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jueves, mayo 21, 2026

Pedro Almodóvar

 Pedro Almodóvar, en Cannes: “Estoy harto de mí mismo. Estoy buscando alguien con quien escribir, que me traiga nuevos mundos”

El cineasta anuncia en la rueda de prensa que rodará en primavera “un filme con humor negro” y defiende, ante los problemas actuales, que Europa debe ser “un escudo contra monstruos como Trump, Netanyahu y Putin”

Había expectativas con la rueda de prensa en Cannes de Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar, en la que ha participado el cineasta junto al reparto del filme. Había expectativas porque la noche anterior, tras la ovación que siguió a la proyección de gala en Cannes, Almodóvar confesó: “Nunca he encontrado un público tan cálido como el de aquí. Para mí, venir a Cannes siempre es un sueño: cruzar esas puertas y sentarme en esta sala. Lo echaré mucho de menos cuando ya no esté aquí y lo vea por televisión”. No es una retirada, porque a final de año el cineasta publicará una novela y espera rodar su siguiente filme en la primavera de 2027. Pero, ¿piensa que nunca más volverá al festival francés?

La película había sido premiada en la gala, tras su proyección, con una cálida ovación de cerca de nueve minutos, que no deja de ser la media de los aplausos en esta edición. Sí fue llamativo el discurso posterior de Almodóvar al público de la sala Lumière. Este miércoles por la mañana ha aclarado en la rueda de prensa: “No me despido. Tengo efectivamente escrito el siguiente guion. Pero las siete veces que he traído películas son momentos que se han grabado en mi biografía. No me retiro, pero sí sé que, si por razones de la vida no vuelvo aquí, lo echaré mucho de menos”. Y ha subrayado que siempre le gusta venir a competir: “Es mucho más excitante. Lo que sí sé es que no tiene sentido venir como favorito. A mí me pasó con Todo sobre mi madre y Volver”. Ha recordado cómo David Cronenberg, presidente del jurado cuando no ganó Todo sobre mi madre, dijo que si los premios tienen que ser los que quieren prensa y público, ¿para qué hay un jurado? “Y llevaba razón, los jurados son eclécticos, a veces demasiado”.

Sobre la posibilidad de que Amarga Navidad componga un díptico con Dolor y gloria, Almodóvar ha comentado que él también lo ve así: “Efectivamente, porque nunca he hablado así de mí. Dolor y gloria abordaba dolores físicos que atenazan al protagonista. En esta, el dolor es moral, le paraliza y me siento absolutamente reconocido en ese personaje. Esa crisis creativa le lleva a mirar en su interior. Ese director es una figura egoísta. En mi caso, yo no he herido a nadie, y si hubiera sido así, no habría hecho Amarga Navidad. Pero los creadores somos egoístas, nos alimentamos de lo que nos rodea. Es un debate sobre esa culpa y la responsabilidad moral. Con todo, para mí la creación es un motor poderosísimo”, acompañando la frase con un gesto de agarrar. “Mi pasión creativa está adquiriendo tonos dramáticos. No la entiendo sin eso”.

Preguntado sobre su opinión, como creador, sobre las múltiples amenazas recientes a la libertad de expresión, el cineasta ha reflexionado largamente: “Afecta muy negativamente a la vida actual, desde luego. No quiero juzgar a nadie, aunque me parece un deber moral. El silencio y el miedo son un síntoma de que las cosas están yendo mal, son síntoma de devaluación de la democracia. El creador debe hablar sin sinónimos, a cara descubierta. Nos están pasando cosas terribles cada día como para no hablar de ellas, con gobernantes autoritarios como Trump, Putin y Netanyahu”. Ante esos mandatorios, apuntó: “Los europeos tenemos que hablar más. Porque tenemos leyes. Deben respetar las leyes internacionales, y que sepan que hay un límite a sus delirios. Estamos obligados a convertirnos en un escudo contra monstruos como Trump, Netanyahu y Putin”. El director y Aitana Sánchez-Gijón portaban la chapa con sandía abierta y el lema “Free Palestine”. Nota aquí.




jueves, enero 22, 2026

Leonardo Sbaraglia

 “Este material me emocionó mucho”

El actor brilla en un unipersonal que dispara múltiples interrogantes sobre los vínculos de pareja, el amor y el desamor, los deseos, pasiones y frustraciones. Y no oculta su felicidad por debutar en una sala legendaria.

