martes, marzo 03, 2026

Guillermo Arrom

 


María Guivernau

 


Paula Mattheus


 

Jesús Gutiérrez

 

Fernando Ónega

 Muere el periodista Fernando Ónega a los 78 años

Referente de la crónica política española, fue autor de gran parte de los discursos de Adolfo Suárez

El periodista gallego Fernando Ónega, referente de la crónica política española del último medio siglo, ha fallecido este martes a los 78 años. Autor de diversos libros como El termómetro de la vida, Puedo prometer y prometo, Juan Carlos I y Qué nos ha pasado, España, Ónega nació en Mosteiro (Pol, Lugo), el 15 de junio de 1947. Deja tres hijos, dos de las cuales, Cristina y Sonsoles, son también periodistas. Curtido en la crónica política durante los años de la Transición, fue autor de gran parte de los discursos de Adolfo Suárez. El último medio que fundó, 65ymás.com, ha informado de que la capilla ardiente estará abierta este miércoles de 10:00 a 21:00 horas en la Casa de Galicia en Madrid.

Su carrera periodística comenzó en El Progreso de Lugo, donde ya firmaba siendo adolescente una página semanal tras una primera vocación seminarista. Pero fue en Madrid donde despuntó como cronista político. Llegó a la capital a mediados de la década de los años 60 del pasado siglo para estudiar Ciencias Políticas, carrera que compaginó con los estudios de periodismo. Firmó en medios como Pueblo y Arriba, diario del que fue subdirector, y ejerció la dirección de prensa de la presidencia del Gobierno de Adolfo Suárez. De este modo, acabó conociendo de primera mano los acontecimientos de la Transición y a dos de sus personajes clave, Suárez y el rey Juan Carlos I.

Sobre ambos dejó retazos de aquel tiempo en su crónica novelada Puedo Prometer y prometo: Mis años con Adolfo Suárez, publicada en la editorial Plaza y Janés en 2013. El título hacía mención al célebre discurso que Ónega concibió para Suárez y marcó uno de los hitos de la Transición. El periodista Iñaki Gabilondo ha recordado este martes en la Ser que Ónega “tenía el talante que Suárez intentó marcar”. Asimismo, Gabilondo ha recordado su postura de “concordia perpetua”, una forma de salvaguardar “la herencia” y “el legado” de la Transición.

Ónega formo parte de los pioneros del comentario político en la tertulia radiofónica de la Cadena Ser del programa Hora 25. En la Ser dirigió sus servicios informativos, puesto que años después también ejerció en la Cadena Cope tras un periodo como director del diario Ya. La radio fue un medio donde su voz dejó huella durante décadas, además de su presencia en televisión, donde presentó espacios informativos en canales como Telecinco y Antena 3, además de participar en diversas tertulias de opinión. Su versatilidad en puestos de liderazgo de equipos quedó también patente con la dirección general de Onda Cero, donde colaboró tanto con Luis del Olmo como con Carlos Herrera cuando ambos estuvieron al frente de las mañanas de la cadena de Atresmedia, además de ejercer posteriormente comentarios en los programas Más de uno y La brújula. Su voz dejó de estar presente en las ondas por voluntad propia desde septiembre de 2022.

Recientemente contó que su “estreno radiofónico auténtico” tuvo lugar durante la cobertura del golpe de Estado del 23-F, cuando ejercía como director de los servicios informativos de la Ser y la Cadena de emisoras mantuvo la retransmisión de la asonada en directo. Así lo recordó en el podcast Maestros del periodismo, publicado por la Asociación de la Prensa de Madrid. Su último reconocimiento se conoció precisamente este lunes, cuando fue distinguido con el Premio de Periodismo El Correo-Fundación Vocento en su 39.ª edición por su artículo Salvar las instituciones, publicado el 23 de mayo de 2025 en La Vanguardia, diario en el que ha compaginado sus últimas colaboraciones con las de La Voz de Galicia. Nota aquí.



