miércoles, agosto 26, 2026

Juan Carlos Baglietto & Nahuel Pennisi

 

Jorge Luis Borges

 


Santiego Roncagliolo

 


Julia Medina

 

Félix Maraña

 AMADO GÓMEZ UGARTE,,

tipo extraño para el mundo,
un pensamiento profundo
y distinto en cualquier parte.
Desde la Tierra hasta Marte,
desde Donostia hasta Llodio,
unidos en monipodio,
con acento libertario.
Por eso brindo a diario,
para huir de tanto odio.
Su prosa libre novela
y retrata al poderoso,
al que manda y al tramposo
y camina y no recela
si debe encender la vela
para espantar al maligno.
La libertad es su signo,
su santo y seña civil.
Su lápiz es un buril
acertado, inciso y digno.




Mundo Chillón

 


El Roto

 


martes, agosto 25, 2026

Andrés Suárez

 

Glen Hansard

 


Sabina por Aquí

 


Puño Dragón

 

Dolly Parton

 Dolly Parton, la leyenda de la música country, fallece a los 80 años

La cantante y compositora estadounidense que “cosechó canciones y felicidad” tuvo una prolífica carrera durante más de seis décadas.

Dolly Parton, la icónica cantante estadounidense que se entregó a la música desde que concibió su primera canción con apenas seis años, falleció este martes a los 80 años. Adorada tanto por lo que lograba en escena como por su carisma, su fallecimiento fue anunciado por su sobrino Bryan Seaver con palabras que resumen el enorme legado que dejó mucho más allá de la música.

“Dolly ha vivido en la luz y está en los brazos de Dios. (...) Dolly abrió las puertas a una generación de cantantes, compositores, músicos y soñadores de todo tipo y a través de todos los continentes. Gracias a su ejemplo tenemos la convicción de que todo es posible. Nunca vio una puerta que no pudiese abrir y, con la puerta que abrió, hizo historia y la cambió”, recordó Seaver.

“Ella siempre ha estado en sus televisores, en sus CD, en sus reproductores de música y en sus playlists en el teléfono celular. Se convirtió en parte de sus familias extendidas”, agregó.

Su sobrino la recordó también como una persona que hizo honor al legado de su padre, un granjero del que heredó la capacidad de “cosechar canciones y felicidad” a pesar del duro entorno en el que creció, sin electricidad ni calefacción en su hogar. Nacida el 19 de enero de 1946 en Tennessee, Parton fue la cuarta de los 12 hijos de Robert Lee y Avie Lee Parton. A pesar de sus orígenes humildes, comenzó a destacar desde muy pequeña por su talento como cantante y compositora. A lo largo de más de seis décadas de carrera, se convirtió en una leyenda de la música country y en una artista reconocida en todo el mundo.

La cantante alcanzó la fama gracias a canciones como Jolene, 9 to 5 o I Will Always Love You, esta última popularizada internacionalmente por Whitney Houston. Además de su trayectoria musical, también triunfó como actriz en películas como 9 to 5 y Steel Magnolias. También destacó por su labor filantrópica, especialmente a través de iniciativas relacionadas con la educación y la lectura infantil como su Imagination Library con la que ayudó entregó libros para que a pequeños de Tennessee no les pasara lo que a su padre, al que se le complicó aprender a leer porque dejó la escuela para labrar la tierra.

Una artista más grande que la vida misma

Con su humor muchas veces punzante, Parton tuvo una petición final a su familia: reposar sobre una cama de algodón porque “tras haber pasado la vida cargando con rhinestones (unos cristales que asemejan diamantes) pesados, ahora merecía estar cómoda”.

Esa vida en los reflectores arrancó en la iglesia en la que predicaba su abuelo. A los seis años compuso su primera canción, Little Tiny Tasseltop, para su muñeca Tasseltop que tanto amaba. A los 10 ya sabía tocar guitarra y cantó por primera vez en shows de la televisión local. Tres años después estuvo con Johnny Cash en el escenario del Grand Ole Opry en Nashville. Nota aquí.



Paco Luque

 


Mon Laferte

 

Enrique Vila-Matas

 Dígame cuánta verdad hay

La tensión entre literatura y vida logra un magistral equilibrio, evitando así que la existencia y el tedio lleguen a ser abrumadores.

