me decían “qué rico, pero no lo podemos vender porque nadie conoce el Malbec” -agrega Laura-. El voto del jurado internacional y anónimo de Drinks International muestra que el trabajo que hemos hecho de llevar los vinos de Catena Zapata a todo el mundo ha resultado en prestigio para nuestros vinos, para nuestra marca, pero también para la Argentina. Demuestra que el terroir de altura y el Malbec argentino son marca número uno en el mundo”..Nota aquí.





jueves, abril 03, 2025

Bodega Catena Zapata

 Catena Zapata fue reconocida nuevamente como la marca de vinos más admirada del mundo

Así lo determinó el ranking Drinks International. En otras oportunidades, la bodega argentina también se coronó campeona y subcampeona.

Se dio a conocer el World’s Most Admired Wine Brands 2025, con el ranking con las marcas de vino más admiradas en el mundo.de la publicación Drinks International.

La gran novedad es que bodega argentina Catena Zapata fue reconocida en el primer puesto.

No es la primera vez que la bodega argentina es premiada se sube al podio de las mejores del planeta, ya ha sido premiada en en múltiples ocasiones: 

En 2020, Drinks International nombró a Catena Zapata como la marca de vinos más admirada del mundo. 

En 2023, Catena Zapata fue subcampeona en el ranking de las marcas de vino más admiradas del mundo, organizado por Drinks International. 

Ese mismo año, World’s Best Vineyards votó a Catena Zapata como la bodega y viñedo número uno en el mundo. 

Catena Zapata también recibió el premio a la Marca de Vino Más Admirada de Sudamérica. 

Cabe agregar que el segundo lugar del prestigioso listado fue para la bodega Gaja de Italia y el tercero para La bodega La Rioja Alta de España.

El ranking de Drinks International se basa en las votaciones de una Academia de expertos de la industria del vino de todo el mundo. 

Fundada en 1902, Bodega Catena Zapata es reconocida por su rol pionero en haber hecho resurgir la variedad Malbec y haber descubierto los terroirs de altura extrema al pie de los Andes.

El Viñedo Adrianna situado a una altura de casi 1.500 msnm, ha sido llamado el Grand Cru de Sudamérica. Nota aquí.



miércoles, marzo 26, 2025

Patricia Courtois

 Paseo con Pato Courtois por la historia del vino

Patricia Courtois relata la historia del vino en Argentina en un menú de 14 pasos en el restaurante Cinco Suelos de la Bodega Familia Durigutti Winemakers, en Mendoza.

Cuando uno se sienta a comer, se activa algo así como una expectativa. No es solo el hambre; también existe un pedido de información que viste los ojos de brillo y los oídos de ganas. Comer es una cosa y alimentarse es algo bien diferente, y de eso sabe mucho Patricia Courtois, a quien le toca crear un menú que logre poner el vino en primer plano y contar su historia centenaria en el continente a lo largo de 14 pasos en el Restaurante Cinco Suelos de la Bodega Durigutti Family Winemakers.

La experiencia es fascinante, no solo porque la bodega tiene los vinos que este menú requiere; una amplia paleta de estilos que abrazan épocas y emociones distintas, sino porque es de los pocos maridajes donde realmente el que lleva la batuta es el vino, que los platos, que intentan acompañar con emociones lo que cada década tiene para decir, pierdan entidad.

Patricia sabe que lo difícil es poner su cocina en función de la experiencia y no al revés, pero ese es el desafío que la convoca: “cocino para que las emociones y la historia fluyan, no para ponerme en primer plano. A veces existe la tentación de hacer entrar a la fuerza algo que se pensó, pero acá lo importante es contar la historia del vino a través de emociones. Cocino lo que el menú necesita para lograr contar la historia”.

Esa determinación de priorizar la experiencia no va ni por un segundo en detrimento de la alta calidad de sus técnicas y sabores como cocinera. El menú acompaña cada inflexión de una historia donde el estilo del vino cambia de variedades, gusto y rol social.

