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jueves, marzo 26, 2026

Félix Maraña

 Juan Gelman, profundamente herido

La nuestra es la verdad del sufrimiento,
declaraba Juan Gelman convencido,
sin rencor ni venganza, pero herido
por el dolor del mundo. Y su lamento
hace temblar el nervio, el firmamento
desde la tierra informe al infinito.
Sólo quien padeció lo nunca escrito,
dañado en el puntal de la memoria,
pudo firmar esa declaratoria
porque el dolor mortal aún no ha prescrito.
(c) Félix Maraña
[Este poema lo he incorporado a mi nuevo libro, "Vivir entre comillas. Veinte poemas de amor y otras canciones sin fecha" (Búho Búcaro Poesía, Madrid, 2025)].
[En el 50° aniversario del golpe de Estado militar en Argentina. La nieta de Gelman fue robada y dada en adopción a una familia uruguaya. Juan pudo recuperarla pasados 23 años].



martes, abril 01, 2025

Juan Gelman

Cuando Juan Gelman encontró a su nieta: a 25 años de un abrazo que llegó después de dos décadas de búsqueda tenaz, cartas y poesías

El 24 de agosto de 1976 un grupo de tareas irrumpió en la casa del escritor y se llevó a su hijo y a su nuera, embarazada de siete meses. Desde ese momento, él concentraría todos sus esfuerzos en encontrarlos.

Juan Gelman y su nieta, Macarena, luego de escuchar una declaración en la que el Estado uruguayo asume la responsabilidad por el crimen político contra Claudia García de Gelman (madre de Macarena), asesinada durante la dictadura uruguaya (1973-1985) y el nacimiento en cautiverio de su hija, en el Congreso de Montevideo, el 21 de marzo de 2012. (AFP/Miguel Rojo)

“Dentro de seis meses cumplirás 19 años. Habrás nacido algún día de octubre de 1976 en un campo de concentración. Poco antes o poco después de tu nacimiento, el mismo mes y año, asesinaron a tu padre de un tiro en la nuca disparado a menos de medio metro de distancia. Él estaba inerme y lo asesinó un comando militar, tal vez el mismo que lo secuestró con tu madre el 24 de agosto en Buenos Aires y los llevó al campo de concentración Automotores Orletti (...). Tu padre se llamaba Marcelo. Tu madre, Claudia. Los dos tenían 20 años y vos, siete meses en el vientre materno cuando eso ocurrió. A ella la trasladaron —y a vos con ella— cuando estuvo a punto de parir. Debe haber dado a luz solita, bajo la mirada de algún médico cómplice de la dictadura militar. Te sacaron entonces de su lado y fuiste a parar —así era casi siempre— a manos de una pareja estéril de marido militar o policía, o juez, o periodista amigo de policía o militar. Había entonces una lista de espera siniestra para cada campo de concentración: los anotados esperaban quedarse con el hijo robado a las prisioneras que parían y, con alguna excepción, eran asesinadas inmediatamente después”.

Con estas palabras el poeta Juan Gelman comenzaba la “Carta abierta a mi nieta o nieto”, un texto que publicó el 12 de abril de 1995 en el diario Página 12, quizás con la ilusión pétrea de que todos sus esfuerzos por hallarla, llevaran hasta su abrazo a esa persona fruto de su hijo y su nuera que la dictadura le había arrebatado.

Gelman no lo sabía pero para ese ansiado encuentro no faltaba tanto.

Era 31 de marzo del 2000, hace exactamente 25 años. Era cruzando el charco, en Uruguay. Lo que el poeta ya había averiguado. Habrá sentido sus vísceras retorcerse de nervios, su estómago hecho un nudo de miedo. Le habrán sudado las manos. La garganta se le habrá sellado, habrá vibrado. O tal vez no.

