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lunes, mayo 04, 2026

Kiko Veneno

 Kiko Veneno, la tierna mirada del entrañable tunante

El cantante dio una lección de sabiduría popular en un concierto en Barcelona en el que supo imponer el silencio.

Es un músico popular en todo el sentido del término, pues es conocido y su música se hunde en aquello que nos suena familiar, que parece llegado con las primeras papillas. En consecuencia, hacerse mayor no puede sino favorecerlo; el tiempo otorga cátedra, las palabras suenan más sabias y las canciones se agigantan, pues el público ha tenido aún más tiempo para hacerlas suyas, vincularlas a su vida y convertirlas en catecismos de la vida de barrio. Tal que un Lazarillo de Tormes contemporáneo, sus canciones reflejan la pillería y el gracejo de quien necesita de ambas cosas para vivir, y sus frases, escritas con la poesía a veces tierna, a veces tunante, siempre con la chispa de la frase sencilla, van por la vida en zapatillas, tratándola con doméstica familiaridad. Kiko Veneno tiene 74 años, pero sus canciones no tienen edad. En una nueva gira pasó por Barcelona estrenando algunas nuevas que formarán parte de su próximo elepé, dejando clara su vitalidad, también su carácter y cantando esas grandes verdades de bolsillo que lo hacen único. Kiko Veneno es un reflejo de cómo éramos, la foto de unos tiempos que están capitulando, atropellada su humanidad por velocidades que no dejan ver.

Pero él sigue ahí, fresco, con un repertorio tan lleno de gemas que siempre se queda alguna en el zurrón. Viéndole en escena con su banda, se notaba que el concierto no se guiaba en piloto automático, de manera que no solo no fue idéntico a los anteriores, sino que el momento pautó variaciones incluso sobre lo que estaba previsto. Se inició con material nuevo, seis temas entre los que destacaron las composiciones más próximas a la balada, Guitarrica, una oda a su compañera de fatigas y Puentes romanos, interpretación que interrumpió para con una gracia no exenta de firmeza, solicitar el silencio de un público al que las barras estaban animando a subir el tono de sus conversaciones. Su trabajo merecía el respeto de ser escuchado, vino a decir. A partir de ahí el silencio mandó, en especial cuando se quedó solo con su guitarra para cantar La casa cuartel, una canción de amor simplemente maravillosa con el trasfondo biográfico de un padre militar. Y el público cantó quedo el estribillo… ”y solo quiere irse muy lejos/cogerla de la mano y salir corriendo”. Inútil decir que el público estaba en el bolsillo, había entrado al concierto ya dentro de él. La cosecha del 92, año de Échate un cantecito, se descorchó inmediatamente con Lobo López y como dice la ranchera, ya todo fue rodar y rodar hasta el final.

De este disco solo sonaron otros tres temas, Echo de menos, En un Mercedes blanco y Superhéroes de Barrio, sin Joselito o Me siento en la cama, aunque sí sonó Veneno, del mítico y homónimo disco con los hermanos Amador, o un estruendoso, surreal y por momentos psicodélico Traspaso que dio paso a la romántica Dice la gente, donde morir de amor es algo cotidiano. El cancionero de Kiko Veneno tiene tanto fondo que cada una de las personas que llenaron el Paral·lel 62 debe tener su propio repertorio ideal, por lo que en sus conciertos siempre se echa algo en falta. La que últimamente no falta es Los tontos, esa rumbita, otra más, que cantara con C Tangana para aupar el sentido de frases como “tú te has creído que por ser yo bueno/puedes ir pisando por donde friego”, que en la asistencia de más edad, nutrida, debió recordar los tiempos previos a la fregona, cuando las mujeres se arrodillaban sobre trapos o, las más modernas, almohadillas de gomaespuma, para dejar impecables los suelos. Son esas observaciones a pie de calle las que hacen creer que escribir bien es algo fácil, que descubren una forma de mirar detallada que encaja en pocas palabras el sentido emocional de unos tiempos ahora felizmente encadenados a la nostalgia. Nota aquí.



viernes, diciembre 19, 2025

Kiko Veneno

 

jueves, diciembre 11, 2025

Kiko Veneno

 

domingo, diciembre 07, 2025

Kiko Veneno

 

miércoles, diciembre 03, 2025

Kiko Veneno

 

jueves, noviembre 27, 2025

Kiko Veneno

 

sábado, julio 19, 2025

G-5

 El regreso de la superbanda formada por Kiko Veneno, Muchachito, Tomasito, El Canijo de Jerez y Diego ‘El Ratón’

Nuevo disco y nueva gira de G-5, el grupo de cinco figuras de los sonidos callejeros, espíritus flamencos dispuestos a pasarlo de miedo y hacérselo pasar al menos igual de bien al personal. Nos colamos en sus ensayos en Jerez de la Frontera.