Cucuza Castiello

 


Rigoberta Bandini & Luis Tosar

 


Rodolfo Serrano

 Un sueño

Soñé anoche contigo. Estabas como
en los días de gloria, guapa y joven.
Y soñé que reías como entonces,
esa risa que todo alborotaba,
que vestía de nubes nuestros pasos.
Estábamos los dos en una extraña
ciudad desconocida, en una noche
de bares y de hoteles. Por el aire
sonaba aquella música que un día
llenó nuestros bolsillos con estrellas.
Fumabas como entonces y me hablabas
—no recuerdo de qué. No era importante—
mientras yo sonreía y te escuchaba
pendiente, como siempre, de tus labios.
Notaba los latidos de tu sangre,
el calor de tu piel, muy dulce y suave.
Recuerdo que, de pronto, te encontraba
en antiguos tugurios y que, luego,
subíamos a un tren y que mirábamos,
a través del cristal, la luz lejana
de una ciudad sin nombre y sin memoria.
Y nunca desperté. Quedé a vivirte
en ese mundo tuyo. Con el cálido
abrazo del recuerdo. Yo, contigo.
(Qué importa que la vida nos separe.
La vida nada puede con los sueños).
La foto es de Raul Cancio.



Siloé

 


Adrián Berra

 

Luis García Montero

 Saber mirar

Baudelaire nos enseñó que el poeta es el que ha aprendido a mirarse mientras está mirando.

Mientras paseaba por la ciudad y por sus rencores, Baudelaire nos enseñó que el poeta es el que ha aprendido a mirarse mientras está mirando. Mirarse mirar, pedir explicaciones a nuestras miradas, un buen consejo en tiempo apremiantes que nos invitan a olvidarnos de nosotros mismos, sobre todo cuando defendemos ideas que pensamos propias. Es la paradoja de la crispación que pasa de la política a la amistad y del amor a las relaciones sociales. El deseo se convierte en batalla violenta cuando deja de hacerse preguntas. Así que parece oportuno seguir defendiendo la poesía como raíz cultural entre personas que necesitan mirar y mirarse. El corazón y las razones pasan por los ojos, y los ojos nos preguntan quién eres tú mientras nos vemos, qué recuerdas y hasta dónde quieres llegar. Pienso en la poesía como vacuna contra la cursilería irresponsable de los dogmas y el utilitarismo inhumano de las multiplicaciones tecnológicas. Resulta que somos personas.

Acabo de oír el timbre de la calle. Dejo sobre la mesa el libro que estoy leyendo, me acerco a la ventana y descorro un poco la cortina para mirar hacia abajo. Junto a los coches que cruzan, los árboles invernales y la iluminación de los escaparates, veo en el portal a un hombre muy parecido a mí que espera nervioso a que le abran la puerta con un libro en las manos. Parece que quiere entrar en mi casa. De pronto sube los ojos hacia arriba, examina las ventanas de la fachada, y soy yo el que ve la silueta del hombre que mira desde lo alto, detrás de una cortina. El libro que lleva en la mano es el mismo que está sobre la mesa: Duermevela (Pie de página, 2026), un libro de poemas de Abelardo Linares. Editor, librero de viejo, bibliófilo, polemista, pero sobre todo poeta. En tiempo confusos, agradezco la poesía como una invitación a mirarnos mientras estamos mirando. No nos olvidemos de nosotros mismos mientras discutimos con el mundo. Nota aquí.



Luis Pastor

 


El Roto

 


lunes, marzo 02, 2026

Joaquín Sabina & Fito Páez

 

Andrés Suárez

 Andrés Suárez, en los conciertos de EL PAÍS: “Soy nieto e hijo de personas a las que les partieron la cara por defender la libertad”

El cantante presentó su nuevo disco, ‘Lúa’, ante más de 300 lectores del diario

Partir de una situación dolorosa para crear arte, belleza y canciones. Andrés Suárez (Ferrol, 42 años) sufrió una separación en 2024 y, con todo ese dolor, compuso Lúa (luna, en gallego): un viaje a través del desamor y los nuevos comienzos. El cantautor charló con la periodista de Cadena SER, Laura Piñero, en un encuentro con lectores de EL PAÍS celebrado el pasado 23 de febrero en los Teatros Luchana de Madrid. Ya puedes disfrutar en vídeo de la entrevista y de la actuación en directo que ofreció el músico. Los Encuentros EL PAÍS forman parte del programa de fidelización para suscriptores EL PAÍS+.