Cuando a los periodistas se les permitió entrar al despacho del entonces presidente uruguayo Jorge Batlle, donde estaban reunidos, vieron a Gelman con los ojos rojos de emoción. El presidente, con sonrisa de satisfacción, tenía en mano un libro del poeta.

“Yo había pedido una reunión con el presidente Jorge Batlle y él, dando muestras de una sensibilidad y una humanidad que se confirmaron a lo largo de la entrevista, aceptó que esta tuviera lugar”, dijo Gelman a la prensa en un encuentro breve en el que confirmó que, después de más de dos décadas, había encontrado a su nieta, nacida en Montevideo en 1976.

“Hace mucho que estoy en la búsqueda de mi nieta. (...) Y he confirmado que la persona que busco ha nacido en el Uruguay, que está en el Uruguay y que es querida por sus padres, a quienes quiere. Y hasta aquí llego, porque quiero preservar la intimidad de esta persona”.

Por el presidente uruguayo, Gelman supo que su nuera había parido en Montevideo y que su nieta –en ese momento de 23 años– había sido encontrada y vivía en el barrio de Pocitos, en la casa de un policía retirado y fallecido que no había estado vinculado a la represión de la dictadura uruguaya de los años 70.

“Hoy es un día muy importante —dijo Batlle, también emocionado— más allá de posiciones políticas, de matices o de credo o religión, porque se logró que un abuelo se reencontrara con su nieta”.

Después de veinticuatro años de búsqueda Macarena tenía un abuelo poeta y Gelman una nieta uruguaya. Nota aquí.





martes, marzo 25, 2025

Juan Gelman

 EL FRIO DE LOS POBRES

el frío de los pobres que un día triunfarán
cruje en el fondo del país
torturado
callado
crepita otoñando padeceres
se le caen hojitas
olores secos
van al suelo
se pudren
alimentando la furia que vendrá
alma mía
que así crecés contra las bestias
dame valor o fuego
que no pueda pudrirme
para continuar
para que coma la victoria



viernes, enero 24, 2025

Juan Gelman

 FINAL

La poesía no es un pájaro.
Y es.
No es un pulmón, el aire, mi camisa,
no, nada de eso. Y todo eso.
Sí.
He roto un violín contra el crepúsculo
para ver qué pasaba,
me fui a la piedra y pregunté qué pasa.
Pero no. Pero no.
Aún no.
¿Me olvidé acaso del pañuelo aquel
donde gira en silencio un vals antiguo?
No lo olvidé, miradme la mejilla
y os daréis cuenta, no, no lo olvidé.
¿Me olvidé del caballo de madera?
Tocadme el niño y me diréis que no.
¿Y entonces, qué?
La poesía es una manera de vivir.
Mira a la gente que hay a tu costado.
¿Ama? ¿Sufre? ¿Canta? ¿Llora?
Ayúdala a luchar por sus manos, sus ojos, su boca,
por el beso para besar y el beso para regalar,
por su mesa, su cama, su pan, su letra a y su letra h,
por su pasado -¿acaso no fueron niños?-
por su porvenir - ¿acaso no serán niños?-
por su presente, por el trozo de paz, de historia
y de dicha que le toca
por el pedazo de amor grande, chico, triste, alegre,
que le toca, por todo lo que le toca y se le arrebata
en nombre de qué, de qué?
Tu vida entonces será un río innumerable que se llamará
pedro, juan, ana, maría, pájaro, pulmón, el aire, mi camisa,
violín, crepúsculo, piedra, pañuelo aquél, vals antiguo,
caballo de madera.
La poesía es esto.
Y luego escríbelo.