Luego de cuarenta años de trayectoria, Leonardo Sbaraglia sigue asumiendo retos. Con la frescura de quien se deja sorprender por aquello que le depara el camino, el reconocido actor celebra su debut en el Teatro Cervantes al frente de un proyecto teatral que lo tiene como protagonista absoluto: Los días perfectos.

Basado en la novela homónima del escritor español Jacobo Bergareche, el unipersonal adaptado y dirigido por Daniel Veronese expone la intimidad de un hombre atravesado por conflictos conyugales. El monólogo se dispara a partir de una revelación, luego de que el protagonista visita un centro de documentación de Texas y lee originales de cartas que William Faulkner le había enviado a su amante Meta Carpenter. Como en un juego de espejos y proyecciones, la lectura de ese amor epistolar le abrirá una serie de interrogantes acerca de su propio matrimonio. En ese marco, el doble juego del amor y el desamor, los deseos, las pasiones y las frustraciones de los vínculos de pareja afloran para dominar la escena.

“Quiero hacer esta obra por muchísimos años”, asegura Sbaraglia en un distendido encuentro con Página/12. “Este proyecto recién empieza. Venimos de hacer una función en Rosario y dos en Córdoba, y ojalá podamos volver al Cervantes después de esta primera temporada. Pero lo que sí es seguro es que haremos una segunda temporada y una gira importante por España y otros lugares de Europa para la primera mitad de 2027”, anticipa.

-Es tu primera vez actuando en el Cervantes. ¿Cómo se dio esta posibilidad?

-Todo esto ocurrió porque Gonzalo Demaría, el director del Cervantes, estaba en Madrid, y fue a verme cuando estrenamos en octubre de 2025, en el Teatro La Latina. Pero por temas de mi agenda, que es inconstante y variable, y que depende además no de mí sino de infinitas cosas, no sabíamos cuándo iba a poder hacer temporada teatral acá. Yo tenía planeada la filmación de una película nacional, pero eso se atrasó para febrero, y entonces ahí se abrió la posibilidad de hacer estas funciones en enero.

-¿Y qué sensaciones te genera actuar en la emblemática Sala María Guerrero?

-Es espectacular. Daniel Veronese tampoco había dirigido ahí, pero sí lo había hecho en la Sala Orestes Caviglia. Yo todavía no lo puedo creer. Estoy muy agradecido de todas las cosas que me está dando esta profesión y la vida. Es como que muchas de las cosas que había soñado me están pasando, y uno siempre siente la necesidad de saber que está a la altura. Estoy cumpliendo cuarenta años de trabajo como actor, y no entiendo cómo es que pasaron (risas). Pero lo más importante es que siento que aprendí y sigo aprendiendo mucho.

-¿Qué te atrajo de esta propuesta teatral?

-Me atrajo todo. Yo con Daniel había trabajado hacía muchos años en una obra que se llamaba Cock, con Diego Velázquez, Eleonora Wexler y Jorge D’Elía, y había sido una muy linda experiencia, pero acotada, porque yo me tuve que ir a filmar y no pude seguir. En todos estos años traté de volver a encontrar un material para hacer en teatro. De hecho, en este tiempo me han ofrecido obras para hacer acá y en España, pero es muy difícil para mí porque siempre tenía que dejar colgado a otro actor. Por ese motivo, en los últimos diez años armé un proyecto junto con Fernando Tarrés, El territorio del poder, que fue la manera que encontré de subirme al escenario. Además, en este caso me emocionó el material, y por otro lado me interesó que fuera una obra que se puede montar fácilmente en otros escenarios y circunstancias. Nota aquí.



martes, septiembre 30, 2025

Leonardo Sbaraglia

 Leonardo Sbaraglia, ante su debut teatral en España: “Espero que los que se quedan sin entradas para ver a Darín vengan a verme a mí”

El actor argentino se estrena en las tablas españolas con la adaptación de la novela ‘Los días perfectos’, de Jacobo Bergareche, después de rodar la nueva película de Almodóvar.