“Este restaurante de bodega se pensó para honrar Las Compuertas», cuenta la ganadora del Gran Prix de Baron B en 2018. Entonces, con Martín (Krawczyk), nuestro sommelier hasta hace muy poquito, pensamos este menú justamente para honrar el vino desde la cocina. Trabajar en un restaurante de bodega trae aparejado un compromiso grande, que es hacer que el vino —que es bueno— se vea mejor todavía. A veces la cocina y el vino quedan desconectados, cuando en realidad bailan juntos una danza que habría que incentivar. Este menú tiene varias aristas que lo conectan. Una tiene que ver con la variedad de vinos que Pablo y Héctor vienen haciendo a través del tiempo, la diversidad de estilos y formatos que se hicieron en Argentina. No es fine dinning, sino pequeños bocados que muestran cada momento histórico. Catorce momentos que recorren las décadas donde consideramos que hubo cambios significativos en el vino”. Nota aquí.



jueves, marzo 06, 2025

Federico Gambetta

 En primera persona: cómo se hace desde el viñedo un vino “perfecto” de 100 puntos

En plena cosecha, llegamos a Altamira, de donde salió el mejor vino de Argentina para la crítica internacional durante el año pasado acompañados por Federico Gambetta, enólogo de Alto Las Hormigas.

Desde el Paraje Altamira, al sur de San Carlos, en el cuartel número 15 del viñedo Jardín de Hormigas, de la bodega Alto Las Hormigas, nació el último vino “perfecto” que dio la vitivinicultura argentina, de acuerdo a la crítica internacional. Se trata de Altos Las Hormigas Jardín Las Hormigas Los Amantes 2021, que durante 2024 fue puntuado con 100 puntos por parte de Tim Atkin. 

Hasta allí llegamos en plena vendimia para conocer los secretos que guarda la elaboración de un vino de alta calidad en la vitivinicultura argentina. De la mano de Federico Gambetta, enólogo de la bodega, recorrimos el viñedo y nos contó en una entrevista con MDZ Online cómo se llega a la excelencia y compartió su visión de algunos puntos claves de la industria.

-¿Qué características tiene este viñedo?

-Este viñedo se plantó hace ya ocho años de una manera bastante particular, con mucha biodiversidad y por tipo de suelo. Creo que resume un poco una búsqueda de los dueños de Altos Las Hormigas que arrancó hace 30 años, con el cual buscaban llevar al Malbec a sus nuevas fronteras. 

-En el recorrido algo que llama la atención son las imponentes piedras al costado del camino, ¿cómo llega eso al vino?

-Mi abuela siempre usaba el cuarzo en su billetera. Ella me hablaba del cuarzo, de la energía, de esas cosas. Era su esencia. Está siempre muy presente conmigo. Y este viñedo está repleto de piedras de granito y el granito está compuesto por cuarzo. Es un viñedo repleto de piedras de mi abuela. Este viñedo, además de su fundamento técnico, tiene una energía muy muy particular. Creo que eso sí después es bien llevado al vino, se siente de cajón. 

¿Cómo fue llegar a los 100 puntos?

-Siempre digo y lo voy a repetir que a los 100 puntos la mejor forma de tenerlos es no buscarlos. Pero no vine desde la humildad eso, viene de a dónde apuntás tu propósito. Hay una frase muy linda que dice que cuanto más plata quise ganar, menos plata gané, porque pensaba en las plata y no en el propósito. En el caso de los 100 puntos, es algo parecido en sentido de que tu propósito en realidad es otra cosa, es un vino que transmita energía, que esté hecho con biodiversidad, que tenga tensión, que tenga textura, que tenga placer… Esa fue la búsqueda nuestra desde el comienzo. Después, por supuesto, los 100 puntos quizás fueron una consecuencia de esa búsqueda. Por supuesto, no es que no nos alegró conseguirlos, al contrario, uno también siempre busca la perfección. Nuestra búsqueda es la excelencia y los 100 puntos fueron una consagración desde esa excelencia. Nota aquí.





miércoles, diciembre 18, 2024

Bodega Lagarde

 Las hermanas Pescarmona, tercera generación al frente de una bodega exitosa

Sofía y Lucila Pescarmona llevan adelante la propuesta de la histórica bodega Lagarde, donde conservan intacta la casona de adobe que levantaron sus abuelos y atesoran dos estrellas Michelin.

Se llevan 10 años, viven a 5 horas de diferencia y a más de 9.600 kilómetros de distancia. Sin embargo, las hermanas Sofía y Lucila Pescarmona encontraron la manera de achicar brechas. Ambas están a cargo de la bodega Lagarde, los restaurantes Fogón y Zonda y las actividades comerciales y turísticas en torno a los viñedos familiares. Sofía, la mayor, opera como CEO de la empresa desde Mendoza, en el corazón de la ex casona patronal de Mayor Drummond, en Luján de Cuyo. Lucila sigue de cerca la estrategia de marketing y el mercado externo desde San Francisco, donde el desajuste horario, confiesa, se le hace cuesta arriba.