lunes, enero 20, 2025

Juan Gelman

 LLUVIA

Hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor/
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra/
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la
mujer/
entra a la casa por la ventana y no por la puerta/
por una puerta se entra a muchos sitios/
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo/ pero no al mundo/
ni a una mujer/ni al alma/
es decir/a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así/
como hoy/que llueve mucho/
y me cuesta escribir la palabra amor/
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa/
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran/
y cuándo/y cómo/
pero el alma qué puede explicar/
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca/
palabras que naufragan/
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó/
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca
escribirá/
como el silencio que hay entre dos rosas/
o como yo/que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia/
a la lluvia/
a mi corazón desterrado/



martes, diciembre 03, 2024

Félix Maraña

 Juan Gelman, profundamente herido

La nuestra es la verdad del sufrimiento,
declaraba Juan Gelman convencido,
sin rencor ni venganza, pero herido
por el dolor del mundo. Y su lamento
hace temblar el nervio, el firmamento
desde la tierra informe al infinito.
Sólo quien padeció lo nunca escrito,
dañado en el puntal de la memoria,
pudo firmar esa declaratoria
porque el dolor mortal aún no ha prescrito.



sábado, julio 27, 2024

Juan Gelman

 MI BUENOS AIRES QUERIDO

Sentado al borde de una silla desfondada,
mareado, enfermo, casi vivo,
escribo versos previamente llorados
por la ciudad donde nací.
Hay que atraparlos, también aquí
nacieron hijos dulces míos
que entre tanto castigo te endulzan bellamente.
Hay que aprender a resistir.
Ni a irse ni a quedarse,
a resistir,
aunque es seguro
que habrá más penas y olvido.



sábado, abril 13, 2024

Juan Gelman

 Epitafio de Juan Gelman

Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.
Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.
¡Digo que el hombre debe serlo!
(Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín).



miércoles, febrero 14, 2024

Luis Caro

 Luis Caro homenajea a Juan Gelman en "Ausencia de amor"

“Él estaba en la mesita de luz como quien tiene El Corán o La Biblia", afirma el músicos sobre la obra del poeta. 

“La temporada está empobrecida y gris, como el país”. Luis Caro mira de cerca el marco presente y poco feliz de Mar del Plata, porque es de y está allí, donde edificó buena parte de su trayecto artístico. Buena parte, es decir, de los 17 discos que publicó entre 1982 y la fecha. Y también algunas de sus obras que consisten en ambos formatos: los dos volúmenes del libro-disco País semejante, más El mundo es un caballo y Mareas. “Hay poca gente aquí, bajísimo consumo y caras tensas, en una ciudad que supuestamente debería espejarnos lo contrario”, insiste Caro, sobre lo que observa a su alrededor, mientras piensa una acción a la par: “Habrá que resistir… Como dice el Indio Solari: 'en la resistencia está todo el hidalgo valor de la vida'”.

En eso anda entonces Ausencia de amor, flamante disco de Caro, cuyo objeto central es homenajear al poeta Juan Gelman. “Son poemas que vengo musicalizando desde los '80”, informa el esteta marplatense. Entre ellos, suenan en clave musical, el poema homónimo, “Soneto de dulzura”, “Llamamiento” y “La más mujer”. “¿Por qué Gelman, hoy? Porque el compromiso político con su tiempo, el amor, la poesía como reflexión y el destierro son núcleos poéticos de una vigencia asombrosa”, justifica el artista, cuyo raid biográfico hacia atrás lo detecta en interacción con Alí Primera, Los Jaivas, Amparo Ochoa y Mercedes Sosa, entre muchos otros y otras. También parando la olla no solo como músico y escritor, sino también como actor, titiritero, músico callejero e investigador, siempre con el cuerpo puesto en la militancia.