Dice una teoría científica que todo caos alumbra una estrella y, al observar a los cinco piezas que compadrean con sus chatos, manzanillas y cervezas, se certifica que la ciencia siempre guarda saberes ciertos y comprobables. Los cinco son Kiko Veneno, Muchachito, Tomasito, El Canijo de Jerez y Diego, El Ratón, estos dos últimos pertenecientes al grupo Los Delinqüentes. Es miércoles por la noche y están sentados en torno a una gran mesa de madera del tabanco La Pandilla, una de las tabernas más célebres de Jerez de la Frontera, enclavada dentro de un casco de bodega con andana de botas y vino a granel. “¡Antes de que alguien se nos anticipe nos hemos juntado para grabar un tributo a nosotros mismos!”, exclama Kiko Veneno entre risas. “Bueno, también hay que decir que G-5 no se ha reunido porque nunca se ha separado”, apunta Muchachito, con los ojos chisposos de alegría. “Somos lo que se dice un grupo fantasma”, sentencia.

Sea como fuere, este grupo fantasma ha vuelto a aparecer de la nada, después de la breve pero intensa vida de la que gozó en 2006 cuando sus cinco integrantes grabaron Tucaratupapi, un álbum repleto de sonidos bastardos que los llevó a girar por España y México con el nombre de G-5, una de las pocas superbandas que se han dado en la música española al tratarse de la unión de cinco cantantes y compositores de primer nivel en los sonidos callejeros. Cinco músicos rumberos y flamencos cuyos principales vehículos de unión siempre fueron la música y la risa y, como rezaría otra fórmula matemática, en la que el orden de los factores en el caso de ellos no alteraría al producto, es decir, a este supergrupo, que, como dice Muchachito, es más bien una conjunción de “superamigos”. Por tanto, música y risa —o risa y música— han vuelto a ser los motores de inyección para que los integrantes de G-5 publiquen este verano un nuevo disco titulado El que quiera dormir que se compre una colchoneta (El Volcán). “Es toda una declaración de intenciones”, dice Muchachito. “Porque la filosofía de esta banda es la siguiente: si tienes un problema, no vengas a rayar a nadie. Por ejemplo, si tienes sueño, te compras una colchoneta y te tiras en ella y dejas a todos en paz”. Nota aquí.





domingo, mayo 25, 2025

Kiko Veneno


 

sábado, mayo 24, 2025

Conversatorio de Música

 


martes, abril 08, 2025

Homenaje a Nina

 Javier Ruibal nos cuenta por Facebook.

Mañana miércoles nos daremos un baño de cariño en memoria de nuestra Nina. Fue primero anfitriona de cuanto músico sensible caía por Madrid dándole lugar y respeto además de conciertos para que la gente supiera de esa otra música que prima acelerar los latidos del corazón y poner la piel erizada. Y luego a puerta cerrada, en las diferentes salas que tuvo, la noche no tenía fin porque había que cultivar la amistad como patria y la alegría como bandera.
Nina siempre será la risa rotunda y la presencia inquebrantable ante cada uno de nuestros conciertos. No estás ausente,al contrario, estás tanto o más presente que antes.
Y mañana nos vas abrazar a todos con tu abrazo gigante y zalamero. Gracias por todo y por tanto.



lunes, abril 07, 2025

Kiko Veneno

 “Serrat es el número uno y Rosendo el Machado del rock”

El artista repasa la historia de la música española después de ser el que más álbumes (tres) colocó entre los diez primeros de la lista de Babelia ‘Los 50 mejores discos españoles del último medio siglo’