Aunque nacieron en Buenos Aires, vivieron y estudiaron en Estados Unidos, Mendoza siempre ocupó un lugarcito especial en el corazón de las hermanas. Sobre todo, el parque, las vides y los jardines que cuidaba la abuela Anita. “Tengo el recuerdo intacto de la familia enorme, jugando entre olivos y frutales con los primos”, dicen las hermanas Pescarmona, hijas de Enrique Pescarmona, icónico empresario de la industria pesada, que compró la bodega en 1970 para impulsar la producción de los viñedos centenarios de la zona que ahora produce cepas y varietales de calidad en más de 300 hectáreas.

Cada vez que Lucila aterriza en este terroir familiar, no pierde oportunidad de recorrer los distintos terruños de Luján de Cuyo (Agrelo, Mayor Drummond, Perdriel) y el Valle de Uco (Vista Flores, Gualtallary) para empaparse de los avances y refrescar la memoria emotiva. “La abuela tenía calendarizadas las cosechas de sus pomelos gigantes, blancos y de cáscara gruesa. No se perdía un otoño sin preparar dulces y cascaritas”, recuerda. Y Sofía agrega: “Tomates, cerezas, higos y damascos. Castañas, nueces y aceitunas. Para la abuela todo pasaba por la comida, nos quedaron aromas y sabores grabados a fuego”, señala.

De esos veranos de juegos y frutas frescas, de arboledas añejas y naturaleza sin filtros les quedó el gustito por la reunión y la sobremesa. Así nació el concepto de “cocina de paisaje”, que esta tercera generación despliega en los restaurantes Zonda (galardonado con una estrella Michelin), donde se pone en valor la materia prima mendocina. Y, por otro lado, Fogón (mención Michelin 2024), el restaurante ubicado en el pulmón de la finca, que rinde homenaje a las técnicas de la cocina con fuego en todas sus variantes: chapa, rescoldo, asador, llamas, horno. Aquí la mayoría de los vegetales llegan frescos de la huerta que Sofía y Lucila conocen de memoria.

“Nos interesa que la gente le dedique tiempo a la experiencia. Por eso vamos a instalar una gran mesa bajo los árboles, para 22 comensales, con la misión de subrayar el espíritu que queremos lograr: sin establecer tiempos máximos de estadía ni promover la rotación de comensales. Que los visitantes se pasen toda la tarde en el parque y se queden todo lo que deseen es lo que más nos interesa. Que nadie se sienta apurado”, apuntan. Nota aquí.








martes, diciembre 17, 2024

Bodega Durigutti

 

jueves, noviembre 07, 2024

Bodega Bressia

 De visita en Bodega Bressia

En el último día de mi viaje anual a Mendoza, visité Bodega Bressia, un proyecto familiar que se ha consolidado como sinónimo de tradición, calidad y pasión en la elaboración de vinos.

Ubicada en Agrelo, hasta ahí fui para ser recibido por Mary Bressia, hija de Walter Bressia, y por el propio Walter, en una jornada donde recorrimos tanto la bodega como el nuevo espacio gastronómico, recientemente inaugurado en junio.

Una experiencia que no solo me permitió descubrir el trabajo detrás de cada etiqueta, sino también comprender la profundidad del concepto de familia que impulsa a esta bodega desde sus inicios.

Una de las primeras certezas al llegar a Bodega Bressia es el de entender el por qué del concepto de “vinos de familia”.

Una filosofía que se respira en cada rincón de la bodega. Fundada a principios de 2003, este emprendimiento comenzó como un proyecto pequeño impulsado por la vasta experiencia de Walter Bressia en la vitivinicultura nacional e internacional y con la filosofía de crear vinos exclusivos y limitados, donde cada botella refleja la dedicación y el cuidado familiar.

La decisión de construir una bodega de perfil bajo, pero con un alto compromiso con la calidad, responde a la convicción de ofrecer productos que no solo sean representativos de la familia, sino que también honren la tradición de los grandes íconos del vino.

“Cada botella es única”, comenta Walter, refiriéndose a cómo buscan que cada cosecha se distinga.

Durante la visita recorrimos las instalaciones de la bodega, un espacio en el que el foco está puesto en una elaboración con concepto minimalista, donde la intervención humana se reduce al mínimo necesario.

Barricas, tanques de acero y hasta huevos de PVC se dejan ver en una bodega en la que, por gusto y filosofía del propio Walter, no hay lugar para el concreto.