Confesó estar nervioso. Este viernes sale a la luz su décimo álbum de estudio, uno de los más importantes de su carrera, en parte por todas las experiencias vitales volcadas en sus letras. Lúa surge de un momento oscuro, en el que el cantautor atravesaba una depresión: “Desde que empieza la grabación, tengo la voz casi afónica, porque la depresión me agarró la garganta”, reveló. El proceso de composición tampoco fue fácil. Reconoció que “las primeras canciones estaban cargadas de odio y rencor”. Decidió reescribirlas y nacieron temas como Cuánto daría o Durmiendo con mi enemiga, canciones de despedida con dolor, pero sin insulto.

“La cara A es la luna negra, la B la jacaranda”, detalló. En un viaje a México, Suárez se volvió a enamorar y, a partir de ese momento, el sonido del disco cambia. Entra una bachata grabada con los músicos de Juan Luis Guerra y las letras se tornan luminosas. Su música no puede desprenderse de su vida: “Me da mucha pena cuando la gente te pregunta por el fracaso sentimental. El mayor triunfo de mi vida es haberme sentido así, aunque fuera durante media hora”, explicó al preguntarle por canciones como C o Jacaranda.

El álbum se ha fraguado a fuego lento en los Estudios Moraima, en Torrelodones, con una imponente tarea de selección: escribió más de 70 canciones, de las que tuvo que escoger 12. Frente al creciente uso de la inteligencia artificial en la música, con hits que se crean en apenas tres minutos, Suárez reivindicó el violín y la madera: “Es el momento de ser más humanos que nunca. Cuando la gente paga una entrada, la tienes que emocionar”.

Un disco, una gira y un documental

El próximo 5 de marzo Andrés Suárez comenzará una gira con paradas en Madrid, Barcelona, Sevilla y Ferrol, con entradas agotadas para la cita del 13 de marzo en La Riviera. ¿Qué esperar en sus conciertos? “Si alguien viene a mi gira a ver un espectáculo de pirotecnia, que no venga. Llevo dos alfombras, una lámpara de madera y a mis músicos tocando en directo. Ese es mi show”, sentenció.

Además del disco y la gira, el gallego desveló en primicia una sorpresa para los lectores de EL PAÍS: habrá también un documental, Cara A España, Cara B México, que servirá para ahondar en la figura del artista con una cámara acompañándole en sus conciertos. Nota aquí.





Juanlu Mora


 

Diego Ojeda

 


Alba Flores

 

Ramón Serrano

 Cambio de tercio

A VECES DE AQUELLA INFANCIA
...y aquella lasciva mirada
y el hacha siempre brillante
la mano alzada
el miedo sin rencor siempre amenazando
siempre el cuarto oscuro
el bisturí como un mazazo
siempre el mismo temblor
todo esto de aquí abajo
me digo y me engaño
no vale ni cuatro ochavos
ponle vaselina al muerto
y el tiempo para siempre parado.



Rocambole

 



Robe Iniesta

 


Félix Maraña

 Negra sombra sobre Europa

Campanas de Bastabales
decidme si Rosalía
sigue haciendo poesía,
aunque de casa no sale.
Que su rocío nos cale,
para curarnos la vida,
que su lírica medida
alumbre día y salud.
Negra sombra de inquietud
recorre Europa encendida.
La muerte, erre que erre,
salpica de sangre al mundo,
surcando surco profundo,
desde el Caspio a Finisterre.
Si el hombre yerra, no cierre
las puertas de otro futuro
a tiempo menos oscuro
donde reine la razón.
Que se ablande el corazón
y se derribe otro muro.
Que no quede como insignia
de este siglo atormentado,
y que no quede grabado
en su rostro la ignominia.
Se ha trastocado la línea
por los dueños de la guerra,
se hiere a toda la Tierra,
se saja el derecho humano.
La paz extiende la mano
pero Putin se la cierra.
(C) Félix Maraña
[El debuxo de Rosalía es de Xaquín Marín Formoso].