Sevilla. Barrio del Polígono San Pablo. Cielo encapotado, pero temperatura agradable. Jueves 3 de abril. Hoy hace 73 años nació Kiko Veneno en Figueres (Girona). A los tres años se trasladó con su familia a Cádiz y cuando él contaba nueve se mudaron al sevillano barrio de Nervión, cerca de donde estamos. Sale del taxi, saluda y dice de inmediato: “Vamos a tomar una cervecilla; venga, que es mi cumpleaños”. Nada más entrar en el bar, agarra su móvil y muestra al fotógrafo y al redactor su último descubrimiento: la Chirigota del Ukelele, una agrupación gaditana que compone “cuplés con tres palabras”. “Escucha, escucha. Qué maravilla…”, se deleita mientras sube el volumen de su móvil, con los camareros atentos.

Kiko contagia entusiasmo, quizá precisamente por una veteranía bien asimilada. También por la parte creativa: en unos días edita un disco con G-5, un grupo donde ejerce de sabio patriarca de Tomasito, Los Delinqüentes y Muchachito, y ya tiene listas 12 canciones para un álbum propio que quiere publicar el año que viene. Contribuye a este excelente estado de ánimo el reconocimiento que obtuvo el pasado 15 de marzo, cuando Babelia publicó una encuesta entre 41 especialistas vinculados a EL PAÍS para elaborar la lista de los 50 mejores discos españoles de los últimos 50 años (1975-2025). Realizados los recuentos, resultó que Kiko participó en tres de los diez primeros (La leyenda del tiempo, de Camarón, donde aporta canciones e ideas, en el puesto uno; Échate un cantecito, en el cuatro, y Veneno, en el nueve) y otro más en el lugar 21 (El madrileño, de C. Tangana, donde canta un tema). Estamos, pues, ante el triunfador de esta lista.

Pregunta. ¿Cómo le sienta el traje de uno de los artistas más influyentes de la música española?

Respuesta. Me da un poco de vergüenza, la verdad. Tengo tres apariciones entre los diez primeros y otros artistas muy grandes ninguna. Las listas son para gente con conocimiento y con raciocinio para relativizar. Me parece injusto que yo esté ahí, pero las listas son eso, una aproximación. De todas formas, la música es para disfrutar, no para discutir quién está en una lista.

P. ¿Quién considera que es el número uno de la música española?

R. Serrat es el número uno de la música española. Empezó cantando en catalán, hizo buenas letras y potenció el mensaje de Machado y Miguel Hernández. Serrat es importantísimo para la cultura de España, las costumbres, una persona relevante socialmente y hasta filosóficamente. Hay personajes como Serrat, Camarón y alguno más que son definitivos. Con 15 años me aprendí enteros, con voz y guitarra, John Wesley Harding, de Bob Dylan, y Ara que tinc vint any, de Serrat [ambos publicados en 1967]. Me acuerdo porque fuimos a Cataluña de veraneo, al pueblo de mi madre, y un herrero me construyó un aplique para poder soplar la armónica mientras tocaba la guitarra. Así de peculiar era yo con 15 años.

P. ¿Qué música le impactó primero?

R. De chico, cuando estaba en Cádiz, escuchaba la radio: Sarita Montiel, Juanito Valderrama, Caracol… Me encantaba la música folclórica española. Pero lo que me hace despertar la afición es cuando llego a Sevilla y empieza el fenómeno de los Beatles. De España, lo primero que me impacta son Los Brincos. Son los primeros que hacen rock-beat, como los Beatles pero en español. Idiomáticamente abrieron puertas extraordinarias. [Kiko se pone a cantar Mejor, de Los Brincos]: “Mejor era cuando decías, que también me querías, ahora todo pasó”. Eso la gente se cree que es una pamplina, y yo les digo: hazlo tú. Luego me impactó Peret, que lo veía en la tele cuando yo tenía 12 o 13 años. Peret era original. Y después hay una persona fundamental que es Paco Ibáñez, por su formación política y el estudio de los poetas clásicos. No era nada popular y tenía poca gracia, y lo digo como algo meritorio. Hacía melodías maravillosas sin gestos a la galería. Era seco, austero, sin aditamentos. Yo lo adoraba.