Exiliado durante la dictadura cívico-militar-neoliberal, ha presidido en efecto la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, justamente en Mar del Plata, donde también fundó la Red Federal de Cultura, promovió la Ley provincial de Artes y produjo el ciclo de música popular en cárceles federales, cuando el milenio pasado entraba en su ocaso. “Comencé a musicalizar a Gelman en los '80, luego de una lectura apasionada y cotidiana de su obra”, retoma Caro. “Él estaba en la mesita de luz como quien tiene El Corán o La Biblia. Gelman entre las tostadas y los deberes de los chicos, quiero decir, al punto de que mi cuarto hijo lleva su nombre, y en sus cartas el poeta se interesó por la longitud y el peso del bebé, e inclusive guardó en mi casa un poema que les dedicó a todos”. Nota aquí.



domingo, enero 14, 2024

Juan Gelman

 El poeta que indagó a fondo en el alma humana

El legado del ganador del Premio Cervantes despliega una riqueza lingüística de múltiples facetas y tradiciones: la mística, el sefaradí, el tango rioplatense, la tradición lírica de César Vallejo y los poetas provenzales.  Jorge Boccanera y Julián Axat reflexionan sobre su obra.

La lengua no alcanza a decir su trabajo. Hay palabras que esperan y nadie las toma, escribió el poeta que ante la zozobra de lo inasible intuía que el lenguaje necesitaba ser impulsado más allá de lo existente. A diez años de la muerte de Juan Gelman su poesía, de tonos, recursos y temas muy diversos, no tiene fecha de vencimiento. Juntar los “pedacitos” de su obra, desplegada en casi una treintena de poemarios y atravesada por la pérdida, la nostalgia, la melancolía, la incertidumbre del porvenir, la espera y las figuras de la utopía, puede alumbrar una praxis poética abierta a nuevas interpretaciones. “El poeta del dolor”, como lo definió Arturo Carrera, experimentó radicalmente con el cuerpo de la lengua castellana.

Pushkin y la vecinita de Juan

El primer argentino de una familia de judíos ucranianos --que nació en Buenos Aires el 3 de mayo de 1930 y murió en la ciudad de México, el 14 de enero de 2014-- afinó ese instrumento fundamental que es el oído gracias a Boris, su hermano mayor, que le recitaba versos de Pushkin en ruso. Poco importa que no entendía nada; a los siete años se rendía ante el ritmo y la musiquita de esos poemas incomprensibles. Los lectores del mundo le agradecen a la vecinita reticente, dos años mayor que el niño Juan, que entonces tenía nueve años. Para conquistarla le mandaba versos de Almafuerte como si fueran propios. La indiferencia de la niña lo obligó a dar un paso más y se animó a escribir un poema. Nunca tuvo respuesta. Ella siguió por su camino; él, que se quedó con la poesía hasta el final, ganó el Premio Cervantes en 2007. Nota aquí.



martes, marzo 24, 2020

Juan Gelman

“Cada compañero tenía un pedazo de sol/
en el alma/ el corazón/ la memoria/
Cada compañero tenía un pedazo de sol/
y de eso estoy hablando. 
Solcito que se apagaba así/
todavía alumbrás esta noche/
en que estamos mirando la noche/
hacia el lado por donde sale el sol”.

lunes, marzo 02, 2020

Gabriel Tuya

Gabriel nos cuenta por Facebook.

Desvelado... hoy estuve todo el día pensando en un poema de Juan Gelman y al buscarlo en el blog en el que trato (desesperada, convulsiva, tal vez malamente... es decir, a mi manera) de mantener viva la voz y la palabra del poeta. Y hete aquí que para mi sorpresa, en estos días se estaban cumpliendo 6 años de la muerte de Juan. El siguiente audio ("Despedida"), lo grabé para La Radio del Gato aquel triste 14 de enero del 2014. Si les apetece escucharlo, estaré más que agradecido. Pero más agradecido quedaría si además de entrar al blog, van y vienen por los posts. Lo van a disfrutar! Creo, como bien dice mi amigo el "Maca" (Gustavo Wojciechowski) que :
"La poesía es tan necesaria como la leche /
bébala usted y désela a sus hijos."