Pienso en aquella extraña fantasía de los escritores de ir en busca de experiencias que les parecieran más intensas que las de la literatura. Algunos seguro que llegaron a creer que la muerte de la escritura les daría acceso a lo estrictamente real. Y, aunque siempre quise que me explicaran qué nos perdemos de la vida cuando escribimos, jamás he pedido esas explicaciones, porque sé que discreparíamos a la hora de matizar la definición de experiencia, y más en un mundo como el actual, tan sórdido, tan idiota, tan literalmente bestial.

Por otra parte, la tan edificante idea de que la vida es, por supuesto, más interesante que la literatura, la demolió para mí Ricardo Piglia en una entrevista en Princeton, en 1998, cuando dijo que para él era más atrayente la literatura que la vida, pues la primera solía tener una forma mucho más elegante y podía ser una actividad más intensa.

No mucho después, John Banville, en un encuentro con Paula Corroto, no dudaba en decir que la literatura era más interesante, pero sobre todo “más importante” que la vida. Y, al señalarle Corroto que, sin embargo, todo lo que venía contándole tenía que ver con la vida, Banville le dijo que, en efecto, pero que eso se debía a que no tenemos otro material para escribir: “Porque si pudiesen, los novelistas no hablarían de nada. Un inglés dijo que la única inspiración que se podía conseguir se limitaba a la música, pero la vida es la vida y es el material que tenemos. Es un caos y puede incluso ser fea, pero es lo que tenemos”.

Desde Cervantes lo que tenemos es esa formidable tensión entre literatura y vida, que viene siendo el tipo de debate que ha desarrollado la novela. De hecho, la novela es ese debate en realidad. Por eso no debería sorprendernos que, cuando alguien presenta nueva novela, la pregunta más standard se interese por saber “cuánto hay de ficción y cuánto de verdad en ella”.

Indirectamente, esa pregunta standard aparecía en La verdad en literatura, reciente artículo de Sara Barquinero, interesante aportación al debate de la tensión entre literatura y vida en las novelas. Por azar supongo, justo después de leerlo, me entraba desde Palermo un correo de Valeria Luiselli relacionado con la pregunta del “cuánto hay de verdad”. En su mensaje siciliano y en plena promoción de su formidable novela Principio, medio, fin me comentaba su inesperada alegría al haber hallado la respuesta a la pregunta standard que le venían formulando en la mayoría de entrevistas. No era la respuesta exacta (porque ésta no existe), pero le parecía la más próxima a la verdad: “De autobiográfica la novela tiene el 27%”.

Tan inesperada alegría, pensé, no habría sido posible de no ser por qué, en mi opinión, la permanente tensión entre literatura y vida logra un magistral equilibrio entre una y otra evitando así que el vértigo de la existencia y el tedio general lleguen a ser demasiado abrumadores.

Pregunta de última hora (utilizable en futuras entrevistas): ¿será el 27% aproximadamente lo que dejamos de escribir para poder vivir?. Nota aquí.



Pez Mago

 


Guille Galván

 

John Lennon

 


Luis Salinas

 


Tute

 


lunes, agosto 24, 2026

La M.O.D.A

 

Ramón Serrano

 OTROS TIEMPOS

OTRAS AGUAS
Fuimos a la fuente y llenamos los cubos de sangre humana
nunca la crueldad había estado tan bien organizada
no hay gladiadores ni leones
ni batallas a punta de lanza
acero y pólvora fueron el primer paso
una zancada los campos de la muerte
ahora vienen los tontos con metralla
barcos enteros de hambres y sequías
los monigotes de plástico saben cómo organizarse
la banalidad del mal campa a sus anchas
llegan las inteligencias con pantallas como arma
estamos en una transición hacia el perenne ocaso
las oficinas en donde imprimen boletos de negocio
cuidan de los manantiales de la crueldad sofisticada
sin aranceles para los contenedores de cadáveres
nunca había valido tan poco
la vida de la carne humana
inventan derechos
instituciones y leyes enmarcadas
en los cementerios de la palabra
¡Buscad por entre los ardientes mares
los pecios que se ahogaron en una palangana!



Cucuza Castiello

 


Andrés Suárez

 

Yomif Kejelcha Atomsa

 El etíope Yomif Kejelcha Atomsa ganó la Media Maratón de Buenos Aires y estableció un nuevo récord mundial

El fondista logró la mejor marca a nivel global, y finalizó la carrera en 56 minutos y 50 segundos. La competencia de 21K se disputó en Palermo y puso en escena a deportistas de élite, atletas amateurs y un esquema logístico que impactó sobre varias arterias porteñas.