Ediliciamente Bodega Bressia tiene tres cavas: La Cava Profundo, dedicada a los fudres, es un espacio imponente que rinde homenaje a una de las primeras y más icónicas etiquetas de la bodega, el Profundo. La Cava del Ángel, por otro lado, alberga los tintos de guarda y alta gama, mientras que la cava Lágrima Canela está destinada a los blancos, un espacio que simboliza la delicadeza y precisión que requiere este tipo de vino. Nota aquí.





sábado, septiembre 07, 2024

Catena Zapata

 En Francia. 100 puntos para un Malbec argentino en el mercado de vinos de lujo más top del mundo; todos los ganadores nacionales.

Se vende a 250 dólares el vino argentino de mayor puntaje presentado en La Plaza de Burdeos

Un vino de 100 puntos, pero también un viñedo de 100 puntos. La noticia de que un Malbec argentino acaba de obtener el puntaje “perfecto” en el mercado de vinos de lujo más importante del mundo pone de nuevo en el centro de la escena al terruño del que proviene: el viñedo Adrianna. Ubicado en Gualtallary, Valle de Uco (Mendoza), a casi 1500 metros sobre el nivel del mar, cuenta en su haber con varios vinos que han obtenido 100 puntos de los más relevantes crítico del mundo.

“Lo que es realmente interesante de estos 100 puntos es que ratifican que el viñedo Adrianna es un gran cru o premier cru del mundo, que actualmente se encuentra dentro de los 20 viñedos más conocidos y estudiados del mundo. Y en donde sin dudas hay un vinculo entre clima y suelo que nos demuestra consistencia en la calidad de sus vinos a través de las cosechas”, comentó Alejandro Vigil, enólogo de la bodega Catena Zapata.

Vigil es el enólogo detrás de Adrianna Vineyard Mundus Bacillus Terrae Malbec 2021, vino que recibió 100 puntos de la crítica Jane Anson, que en su publicación especializada Inside Bordeaux pasa revista a los vinos que se lanzan a la venta en La Place de Bordeaux (La Plaza de Burdeos), la red de comerciantes de vinos de lujo más antigua y reputada del mundo. Se comercializará a 250 dólares la botella.

“Este puntaje es muy importante -afirmó Laura Catena, directora de la bodega Catena Zapata-. Jane Anson es una periodista inglesa que hace muchos años vive en Francia, y que posee la sensibilidad inglesa del vino de Burdeos (no nos olvidemos que fue Inglaterra la que hace cientos de años estableció su prestigio), y lleva esa sofisticación y conocimiento del mercado inglés a Francia. Ellla es especialista en el mercado de Burdeos, donde se venden los grandes Grand Cru Classé, como Château Lafite o Château Latour, por eso que nos de 100 puntos es algo monumental”. Nota aquí.






domingo, marzo 03, 2024

Bodega Catena Zapata

 100 puntos de James Suckling para un vino blanco de Catena Zapata

El puntaje perfecto fue para "Catena Zapata Chardonnay Adrianna Vineyard White Bones 2022" de Gualtallary, Tupungato. "Vamos equipo" expresó con entusiasmo el enólogo Alejandro Vigil.

El crítico estadounidense James Suckling, le acaba de otorgar la puntuación perfecta a un vino blanco de Catena Zapata. En esta oportunidad, los 100 puntos fueron para “Catena Zapata Chardonnay Adrianna Vineyard White Bones 2022” de Gualtallary, Tupungato Alto, Valle de Uco, Mendoza.

La novedad fue comunicada a través de sus redes sociales con un entusiasta “vamos equipo” por el enólogo Alejandro Vigil.

En declaraciones exclusivas a The Wine Time, expresó: “Argentina sigue sorprendiendo y dando un rumbo sobre sus vinos íconos. Creemos que ayuda siempre a tener la bandera adelante y la visibilidad de nuestra región sobre otras regiones del mundo”. Agregó que “como equipo es una gran felicidad el trabajo que vamos llevando día a día. Son parcelas que venimos vinificando hace más de 24 años separadas y es entender que el paisaje está más cerca dentro de la botella”.

Por su parte James Suckling, junto a su compatriota Robert Parker (el pionero y creador del sistema de calificación por puntos) y el británico Tim Atkin, es uno de los expertos internacionales que sigue de cerca la evolución de la producción nacional y difunde periódicamente sus comentarios y valoraciones.