P. ¿Quién le encaminó hacía el flamenco?

R. He de decir que lo primero que me arrebató fue la música inglesa y americana: los Beatles, los Who, los Kinks, los Doors, la Motown, Bob Dylan, Miles Davis… Pero curiosamente me aficioné al flamenco en California, en un viaje que hice en 1974, en plan hippy. Allí conocí a Agustín Ríos, un guitarrista gitano de Morón, sobrino de Diego del Gastor. Vivía en EE UU porque estaba casado con una americana. Él me aficionó al flamenco y ya cuando llegué a España conocí a Raimundo Amador y me metí a fondo. Agustín murió hace una par de años. Ahora tengo contacto con su hija. Nota aquí.



domingo, marzo 16, 2025

Camarón de la Isla

 La leyenda de Camarón

Cómo el deseo de ‘El Príncipe Gitano’ de cambiar de estilo, la pasión del productor Ricardo Pachón por un disco de Sabicas y Joe Beck, una pelea por unas sábanas, los poemas de García Lorca, una rumba de Kiko Veneno y la comunión de un grupo de jóvenes músicos dieron lugar a un disco mítico.

“Visionario”, “germinal”, “referente”. Donde hoy brotan adjetivos laudatorios antes solo se escucharon voces críticas. La leyenda del tiempo (1979), un disco disruptivo que abrió las puertas del flamenco a los sonidos eléctricos, se convirtió nada más salir al mercado en un disco maldito, destinado al olvido. El paso del tiempo y la leyenda que acompaña a Camarón, el cantaor que renovó los cantes populares desde la tradición, lo sitúan medio siglo después como el álbum más importante del pop español, comparado por su valor con Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, de The Beatles. Aplaudido por tres generaciones, ha sobrevivido a los cambios estructurales de la industria. Universal, el sello con los derechos de buena parte de la obra del cantaor, lo reedita cada aniversario en todos los formatos físicos, en paralelo al mercado digital (la canción que da título al disco tiene 17 millones de escuchas en Spotify).

Camarón ya era un príncipe para el pueblo gitano en 1979, pero cuando se juntaron en el estudio de la madrileña avenida de América para la grabación de La leyenda del tiempo, los músicos que lo acompañaron eran casi desconocidos. “Un proyecto de buenos artistas”, según Jorge Pardo, a quien hoy no le hace falta presentación; su flauta y su saxo forman parte de la historia de la música. Todos desarrollaron con éxito su carrera en solitario. Raimundo Amador y su guitarra eléctrica fascinan incluso a sus 15 nietos y a Lucía, su bisnieta; Tomatito, aclamado en todo el mundo, le ha dado la alternativa a su hijo José; Kiko Veneno, con el pelo como la nieve y autor de la rumba ‘Volando voy’, llena más estadios que nunca, y Diego Carrasco, devenido en cantautor gitano andaluz, sigue dando su pataíta. Junto a las estrellas, Ricardo Pachón (Sevilla, 1937) emerge como el productor visionario que lo hizo posible.

Camarón y Ricardo Pachón ya se conocían la tarde que se citaron en San Fernando (Cádiz). El cantaor había finalizado su contrato con Philips, quería cambiar de estilo, salir del marco de voz, palmas y guitarra que habían acompañado su carrera. El productor, que conocía el desgarro de sus cantes desde que debutó de niño en La Venta de Vargas, lo vio claro. Seducido por los sonidos de Joe Beck y Sabicas que llegaban de Estados Unidos, encontró la ocasión de arropar la voz de Camarón con guitarra eléctrica, bajo, batería y teclados.

No sería la primera vez que Pachón experimentaba con esos sonidos. El lanzamiento de Lole y Manuel —Nuevo día (1975), de Dolores Montoya y Manuel Molina, se convirtió en un éxito sin precedentes— y el disco de Veneno (1977) se escuchaban como obras de culto. El nuevo flamenco avanzaba despacito y a compás, pero, a diferencia de sus progenitores, los artistas escuchaban a Janis Joplin y a Jimi Hendrix. “España estaba saliendo de un enorme agujero negro, había nuevas perspectivas de libertad y de dignidad, tiempos renovadores que requerían también nuevos sonidos”, recuerda Kiko Veneno, que por entonces ya se juntaba con “todo tipo de delincuentes”, acompañado por las guitarras de los hermanos Amador (Rafael y Raimundo). Nota aquí.



lunes, julio 22, 2024

El Kanka & Amigos


 

miércoles, marzo 01, 2023

Kiko Veneno

 Kiko Veneno revive su viaje por EE UU: un singular costa a costa con desnudos callejeros y música en Nueva Orleans

El cantante, que estrenó a finales de 2022 un documental sobre su vida titulado ‘Un día Lobo López’, recuerda la ruta que realizó cuando aún era estudiante universitario, una de las que más le marcarían.