Fito Mansilla


 

Gonzalo Alhambra, Marta Santos, Juanlu Montoya, El Duende Callejero, Raule, Salistre, Ginés González & Rocío Soto,

 

Gabriel Celaya

 Los espejos transparentes

Los espejos no reflejan: transparentan.
Todo mira fascinante de frente, pero no existe.
Todo vuelve por detrás y es lo real, invisible.
En lo que veo, no veo; en lo que no veo, creo;
en toda imagen apunta una múltiple presencia,
palpitante intermitencia del corazón: confusión;
y así me siento indeciso como un pobre hombre perdido,
como tú que ¿quién eres?, como yo que ¿quién soy?
Los espejos que me escupen hacia fuera, y hacia dentro
me proponen transparencias de distancias y silencios,
deben ser, quiero que sean, para mis obras ejemplo,
con mucha luz hacia fuera, con más secreto hacia dentro.
Juego al juego, sí, con trampa, como hay doblez en los versos.
Así se cuentan las cosas que nos pasan cada día,
y bien contadas parecen fascinantes y sin alma.
Si se piensa, nada es lo que se ve en el espejo.
La luz grande es un abismo y un estúpido misterio.



Giuseppe Caputo

 


Eneko

 


domingo, marzo 01, 2026

Belén Aguilera y Dani Fernández

 


Taty Almeida

 “Hacer radio es llegar a la gente”

Todos los sábados de 10 a 13 en “¿Qué me contás?”, la gran referente de los derechos humanos en Argentina recurre a jugosas entrevistas para amplificar su labor militante: “Hoy quieren borrar la memoria, pero no lo van a lograr”, se planta.

“Esta es otra manera de hacer militancia, porque es muy interesante lo que uno puede llegar a intercambiar con el invitado”, celebra Taty Almeida. La enorme referente de los derechos humanos de la Argentina transita su segunda temporada en la AM750 con ¿Qué me contás? (y casi recita el título, ella misma, en un tono juguetón único), el programa de entrevistas que lleva junto a Charly Pisoni. Una Madre de Plaza de Mayo junto a un integrante de H.I.J.O.S., proponiendo extenderse en con la vida y obra de sus entrevistados.

“A ella le gusta mucho la radio, es una buena forma de que ella pase un buen momento, así nació la idea hace seis años. A ella se le pone un objetivo y lo consigue, hubo entrevistas a Charly García, Fito Páez, Joan Manuel Serrat e Ismael Serrano. Ella los consigue”, explicaba Pisoni hace un año, cuando la dupla ingresaba por primera vez a la señal.

A Taty la radio le encanta. Lo dice, pero no hace falta. Se le nota.

-¿Cómo es la experiencia de hacer este programa de entrevistas?

-No es la primera vez que lo hago, porque antes estábamos en El Destape y además yo en lo personal tenía un programa en Radio Nacional con Roberto Caballero, Anguita, un grupo lindísimo. En lo personal, amo la radio y amo esto que estamos haciendo con Pisoni, Paulita Maroni, en fin. Armamos también un grupo estupendo, para la producción del programa. Y además tenemos una invitados bárbaros. Estoy muy, muy contenta. Me encanta lo que estoy haciendo. Y también es una manera de alternar un poco con tantos problemas que hay. Esto es lindísimo. ¡Uno se entera de tantas cosas! Como se llama ¿Qué me contás?, entonces nos cuentan cosas de su vida.

-A nadie le sorprendería si quisieras hacer un programa de actualidad, de comentar las noticias de la semana. ¿Por qué preferís encarar el formato de programa de entrevistas?