Cabe recordar Suckling estuvo en Mendoza y probó vinos con varios productores. Un dato a tener en cuenta es que el famoso crítico no suele venir todos los años. Nota aquí.



jueves, diciembre 07, 2023

Luis Reginato

 Mirá Quien Vino: Hoy Luis Reginato

Pertenece a la tercera generación de una familia de enólogos y viticultores. En la actualidad es Director de Viñedos para la familia Catena Zapata y winemaker de Luca Wines. Como profesional se destaca por su profundo conocimiento. Es uno de los grandes estudiosos del terroir de Argentina.

Edad: 48 años

Cargo que desempeña en su empresa: Jefe de viñedos en Catena Zapata y enólogo de Luca Wines.

¿Dónde naciste?

En el Hospital Español, pero en ese momento vivía en La Consulta así que me identifico como consultino.

¿Tenés algún hobby?

 Aprender, lo que sea. Todo me interesa.

¿Qué es lo que mejor sabés cocinar? 

 Asado

¿Se puede tomar vino tinto con soda o con hielo?  

Claro que sí…

¿A cuáles de tus colegas admirás? 

A varios, los chicos de mi equipo en Catena Zapata son excelentes. Y coetáneos están: Martin Ariza, “Colo” Sejanovich, Ale Vigil, los hermanos Fourcade y Facu Yazli. Sólo por nombrar algunos. 

¿Choripan o sushi? 

Sushi

Un lugar en el mundo…

El Valle de Uco.

¿Que tomás cuándo no tomás vino? 

No sé, calculo que agua. Si es con alcohol me gusta el gin tonic. Pero elijo el vino, por lejos. Nota aquí.



sábado, noviembre 11, 2023

Héctor & Pablo Durigutti

 El singular tinto gallego de los creadores del 'nuevo malbec' argentino

Héctor y Pablo Durigutti tienden un lazo entre Argentina y Galicia a través de la colección de vinos de aldea Raíces del Miño de Castrelo das Pedras, su bodega en Ribeiro, donde destaca la frescura y la personalidad de este Tinto Galaico.

La relación de la familia Durigutti con España parece marcada por el destino. Héctor y Pablo nacieron en Rivadavia, Argentina, pero la vida los llevó hasta otra Ribadavia, esta con ‘b’, en Galicia. El camino de Mendoza a Ribeiro estaba escrito, sin lugar a dudas, para estos hermanos argentinos que empiezan a hacer realidad su sueño de elaborar vino en este pequeño rincón de Orense.

En 2014, los Durigutti dieron sus primeros pasos como enólogos extranjeros de la única manera que puede hacerse: recorriendo la aldea de As Bouzas, en Castrelo de Miño, probando sus vinos y conociendo la filosofía propia del lugar. En 2016, maravillados con el potencial de los viñedos, compraron las primeras tierras y una antigua casa de piedra originaria del año 1836, que alguna vez fue una bodega familiar. En el 2017 vendimiaron por primera vez y comenzaron el proceso de recuperación y restauración de la propiedad para convertirla en la nueva bodega: Castrelo Das Pedras 1836. Nota aquí.






domingo, noviembre 05, 2023

Laura Catena

 "El pulso del éxito"

Laura Catena es la managing director de Bodega Catena Zapata y Luca Winery. Además, es médica emergentóloga, profesión que ejerció durante los últimos 30 años, con un pie en San Francisco y otro en Mendoza. Viaja por el mundo con la misión de dar a conocer el vino argentino e impulsar las exportaciones locales. Cómo es la experiencia de trabajar codo a codo con su padre, Nicolás Catena, una de las figuras más importantes de la industria.

Cuarta generación de familia vitivinícola, por las venas de Laura Catena corren en paralelo la sangre y el vino. Si bien Catena Zapata, el negocio familiar, siempre fue una parte importante de su vida, al principio no tenía “ningún interés” en sumarse a la empresa. De hecho, estudió medicina en Harvard y Stanford, y se especializó en Emergencias, profesión que ejerció durante los últimos casi 30 años en San Francisco, ciudad en la que vive hoy y que alterna con Mendoza.

La historia de los Catena se remonta a principios del siglo pasado, cuando el bisabuelo de Laura, Nicola, llegó de Italia a Argentina. Empezó con un viñedo de 4 hectáreas a orillas del Tunuyán, en Mendoza, y ahí nació Domingo, quien se casó con Angélica Zapata. De esa unión nació Nicolás, padre de Laura, uno de los responsables de la revolución que vivió el vino argentino en las últimas décadas. 