Leonardo Sbaraglia nació en Buenos Aires, pero su rostro resulta tan familiar en España como en su país, donde despegó su carrera en el cine, la televisión y el teatro en los años noventa. Pertenece a esa estirpe de actores argentinos que compaginan con naturalidad trabajos allá y acá, alternando directores de ambos países como Pedro Almodóvar, Cesc Gay, Vicente Aranda, Rodrigo Cortés, María Ripoll, Marcelo Pyñeiro, Eduardo Mignogna o Eliseo Subiela. Él incluso se instaló en Madrid durante la primera década de los dosmil. No obstante, Sbaraglia tenía una espina clavada que está a punto de sacarse: desde este miércoles hasta el 26 de octubre se medirá cuerpo a cuerpo por primera vez con el público español sobre un escenario. Será en el teatro La Latina de Madrid con el monólogo Los días perfectos, basado en la novela homónima de Jacobo Bergareche, bajo la dirección de su compatriota Daniel Veronese.

El actor hace realidad este sueño “casi de milagro, entre rodaje y rodaje”, confiesa en una entrevista por videoconferencia desde Buenos Aires, en vísperas de volar a Madrid para su debut teatral. A sus 55 años atraviesa una etapa dorada, en plena madurez personal y profesional, conservando todavía aquel aire de canalla honrado que le dio fama en su juventud. Acaba de rodar su segunda película con Almodóvar, Amarga Navidad, que se estrenará el año que viene, en paralelo a la que filmó antes en Francia, Karma, con Marion Cotillard bajo las órdenes de Guillaume Canet. Además, el 12 de septiembre estrenó en Netflix la serie Las maldiciones, basada en una novela de Marcela Piñeiro, tras dar la campanada en Argentina este verano con otra serie, Menem, en la que interpreta al controvertido expresidente de su país. “Es quizás el trabajo más importante de mi vida. No solo por interpretar a un personaje real, sino por su importancia y por la polémica que todavía desata”, confiesa.

Pregunta. En Los días perfectos interpreta a un hombre en crisis de la mediana edad, le aburre la rutina del matrimonio. ¿Cómo lleva usted la madurez?

R. Bueno, yo no estoy en el caso que plantea la obra, una relación de pareja de 17 años. Yo estuve 20 años en pareja con la mamá de mi hija y fue un tiempo lleno de alegrías, pero también de cosas que no lo fueron tanto. En la obra la relación está aún activa, con un planteo de crisis, pero a la vez con el pedido que le hace el protagonista a su mujer para rescatar los días maravillosos que vivieron en el pasado. Es un pedido poético, creativo, a la imaginación, que justamente en este momento de inhumanidad que vive el mundo me parece pertinente. Hay muchos filósofos que hablan de la poesía y la creación como la única salvación. Y creo que esto es lo que está diciendo este espectáculo, que volvamos a confiar en la imaginación. La imaginación al poder como en el 68.

P. ¿No echa de menos la juventud?

R. En lo personal, no tengo particular nostalgia de nada. Cada quien va transitando su propio camino, su propio destino, su propia manera. A cada quien le tocó la vida que le tocó, que ya pasó. Y está en uno qué hacer en este presente y de cara al crecimiento en el futuro.

P. ¿Se arrepiente de algo?

R. De lo único que me arrepiento es quizás de no haberme animado a abrir algunas puertas antes en mi vida.

P. ¿Puertas personales o profesionales?

R. Profesionales diría que no. No tengo quejas en ese sentido. Más bien es algo personal. Como bien sabe todo el mundo, nosotros los argentinos estamos muy psicoanalizados, hablamos mucho de nuestros miedos, nuestros deseos... Yo creo que durante muchos años de mi vida estuve más escondido que mostrándome. Me cuesta concretarlo porque realmente es algo de una gran abstracción, que tiene que ver con algún tipo de herida que ni siquiera sabría nombrar. Pero poco a poco he ido pudiendo acercarme a más lugares de sombra, pisar charcos de muchísima vulnerabilidad. Nota aquí.




jueves, julio 10, 2025

Leonardo Sbaraglia

 Leonardo Sbaraglia y el desafío de hacer de Carlos Menem: “Traté de entenderlo, no de juzgarlo”

Luego de algunas trabas legales, finalmente este 9 de julio se estrena la serie basada en la vida del expresidente riojano. El actor cuenta el “backstage” de cómo dar vida a un personaje tan popular y, a la vez, tan controvertido.