Audio aquí.


jueves, mayo 30, 2019

Juan Gelman

Poco se sabe
Yo no sabía que
no tenerte podía ser dulce como
nombrarte para que vengas aunque
no vengas y no haya sino
tu ausencia tan
dura como el golpe que
me di en la cara pensando en vos




miércoles, agosto 22, 2018

Lecturas de Generación


viernes, febrero 24, 2017

Irene, Juan, Joaquín & Pancho


lunes, enero 16, 2017

Juan Gelman


viernes, abril 17, 2015

Eduardo Galeano

Eduardo


“Yo no sé si el alma tiene alitas y sube al cielo, o cae, fulminada al infierno.
Me lo decían en la infancia.
Como no me morí, no pude comprobarlo.
En cambio sí sé, me consta, que hay palabras que viajan.”
Escribió Eduardo Galeano en este diario en este lugar cuando murió Idea Vilariño.

“El sigue vivo en todos los que lo quisimos, en todos los que lo leímos, en todos los que en su voz hemos escuchado nuestros más profundos adentros.
Nunca encontraremos palabras que expresen nuestra gratitud al hombre que fue muchos, al que fue nosotros y seguirá siendo en las palabras que nos dejó.”
Escribió en este diario en este lugar cuando se despedía de Juan Gelman.

Sigue entonces Eduardo en este diario en este lugar con sus palabras. “Esas palabras que, –como concluyó él mismo– dolidas y dolientes, andan por los caminos del aire.
Van en busca de queridos y querientes.”


miércoles, enero 14, 2015

Juan Gelman

“La humildad de Juan era tan conmovedora como su genio”

Rodolfo Alonso, Alberto Szpunberg y Daniel Freidemberg recuerdan anécdotas, momentos y lecturas compartidos con el más grande de los poetas argentinos, además del hallazgo de un poema que permanece inédito en libro, “Explicaçâo”. Nota aquí.


domingo, diciembre 07, 2014

Horacio Verbitsky

“Su romance con la palabra está al margen de la ideología”

La Feria Internacional del Libro de Guadalajara rindió un merecido homenaje al poeta fallecido este año. Su viuda, su nieta y el periodista y escritor detallaron sus facetas y su lucha, en una charla inevitablemente salpicada de referencias a Ayotzinapa.
“Si Juan estuviera aquí, haría lo que vamos a hacer nosotros ahora: hablar de México y los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa”, subrayó Horacio Verbitsky en el homenaje a Juan Gelman realizado en la 28ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) junto a la viuda del poeta, Mara La Madrid, y la nieta, Macarena. “Esperamos que sea el punto de partida del Nunca Más mexicano, como el que hemos logrado dar en la Argentina y que aquí se hace absolutamente imprescindible”, comparó el periodista y escritor. Los tres desplegaron una fotografía de 43 alumnos argentinos del Colegio Nacional de Buenos Aires con la leyenda “con vida los llevaron, con vida los queremos” y las banderas de ambos países. “Sólo la maravillosa calidad de la poesía de Gelman pudo haber relegado a un segundo plano de la consideración pública su obra periodística, que de otro modo luciría con brillo propio para todo el mundo”, planteó Verbitsky. Nota aquí.

miércoles, mayo 28, 2014

Juan Gelman

Celebrar la vida del poeta

Marilú Marini, Arturo Bonín, Cecilia Rossetto, Jorge Boccanera, Cristina Banegas, Vicente Muleiro, Virginia Innocenti, Rodolfo Edwards y Alejandro Apo “gelmanearon” durante el evento, en el que también leyó un poema Macarena, la nieta del poeta.
“Seguramente, éste es el lugar indicado para homenajear a Juan Gelman. Porque, como sabemos, fue sede del horror y de la muerte, y estamos tratando de recuperarlo para la cultura, el pensamiento y la dignidad humana”, expresó el director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, Eduardo Jozami. Y luego reivindicó al poeta y periodista: “La práctica periodística permite seguir la vida política de Juan. Con el tiempo, sus poesías fueron menos explícitas”, contrastó. Nota aquí.