-Es que es totalmente distinto. Esto tiene algo de las charlas que yo doy, dentro de mi militancia, pero a la vez es distinto, esta es otra manera de hacer militancia, porque es muy interesante lo que uno puede intercambiar con el invitado. Eso me encanta, es diferente. Pero siempre tiene un lindo motivo: llegar a la gente.

-Son tiempos difíciles para la libertad de prensa, ¿cómo ves la situación en estos momentos?

-¡Pero mirá lo que han hecho con los camarógrafos estos desgraciados! Mirá a Patricia Bullrich, que no deja de dar orden de que repriman. Es tremendo lo que estamos viviendo con este gobierno de payasos, con perdón de los payasos. Pero lo importante es seguir haciendo lo que las Madres hemos hecho y dicho por años: que la única lucha que se pierde es la que se abandona. Y no vamos a abandonar. Porque demostramos que resistimos y que no nos han vencido. Nota aquí.



Juan Gabriel Vásquez

 


Marta Gómez & Antonio Mazzei

 

Fetén Fetén

 CiberCanción de Autor nos cuenta por Facebook 

Jornadas Artísticas por la España Vaciada I : Fetén Fetén
Las Jornadas Artísticas por la España Vaciada en El Teatro Fernán Gómez de Madrid, están siendo mucho más que una programación cultural: se han convertido en un punto de encuentro para pensar el mundo rural desde el arte, la educación y la creación contemporánea. Entre talleres, proyecciones, charlas y coloquios, artistas y público comparten experiencias que nacen del territorio y miran hacia el futuro con compromiso.
La idea que sobrevuela cada actividad es clara: nuestros pueblos no están vacíos de vida ni de talento. Lo que necesitan es impulso, oportunidades y espacios donde la cultura actúe como motor. Las artes escénicas, la música y los proyectos pedagógicos pueden abrir caminos, generar empleo y, sobre todo, reforzar el orgullo de pertenencia.
El arranque musical llegó de la mano de Fetén Fetén, y fue uno de esos momentos que se disfrutan sin artificios. Diego Galaz y Jorge Arribas no ofrecieron simplemente un concierto, sino una conversación musical cercana, casi íntima, en la que la tradición se presentó con naturalidad y sin solemnidad excesiva.
Con acordeón y violín como base, recorrieron valses, jotas, pasodobles y seguidillas, mezclando melodías populares con composiciones propias. Pero lo que más valor tiene es su capacidad para hacer música con lo inesperado: un recogedor y una escoba, una silla convertida en instrumento, una gaita construida con materiales reutilizados, cucharas y una sartén que evocan aquellas reuniones en las cocinas de los pueblos.
En su propuesta no hay nostalgia impostada, sino respeto profundo. Hablan de modernidad sin romper con lo anterior; revisan la tradición sin despojarla de su dignidad. Su sencillez sobre el escenario esconde una enorme sabiduría musical: conocimiento de las raíces, escucha atenta y una creatividad que nace de entender que la música popular siempre ha sido ingenio, comunidad y resistencia.
El coloquio-Charla posterior dejó reflexiones interesantes sobre el papel de la escuela y la necesidad de que las nuevas generaciones conozcan y valoren esta herencia sonora. Porque conservar no es inmovilizar, sino dar continuidad.
Las jornadas continúan con propuestas que siguen tendiendo puentes entre tradición y presente:
13 de marzo – Proyección, conversación y concierto acústico con Karmento y su “Me dio pelusa, Zarzuela Manchega Contemporánea”.
19 de marzo – Encuentro con Idoipe, que une sonidos del Pirineo y electrónica en “Tañen Furo”.
27 de marzo – Concierto-taller “La desaparición de las luciérnagas” con El Naán.
Una programación que demuestra que la cultura, cuando nace de la raíz y se comparte con honestidad, puede ser una herramienta poderosa para revitalizar nuestros pueblos y recordarnos quiénes somos.


















La Vela Puerca


 

Ferran Exceso

 


Ramón Serrano

 ¡DEJADLA QUE VUELE!