La Media Maratón de Buenos Aires puso en movimiento este domingo a más de 31.000 corredores sobre un circuito renovado de 21 kilómetros y con un lote de élite mundial que volvió a colocar a la ciudad en el centro del calendario atlético. La largada fue desde las 8 en la zona de Avenida Figueroa Alcorta y Dorrego, con una jornada que combinó competencia, despliegue logístico y cortes de tránsito en buena parte del recorrido.

El etíope Yomif Kejelcha Atomsa finalizó en la primera posición y estableció un nuevo récord mundial para el circuito, con un tiempo de 56 minutos y 50 segundos. Tadese Worku Gebresilase, también representante de Etiopía, obtuvo el segundo puesto con un tiempo de 59 minutos y 18 segundos. Berket Nega Batebo completó el podio tras cruzar la meta en 1 hora y 17 segundos.

En la competencia femenina internacional, Fotyen Tesfay Haylu se adjudicó el primer puesto y estableció un nuevo récord del circuito al finalizar en 1 hora, 3 minutos y 56 segundos. Nevin Can, de Turquía, quedó en segundo lugar con un tiempo de 1 hora, 5 minutos y 6 segundos, mientras que Selin Can, del mismo país, cruzó la meta en 1 hora, 5 minutos y 9 segundos. Nota aquí.



Dani Flaco

 


Ale Kurz

 

Alfonso del Valle

 A MI JUAQUI

Pongo en tus manos ser chef de mi cocina,
aderezar con tu mojo cual tú sabes
mis canciones viejas. Sí, te doy las llaves.
Tú serás el Leiva de este mal Sabina.
Sacarás mi torpe andar de su rutina.
De sobra sé y bien que encontrarás las claves.
No en vano das con pócimas y jarabes
para convertir un chusco en golosina.
La eternidad me espera, no cabe duda.
Verán cómo mi vetusta piel se muda
e incluso asoma el acné por mis mejillas.
Sabrán de mí por ti, las tengo conmigo.
Sabrán de ti por mí que tengo un amigo
que consiguió hacer florecer mis semillas.



Fabiana Cantilo

 


Emmanuel Horvilleur

 

Miguel Hernández

 


Jaf

 


Monstriña

 


domingo, agosto 23, 2026

Ismael Serrano

 

Xoel López

 Estribillos como goles por la escuadra: el fútbol español renueva sus himnos

‘Voa’, la canción que Xoel López ha grabado para el Dépor, se suma a las aportaciones de C. Tangana, Sabina o El Arrebato para corear en los estadios. La acogida de esta nueva generación de melodías es hasta ahora desigual.

“Vuela, vuela contra el viento, Dépor. Y nosotros, a tu lado”. Así, con este mensaje directo, enfático y de hermanamiento colectivo, solo que en perfecto gallego (“Voa contra o vento, Dépor, e nós ao teu carón”), el Deportivo de A Coruña se propone encarar su regreso a la División de Honor después de ocho inacabables temporadas penando por categorías inferiores. El equipo gallego ha encargado la melodía que debe hermanar a la afición y acompañar las internadas en el área contraria del delantero Aubameyang al músico probablemente más célebre de la ciudad, Xoel López, deportivista confeso. La canción añade al estilo inconfundible del coruñés una vocación de aliento a una sola voz que la emparenta con You’ll Never Walk Alone, el temazo de Gerry & The Pacemakers que en 1963 las gradas de Anfield adoptaron espontáneamente como el himno para el Liverpool. ¿Sucederá algo así en Riazor? De momento, Voa se ha recibido con división de opiniones, como todo lo que tiene que ver con los asuntos de elevado voltaje emocional. Pero su mera existencia apuntala esa tímida tendencia por parte de algunos equipos con pedigrí (Celta de Vigo, Atlético de Madrid, Real Madrid) por actualizar la música que enardece a sus seguidores en el estadio local.