“Creo que la serie no le escapa a nada, no es light, y se hace cargo de quiénes eran las personas que estaban en el poder en ese momento y de lo que fueron las heridas de esa Argentina”, afirma Leonardo Sbaraglia -entrevistado por la agencia EFE- al reflexionar sobre su papel en Menem, la biopic sobre el expresidente, el riojano Carlos Saúl Menem.

Este miércoles 9 de julio, Amazon Prime estrena una serie de seis episodios que explora la vida pública y privada de uno de los presidentes más controvertidos de la historia reciente argentina. Más de 35 años después de la llegada al poder de Menem, la figura del exmandatario sigue generando debate, y la serie busca ofrecer una mirada distinta sobre su legado.

La producción, dirigida por Ariel Winograd y producida por Mariano Varela, se adentra en la complejidad del personaje. Sbaraglia, protagonista de la serie, relata que su proceso de interpretación implicó sumergirse en la humanidad de Menem: “Siento realmente que entré adentro de él o él entró adentro mío”.

El actor detalla que nunca antes había realizado un trabajo tan exhaustivo para un personaje, y que el proceso incluyó un intenso trabajo de documentación, conversaciones con allegados al expresidente y la observación de numerosos videos para captar su comportamiento, forma de caminar y moverse. Para lograr la voz característica de Menem, Sbaraglia trabajó con una foniatra, consiguiendo reproducir el acento riojano, muy distinto a su propio acento porteño. “Yo nunca había hecho un trabajo tan completo para un personaje”, reconoce, y menciona que acumula anécdotas “para escribir un libro”. Nota aquí.



jueves, octubre 17, 2024

Leonardo Sbaraglia

 "Me atrajo investigar el personaje José de Zer"

En la película de Diego Lerman, que se estrenará el viernes 18, el actor se metió en la piel del periodista que hizo explotar el rating con sus reportes de la posibilidad de vida extraterrestre en el cerro Uritorco.

El dudoso arte de tomar un hecho insignificante –o directamente inexistente– para devolverlo a la esfera pública embadurnado con una generosa capa de sensacionalismo, exageración y fantasía es tan viejo como el periodismo. José de Zer fue uno de los pioneros locales en producir este tipo de noticias que no son tales y que hoy reciben el nombre de fake news. Pero a diferencia de casi todas las actuales, moldeadas según los intereses de las usinas periodísticas, las de su autoría no perseguían otro objetivo que saciar el deseo de la audiencia de que exista algo que trascienda los límites de la compresión humana. Y el deseo suyo de explotar las mediciones de rating, tal como ocurrió durante los largos meses que duró la “investigación” sobre la posibilidad de vida extraterrestre en el Uritorco. Lo ocurrido en el cerro cordobés, con testigos de dudosa veracidad, luces en el cielo, piedras con inscripciones ancestrales y marcas en el pasto, entre otros ingredientes dignos de la ciencia ficción, es el epicentro narrativo de El hombre que amaba a los platos voladores, de Diego Lerman, que llegará a la plataforma Netflix el viernes 18.