La bodega comenzó vendiendo vino embotellado bajo las marcas Crespi y Facundo, hasta que en los 80 Nicolás apostó por dedicarse exclusivamente a los vinos finos. La combinación del antiguo estilo italiano y el estilo californiano francés impulsaron a Nicolás a concentrarse en la calidad y crear vinos que se cansaron de ganar premios a nivel internacional y que posicionaron a la bodega como una de las más importantes del sector, que este año coronó con la cima del prestigioso Top 50 de los World's Best Vineyards, una competencia que premia a las experiencias vitivinícolas más destacadas a partir de la opinión de más de 600 expertos.

“Me empecé a enamorar del vino cuando iba a Francia con mi padre, porque él se había propuesto el objetivo de hacer vinos argentinos que pudieran competir con los mejores del mundo. Me enamoré primero como consumidora, después hice algunas cosas con mi papá, representé a la bodega en algunos lugares y hoy soy 100% viticultora y productora de vinos”, cuenta Laura, hoy managing director de Bodega Catena Zapata y Luca Winery (su marca propia). “No tenía ningún interés en trabajar en la bodega familiar, estudié medicina y mi objetivo era ayudar a la mayor cantidad de personas. Ahora que produzco y vendo vino, siento que ayudamos a mucha gente. La felicidad que te da una copita de vino y hacer un producto agrícola que le da trabajo a tanta gente en el campo...”, dice. Nota aquí.



jueves, octubre 05, 2023

Finca Ferrer

 Alejandra Bongianino, directora de Finca Ferrer: “Es un sueño cumplido”

Desde hace 20 años en el país, Finca Ferrer fabrica vinos con identidad única, expresivos, aromáticos, con todas las virtudes de Gualtallary y el saber de una larga tradición familiar. Este proyecto se convirtió en un sueño hecho realidad para sus fundadores.

Finca Ferrer, lleva 20 años en el país trabajando en vinos que presentan una identidad única, expresiva y aromática. Creados en la zona de Gualtallary, estos vinos se preparan con el conocimiento de una larga tradición de la familia Ferrer. 

Llegados desde España, los Ferrer lograron múltiples logros que los posicionaron internacionalmente como uno de los líderes de esta industria. Su llegada a Mendoza y su crecimiento en el país es un sueño cumplido para sus fundadores.

¿Cuál es el origen de Finca Ferrer?

En el año 2003 Don José Ferrer Sala llega desde Barcelona a la provincia de Mendoza.  La familia Ferrer es conocida internacionalmente por sus logros en la conducción del Grupo Freixenet, líder vitivinícola Español y primer productor mundial de Cava.

Luego de recorrer viñedos y conocer distintas regiones, encuentra un lugar único en el Valle de Uco. Una tierra virgen ubicada a más de 1.300 metros de altura, donde la cordillera de los Andes toma protagonismo. Un lugar de montaña con temperaturas más bajas al promedio, de gran amplitud térmica, y suelos complejos con presencia de calcáreo. Decide entonces invertir allí en territorio argentino, en la zona de Gualtallary, por aquel entonces un distrito inhóspito para el vino, y que en la actualidad ha ganado fama a nivel mundial,  adquiriendo una finca de 300 ha, y creando una bodega estate grown conocida como Finca Ferrer. Nota aquí.






 

sábado, septiembre 23, 2023

Bodega Los Amaichas

 La primera bodega indígena de Latinoamérica está en Amaicha del Valle

Es una empresa comunitaria que utiliza cepas propias ancestrales, que pasaron de generación en generación en una zona donde hacer vino es muy común.

Por estos días, mediados de septiembre, comienzo de la temporada de vientos en el valle del Yokavil, las y los comuneros con viñedos están bien atentos a la naturaleza porque los primeros brotes se inician y cualquier helada puede frustrar la cosecha de uvas (para elaborar sus vinos en las presentaciones del varietal malbec y el de uva criolla) que venden con el nombre de Sumak Kawsay (Buen Vivir en quichua).

Los pobladores y visitantes que bajan desde Tafí del Valle por la zigzagueante ruta provincial 307 pueden ver al sueño de los amaichas -una bodega comunitaria y propia- materializado en el edificio que con identidad indígena, piedra sobre piedra, se erige imponente y redondo antes de llegar a Amaicha.

Germán Flores, comunero, productor y vendedor, reflexiona sobre el tiempo: “en esta época la planta comienza a brotar, ya comienza con la actividad, comienza a tirar los brotes. Esa parte es importante pero también riesgosa porque el año pasado, por una helada tardía, justo en esta época, se perdió entre el 80 y 90% de la producción”. Nota aquí.