López (49 años), que de joven jugó al fútbol sin llegar a despuntar en esa faceta, nunca ha ocultado su filiación deportivista, inquebrantable incluso en los momentos menos propicios de la historia de un club más acostumbrado a las largas travesías del desierto que a los fogonazos de gloria. Por eso no pudo rechazar la oferta del equipo de sus amores, pese a llegar en un momento particularmente inoportuno. “Cuando me lo propusieron”, revela, “me llegó en pleno lanzamiento y promoción del nuevo disco [Oniria popular, abril de 2026] y en la preparación de su correspondiente gira. Es decir, estaba hasta arriba y mi primera reacción fue: ‘¡Mierda, qué marrón, qué mal momento!’. Pero no podía decir que no. Me hacía una ilusión enorme”.

Aquella misma noche, Xoel se sentó frente al papel y garabateó de un tirón “el 90%” de la letra definitiva. “Hice lo que me salió en ese instante, ¡ras! El resto fueron solo retoques”, recuerda. Con 201 canciones registradas hasta entonces en la SGAE, no le faltaba oficio, pero admite que un tema de encargo implica “una responsabilidad distinta a la que asumes habitualmente”. Y abunda: “Cuando compongo mis canciones, pienso que representan un sentimiento, lo que me emociona en un momento particular. Completas un disco y asumes que sus 10 o 12 cortes no gustarán por igual, que alguno se convertirá en la canción rarita. Pero aquí no hay margen. Voa tiene que gustar. Con un himno te lo juegas todo a una carta”.

Y Voa reúne, en efecto, no pocas características propicias para conjugar la calidad musical —que nadie hasta ahora le ha discutido— con esos elementos de fervor, pasión e identidad balompédica y geográfica que se le supone a una obra de estas características. Por lo pronto, comienza con el propio estribillo, la parte más cantabile de la melodía, para que el aficionado se sume a la causa desde el primer segundo. Aporta redoble de tambores, banda de gaitas, revestimiento sinfónico y eufóricos coros infantiles, en un despliegue de efectivos muy infrecuente para una misma canción de pop. Y, lo más inesperado y sorprendente de todo, un poco después del segundo minuto introduce un interludio folclórico de 30 segundos con forma de xota tradicional y abundantes aturuxos, esos gritos agudos femeninos tan característicos de la música gallega. Nota aquí.






Rafa Pons

 


Mäbu

 

Federico García Lorca

 "No es solo Federico García Lorca. En España, hablamos de 115.000 fusilados por el franquismo que siguen en cunetas como perros, el segundo país con más fosas comunes después de Camboya"

El profesional cerraba su reflexión radiofónica con una crítica más amplia sobre la relación del país con su propia historia.

El historiador Ian Gibson situaba recientemente en el centro del debate la memoria histórica y la localización de los restos de Federico García Lorca, durante una intervención en la Cadena SER. El investigador reclamaba avances para esclarecer el destino del poeta y, al mismo tiempo, ha ampliado su reflexión a las víctimas del franquismo.

"No es solo Federico García Lorca. En España, hablamos de 115.000 fusilados por el franquismo que siguen en cunetas como perros, el segundo país con más fosas comunes después de Camboya", apuntaba Gibson.

El historiador subrayaba así que el caso del escritor granadino no puede entenderse de forma aislada, sino dentro de una cuestión todavía pendiente en España. El historiador consideraba que la búsqueda de los desaparecidos y la identificación de sus restos continúa siendo una obligación democrática que no debería aplazarse.

En relación con Lorca, el investigador también lanzaba una petición concreta a sus familiares para despejar dudas sobre el paradero del cuerpo del poeta: "Sería importante que la familia de Federico García Lorca declarase, ante notario, que ellos no han movido el cuerpo".

El historiador calificaba además de "vergonzoso" que una democracia avanzada no haya conseguido resolver esta cuestión después de tantos años y advirtió de que "no podemos dejar allí a todas esas personas". Gibson rechazaba también el argumento recurrente de que abordar las fosas y las víctimas supone volver sobre conflictos del pasado.

Frente a quienes defienden que es preferible "no reabrir heridas", el investigador respondía de manera tajante: "No se han cerrado". Para Gibson, la falta de respuestas mantiene abierto un problema histórico y humano que, a su juicio, continúa afectando a miles de familias que todavía desconocen dónde se encuentran sus familiares.

El historiador cerraba su reflexión con una crítica más amplia sobre la relación del país con su propia historia. Sus palabras insisten en la necesidad de afrontar el pasado desde las instituciones y ofrecer respuestas a quienes todavía las esperan: "España ha vivido durante siglos de espaldas a su propia realidad". Nota aquí.



Bahiano

 


Nahuel Pennisi