Con Leonardo Sbaraglia en la piel de De Zer y el tucumano Sergio Prina a cargo de interpretar a Chango, su inseparable camarógrafo y compañero de aventuras, la última película del director de Tan de repente (2002), Mientras tanto (2006), La mirada invisible (2010), Refugiado (2014), Una especie de familia (2017) y El suplente (2022) no es una biopic al uso, de esas que recorren en modo automático las principales postas de la vida del homenajeado de turno. Del José de Zer privado se sabrá poco y nada, pues lo que importa es cómo fue que un cronista de espectáculos se transformó, a fuerza de convicción, inventiva y fe, en la figura más importante de periodismo audiovisual del momento. O, al menos, del sector del periodismo audiovisual para el que noticia y show marchan juntos y a la par. Tampoco hay una mirada burlona sobre un personaje que se prestaba para la joda. Al contrario: El hombre que amaba los platos voladores, como ocurrió durante el Mundial de Qatar, elige creer. Nota aquí.



viernes, diciembre 01, 2023

Puan

 "Puan", nominada como "Mejor Película Iberoamericana" en los Goya

 La película de Benjamín Naishtat y María Alché llega con los buenos antecedentes de sus galardones en San Sebastián.

El film argentino Puan, dirigido por Benjamín Naishtat y María Alché, fue nominado en la categoría Mejor Película Iberoamericana para la 38º edición de los Premios Goya. Su futuro se conocerá el 10 de febrero de 2024, cuando se entreguen 73 galardones de los Oscar españoles en la ceremonia que tendrá lugar en Valladolid. La gala estará presentada por Javier Ambrossi y Javier Calvo, “Los Javis”, y Ana Belén. 

El largometraje del director de Rojo y de la directora de Familia sumergida llegará con grandes pergaminos en su camino. En la 71ª edición del Festival de San Sebastián, Puan se alzó con dos importantes premios: su protagonista, Marcelo Subiotto, se llevó la Concha de Plata a la Mejor interpretación protagonista (Ex-aequo) -compartido con Tatsuya Fuji por Great Absence-, mientras que María Alché y Benjamín Naishtat cosecharon el Premio del jurado al Mejor guion. La historia de Puan sucede en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, que no sólo es el epicentro donde transcurre una batalla por un cargo, sino también es un motivo de lucha y defensa de lo que hoy verdaderamente está en juego en la Argentina: la educación pública. Nota aquí.



miércoles, marzo 22, 2023

Julieta Díaz

 "Siempre que haya historias para contar será una alegría"

“Me encantó la idea de meter en un barco a una pareja muy paqueta y preciosa, pero que atraviesa una crisis muy importante que en la superficie no se nota", cuenta Díaz. 

No todo lo que brilla es oro es un aforismo que aplica perfecto al matrimonio compuesto por Nacho (Leonardo Sbaraglia) y Lucía (Julieta Díaz). Es probable que nueve de cada diez personas que los vean sin conocer la interna piensen que se trata una pareja digna de una publicidad: facheros, una buena casa, un trabajo como productor de series para él y como dueña de un restaurant para ella, un lindo auto, una hija… Pero puertas adentro las cosas son distintas, con Lucía hastiada de una vida laboral y amorosa que no las satisfacen y Nacho manejando altísimos niveles de alienación a raíz de un proyecto con Natalia Oreiro como protagonista a punto de cerrarse. Una escapada a navegar en un coquetísimo yate junto a un amigo de él y su joven pareja (Marco Antonio Caponi y Zoe Hochbaum) debería funcionar como un paréntesis de la rutina, pero terminará marcando un quiebre de consecuencias inimaginables. ¿Qué consecuencias? Para saberlo habrá que acercarse a salas desde el jueves, cuando llegue a la cartelera comercial Asfixiados.

La película de Luciano Podcaminsky fue rodada casi íntegramente a bordo de un yate. La serenidad del océano es opuesta al crescendo de tensión e incomodidad entre Nacho y Lucía, un proceso acelerado por la posibilidad de espejarse en la relación de la pareja amiga. “Me encantó la idea de meter en un barco a una pareja muy paqueta y preciosa, pero que atraviesa una crisis muy importante que en la superficie no se nota, y también la cosa medio teatral de tener a cuatro personajes encerrados”, cuenta Julieta Díaz ante Página/12, quien define a Lucía como “una mujer muy amorosa, medio francesa y elegante, que intenta sostener el equilibrio a través de la meditación y demás”. Otro punto a favor a la hora de aceptar el papel, afirma, fue “la aventura de filmar en un barco, algo que después fue difícil”.