Aunque yo ya no esté ayudadla
que tome aire y que vuele
que suba alto y cuente las flores que amanecen
que vea el mundo por y desde lo alto
y que su Voz se estremezca
ante las selvas de espinos y la mar revuelta
ayudadla a que vuele
entre nubes de terciopelo azul
y coros de ángeles con sus cítaras y violines
y sus guitarras sin banderas corroídas
la libertad su insignia y sus cuerdas
que extienda su Voz las alas
que se mantenga fiel a todos los pueblos
a todas las musicas y a todas las letras
ella es de aquí y de allá
rumbo a la mar de lontananza
su música disipa la bruma
el Olimpo es su morada.
aunque parezca su Quimera.



Pancho Varona

 


Sofia Ellar

 

Gabriel Rolón

 Gabriel Rolón, el psicólogo que llena estadios: “Solo alguien que nunca se psicoanalizó se identifica con sus logros”

Con más de 2,5 millones de ejemplares vendidos, es hoy uno de los escritores más leídos de Sudamérica. Autor de libros sobre conversaciones reales —llevadas al cine o la televisión—, ha firmado ensayos como ‘La felicidad’ o ‘El duelo’ y acaba de publicar ‘La soledad’ (Paidós).

Gabriel Rolón (La Matanza, Argentina, 64 años) defiende que cada persona es un misterio para sí misma. Pero parece conocerse. Fue criado por un padre albañil y una madre costurera, que le permitieron elegir: fue músico antes que psicólogo. Psicoanalizándose decidió llegar a pacientes y lectores con honestidad.

Sus ensayos demuestran que la elocuencia es didáctica. Combinan casos reales, mitología griega, literatura y cine para explicar las aportaciones de Freud, de Lacan o de él mismo.

Escribe: “El analista no comprende al paciente. Lo acompaña hasta el borde del abismo”.

La escuela americana de psicología ideó una psicoterapia que busca el bienestar. Los analistas freudianos renunciamos a eso para buscar la verdad que el paciente no sabe que sabe.

¿Buscan una verdad dolorosa?

Por algo se ha olvidado. La psiquis reprime lo que no puede tolerar en los primeros años de vida.

¿Y si uno no ha tenido problemas de niño?

Ser un ser humano ya es traumático. Uno no llega a la vida: cae en un mundo que no entiende. Convertirse en ser humano genera dolores que arman una matriz sobre la que se van a montar los dolores que vengan.

Fue un niño querido. ¿Cómo llegó al psicoanálisis?

Mi papá fue criado en un orfanato. Algunas noches, lo escuchaba dar vueltas, tomar café y fumar. Con cinco años, me senté frente a él. “Te estarás preguntando en qué está pensando el loco de tu padre”, dijo. Le escuché hablar de soledad y dolor. Años después entendí que era la primera pregunta analítica que había hecho en mi vida.

¿Fue instinto? ¿Amor?

Para mí, el psicoanálisis es un acto de amor. No creo ese estereotipo de analista frío que no habla ni saluda. Los profesionales que trabajan así se creyeron los libros en lugar de vivir el psicoanálisis.

¿Por qué decidió psicoanalizarse?

Por un dolor de amor profundo. El psicoanálisis es para quien percibe que solo no puede con el dolor que lo atraviesa. Y para quien no entiende. Los humanos sacamos el dolor del cuerpo con las palabras. A veces, lo tememos tanto que quien nos quiere nos impide hablar: ya pasó, te enamorarás de nuevo…

Entre sacar el dolor y recrearse en él…

A veces quien no encuentra un lugar en el mundo, halla uno como víctima. Es preferible a no ser nada, ¿no? Es similar a estar en una trinchera: un lugar horrible donde uno se siente protegido. El trabajo del analista es que esa persona intuya que hay lugares mejores para ella.

Cuando se psicoanalizó, ¿se curó? ¿Se conoció?

Mi dolor dejó de ser desmesurado. Hablar te lleva a recorrer momentos de tu vida en los que te sentiste solo o maltratado… Empezás por la última de las ramitas y buscas las raíces del dolor. Nota aquí.



Diego Ojeda

 


Idígoras y Pachi