En una entrevista con Kiko Veneno (Figueres, 70 años) no se contemplan las respuestas monosilábicas. En una charla con el creador del himno Volando Voy hay reflexiones filosóficas y profundas, entremezcladas con bromas y chistes propios del gracejo de un niño que se mudó a los nueve años a Sevilla. Su carrera cómo músico, que ya dura más de 40 años, le ha llevado a infinitud de ciudades y países alrededor del mundo como México, Uruguay o Argentina. Sin embargo, uno de los viajes que con más cariño recuerda, y que se repetía cada verano de su infancia, era aquel que hacía en tren, junto a su familia, y que lo llevaba desde Cádiz al pueblo catalán de su abuela materna: un periplo que pasaba por Albacete y Madrid y duraba un día entero y en el que los habitantes de los vagones compartían sus historias y comida.

El otro viaje al que guarda enorme cariño, pero en este caso mucho más lejos, lo llevó a cruzar de costa a costa Estados Unidos durante nueve meses, entre el septiembre de 1974 y mayo de 1975, cuando aún era un estudiante de Filosofía y Letras, en la modalidad de Historia Moderna y Contemporánea. El cantante, siempre de gira, estrenó a finales de 2022 un documental sobre su vida titulado Un día Lobo López y ha participado en Pepe el mundo, una historia con mucho acento, un minidocumental realizado por Cruzcampo, que cuenta la historia de Pepe y Esperanza, que llevan más de 54 años al frente de un bar en Mairena del Aljarafe, Sevilla. Citado en una céntrica bodega de Madrid, rememora los mejores momentos de aquellos días inmerso en la cultura yanqui. Nota aquí.



martes, enero 24, 2023

Pepe Quero

 


sábado, diciembre 10, 2022

Javier Ruibal

Javier Ruibal, el secreto mejor guardado de la música popular española

Considerado un “músico de músicos”, el cantautor de Cádiz es uno de los ahijados favoritos de Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat. “No me gusta largar consignas, pero si uno predica con la actitud y la solidaridad eso se nota enseguida y el público se hace amigo”, afirma

“Me gusta el Ruibal y el pie que calza, me gusta cómo injerta las bulerías añadiéndole este poco de aquello y este poquito de esto que las hace inolvidables y novedosas. Me gusta verlo venir sonriendo con los piños descarados al sol a buscar el lugar que le corresponde sin empujar y sin pedir permiso”. Así hablaba Joan Manuel Serrat del gaditano Javier Ruibal, uno de los secretos mejores guardados de la música española, que hace convivir en su guitarra la bossa de Jobim, el bombo en negra de Bob Dylan y las corcheas flamencas de Paco de Lucía.

Con más de cuarenta años en el escenario y una docena de álbumes, está considerado como el “músico de músicos”. A lo largo de su trayectoria ha tenido amistades con Serrat y Paco de Lucía, pero también con Joaquín Sabina, Pablo Milanés, Kiko Veneno y tantos otros. En la Argentina, sus canciones se han hecho conocidas por las interpretaciones de Jorge Drexler (“La playa de la mulata”), Juan Carlos Baglietto (“A esta hora de los besos”) y Juan Quintero (“Para llevarte a vivir”), entre otros.

Desde hace varias semanas se encuentra presentando su nuevo trabajo en una gira por América latina que se inició en Buenos Aires en el Centro Cultural Kirchner y lo llevó luego por Chile y Colombia, y ahora regresa a la Argentina para cerrar este domingo en Bebop Club de Palermo. Nota aquí.
































martes, octubre 11, 2022

Silvia Pérez Cruz

 Silvia Pérez Cruz gana el Premio Nacional de Músicas Actuales

La cantante catalana lleva más de una década con una propuesta valiente y ecléctica alejada de todo tipo de modas.