-¿Por qué?

-Yo me mareo mucho, así que estuve con muchas pastillas. Filmábamos todos los días durante doce horas, lo que tuvo cosas divinas, pero también otras que no. Fue una experiencia sostenida por una producción muy fuerte, muy atenta y con mucha presencia. En ese sentido, estuvo bueno. Además, todas las escenas nocturnas las filmamos en estudios, por lo que tuvimos que replicar el barco, el movimiento, la lluvia... Fue un gran desafío tanto para nosotros como para el equipo técnico. Nota aquí.





sábado, agosto 06, 2022

Leonardo Sbaraglia

 Leonardo Sbaraglia: el “no” a Angelina Jolie, sus recuerdos de la infancia y por qué cree que es tan querido por la gente

Es uno de los intérpretes más respetados de su generación y uno de los artistas más queridos por los argentinos. Con más de 35 años de camino recorrido, hoy tiene el privilegio de elegir dónde y con quién trabaja. Cálido, reflexivo y profundamente humano se prestó a una charla larga y sin apuros con Teleshow

—¿No te cansa el cariño de la gente?

—El amor me emociona cada vez más. Siento que la gente sabe que en estos 35 años no paré de ponerle fichas a esta vocación. Puse el cuerpo, mi amor y pasión. Y la gente te lo devuelve. Es así de simple.

Lo que no es tan simple es entrevistar a Leonardo Sbaraglia. Concretar este encuentro llevó casi un año de intercambio de mensajes y no porque se hiciera “el difícil” sino porque su agenda laboral lo impedía; lo que no le impedía contestar siempre y con una amabilidad -no mero profesionalismo- poco frecuente.

Alcanza con decir que se lo entrevistará para que se genere un extraño fenómeno, llamémoslo “Sbaragliamanía”. Se multiplican las sonrisas, los “no te lo puedo creer” y “decile que lo amo”. Ante semejante expectativa, cómo será entrevistar a este actor que filmó con Robert de Niro y es amigo de Penélope Cruz; que a falta de uno ganó dos premios Goya y todos los galardones del espectáculo argentino. El pibe que con 16 años filmó La noche de los lápices, y desde entonces participó en más de 60 películas. El que comenzó en Clave de sol y luego actuó en más de 40 ciclos televisivos. El actor consagrado que superó el centenar de notas pero resiste el archivo porque siempre piensa lo que dice y dice lo que piensa. Nota aquí.



viernes, abril 01, 2022

Leonardo Sbaraglia

 “En la escuela deberían enseñarnos a enfrentar el dolor”

El actor argentino estrena este viernes la película 'Ámame', donde interpreta a una persona rota y sin rumbo. Un papel exigente por el que ganó el premio al Mejor Actor en el Festival de Málaga.

Hay actores que pueden con todo. No hay reto del que no salgan bien parados. Leonardo Sbaraglia es uno de ellos. Da igual que el papel sea pequeño, ahí esta su escena en Dolor y gloria para demostrarlo. Es un intérprete al que le gustan los retos, los triples saltos mortales sin red. Un riesgo que ha hecho que en su filmografía haya películas como Plata quemada, Intacto o En la ciudad sin límites. El último de esos saltos se llama Ámame, una película en la que sale en todos y cada uno de los planos y en la que se desnuda física y emocionalmente para dar vida a un hombre destrozado. Nota aquí.


sábado, junio 20, 2020

Leonardo Sbaraglia

"La gesta de Los Cinco ha sido impresionante"

El film que mañana estrena Netflix repasa la historia de los agentes de seguridad cubanos que vigilaban posibles acciones terroristas contra su país en Miami.
Al caminar por las calles de La Habana se puede notar que en muchos paredones hay pintadas artísticas inspiradas en datos de la realidad de la isla. Una de ellas, cerca de la Plaza de la Revolución, es sobre “Los Cinco”: así llaman en Cuba a los agentes de seguridad de ese país caribeño, cuyas funciones eran monitorear posibles acciones terroristas en Miami contra Cuba y que fueron detenidos en 1998 por el FBI. Fueron encarcelados acusados de “conspiración para cometer delitos contra Estados Unidos”, entre otros cargos. La mayoría de los cubanos considera a Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando González, René González y Antonio Guerrero como verdaderos héroes que sufrieron una injusticia. Actualmente todos están libres y viviendo en su país (pasaron más de quince años presos). El cine documental cubano reflejó la historia en algunas producciones cinematográficas. Nota aquí.


domingo, agosto 26, 2018

Leonardo Sbaraglia

lunes, agosto 21, 2017

Leonardo Sbaraglia

“El capitalismo no vive si no es fagocitándolo todo”
Este año estrenó Nieve negra y El otro hermano y ahora hace triplete con la ópera prima de Fernanda Ramondo, en la que interpreta a un anarquista nómade de los años 30. “Leí mucho sobre el movimiento libertario de principios de siglo XX”, dice Sbaraglia.
La historia de la Argentina está plagada de tragedias, dramas e injusticias. Si se remonta a la década del 30 eso ya era notoriamente visible: vale recordar que el golpe encabezado por el general José Félix Uriburu significó la persecución de diversos sectores, entre ellos los anarquistas. No te olvides de mí, ópera prima de Fernanda Ramondo, es una ficción ambientada en esa década, en la que Leonardo Sbaraglia compone a Mateo, un inmigrante de origen italiano y de ideas anarquistas. Mateo fue encarcelado por “disturbios al orden público”, y hace unas semanas salió en libertad condicional. Cuando vuelve al ruedo, este hombre pretende recuperar a su gallo “El Rey” –a quien llevaba a practicar riñas–, cueste lo que cueste. En el camino por la llanura pampeana, con su camioneta y unas gallinas, Mateo se topa con Aurelio y Carmela, dos hermanos que buscan a su padre. Sin rumbo fijo que lo ate a un destino cierto, este hombre anarquista decide acompañarlos hacia el Sur. Justamente, la idea de una historia que bordea la inmigración le llegó a Sbaraglia cuando todavía vivía en España: la propuesta se remonta a 2005, pero una década después pudo concretarse. “Me encantó y me pareció una historiadora conmovedora y necesaria. Y me resultó uno de los mejores guiones que leí en mi vida. Nota aquí.


lunes, agosto 31, 2015

Leonardo Sbaraglia

“Vivo una inestabilidad estable”

Con unas 50 películas hechas y poco tiempo para la TV, protagoniza “El hipnotizador”, por HBO. A los 45 años, dice que no necesita manejar un auto lujoso y se niega a las redes sociales. “Todavía estoy a salvo”, opina.  
Si usted ve por Buenos Aires un Twingo amarillo verdoso de la antigüedad de Caballos salvajes (1995), detenga su vista en el conductor. Puede que no sea el automóvil típico de un señor de un metro ochenta -y menos de quien conquistó la industria cinematográfica argentina y española-, pero a bordo lo encontrará aLeonardo Sbaraglia. La excepción explica la regla: fuera del terreno de la actuación, Sbaraglia no tiene una postura snob. No da entrevistas a revistas que lo invitan a mostrar casa y familia. Ni usa Twitter. “Ya de por sí es un trabajo entrar en una intimidad en un rodaje”, deduce. “Sentís como si 50 personas entraran en tu baño”. Nota aquí.

viernes, septiembre 26, 2014

Leo & Ricardo

Dos pibes salvajes

Los argentinos Leonardo Sbaraglia y Ricardo Darín son referentes de la interpretación

Su nueva película ha causado revuelo en su tierra

Recorremos con ellos las aristas de un país extremo


La fotógrafa indica a Ricardo Darín y a Leonardo Sbaraglia cómo tienen que mirar a la cámara y mientras tanto Darín le dice a Sbaraglia:
–Che, ¿qué les pasa a los gringos? Philip Seymour Hoffman, Robin Williams… Lo tienen todo. ¿Qué les pasa?
Un día antes de que se celebrara esta entrevista murió ahorcado el actor Robin Williams. Nota aquí.