Silvia Pérez Cruz ha ganado el Premio Nacional de Músicas Actuales 2022, un galardón que se ha fallado en la mañana de hoy lunes. El premio, concedido por el Ministerio de Cultura, está dotado con 30.000 euros. No se le ocurre al aficionado a la música un galardón más meritorio que a Pérez Cruz (Girona, 39 años), una artista que desde hace más de una década viene ofreciendo proyectos arriesgados y eclécticos. El jurado ha destacado “su inquebrantable compromiso con la belleza” y “la calidad creativa e interpretativa de su carrera”.

Los ganadores del premio en ediciones anteriores fueron: Rozalén (2021), Chano Domínguez (2020), María Rodríguez Mala Rodríguez (2019), Christina Rosenvinge (2018), Javier Ruibal (2017), Martirio (2016), Jorge Pardo (2015), Carmen París (2014), Luz Casal (2013), Kiko Veneno (2012), Santiago Auserón (2011), Amaral (2010) y Joan Manuel Serrat (2009). Nota aquí.




jueves, julio 07, 2022

Kiko Veneno

 “La gente joven no sabe ya lo que son las clases sociales, impera la vergüenza de sentirse trabajador”

Horas antes de su último concierto en Eivissa, el compositor recibe a elDiario.es. “Vemos cómo se muere la gente en las pateras, las vallas y dentro de los camiones, y votamos a Vox. No hemos aprendido nada de la historia ni queremos aprender”, lamenta

Kiko Veneno sigue a pie de calle. 45 años después de haber publicado Veneno junto a los hermanos Amador, sus canciones todavía miran, huelen, tocan. Para este andaluz nacido en Figueres (su DNI dice que se llama José María López Sanfeliu) registrar la realidad a través de los sentidos es algo fundamental en estos días de inmediatez, pantallas y consumismo.

El autor que puso en boca de Camarón el Volando voy o regaló al imaginario popular discos como Échate un cantecito es un artista que no evita pisar charcos cuando en vez de preguntarle por el sonido de una guitarra o el temblar de la garganta se le interroga sobre política. Lo comprobamos en Eivissa, horas antes de su último concierto en la isla, apenas unas semanas después de las elecciones que le han dado la vuelta al Parlamento de la comunidad autónoma en la que vive. Nota aquí.



martes, marzo 15, 2022

C.Tangana, Antonio Carmona & Kiko Veneno

 

miércoles, febrero 23, 2022

Ariel Rot & Kiko Veneno

 “En un mundo miserable hacemos música, que es de las cosas menos miserables que existen”

El músico argentino y la leyenda del flamenco-rock se unieron para el espectáculo “Un país para escucharlo” que recorre España y que, ambos desean, pueda llegar pronto al continente americano.

La referencia al leivmotiv de los Blues Brothers (“estamos en una misión de Dios”) dispara la conversación por videollamada y a tres bandas Buenos Aires-Madrid-Sevilla, entre Infobae Cultura, Ariel Rot y Kiko Veneno. “En cierto modo ha sido una llamada divina”, coincide Ariel Rot, guitarrista y compositor argentino radicado en España desde hace 5 décadas. “Vivimos en un mundo miserable, pero tenemos una misión que es hacer música, que es de las cosas menos miserables que se puede hacer en el mundo”, dice con su mejor sonrisa andaluza Kiko Veneno, una leyenda de la música española contemporánea. Y en esto están.

Se trata de la unión de dos músicos con un nombre y una gran obra a cuestas, quienes acaban de iniciar una gira conjunta surgida a partir del programa “Un país para escucharlo” que Rot -nacido y criado porteño, ahora madrileño por adopción- condujo en Televisión Española durante tres temporadas. El encuentro sobre el escenario en cambio, es bien reciente: hubo shows en Logroño y Madrid, habrá otro en Barcelona el próximo 2 de abril y luego seguirá por otras ciudades del país. La expectativa de los dos es, en un futuro que esperan sea cercano, llegar al continente americano con este espectáculo. Ciudad de México, Bogotá y Buenos Aires figuran primero en la lista, por variados motivos de cariño y proximidad en el corazón de ambos. Nota aquí.