martes, septiembre 05, 2023

Patricia Làzaro & Aitor Flamingo

 


Mon Laferte

Tute

 


lunes, septiembre 04, 2023

León Gieco, Lito Vitale, Hilda Lizarazu & Juan Carlos Baglietto

 Los mejores anfitriones para el espectáculo "Alza la voz" 

Los referentes del rock nacional recorrieron temas propios y ajenos, en una jornada atravesada por la emoción y el disfrute.

"Hombres de hierro que no escuchan la voz/ hombres de hierro que no escuchan el grito/ hombres de hierro que no escuchan el llanto/ Gente que avanza se puede matar/ pero los pensamientos quedarán", canta León Gieco en la noche del viernes en el Teatro Coliseo. Está sentado con su guitarra, su voz y su armónica en el medio del escenario, como en los tiempos más oscuros del país. Los versos de "Hombres de hierro" resuenan en este presente y conservan sorprendente vigencia. "Pero los pensamientos quedarán, pero los pensamientos quedarán", repite Gieco y el público entrega un aplauso efusivo, casi un desahogo. Transcurre la primera canción de Alza la voz, el espectáculo que “busca reflejar la fuerza cultural del rock” y que tiene como anfitriones a Lito Vitale, Hilda Lizarazu, Juan Carlos Baglietto y el propio Gieco.

En una puesta escénica dirigida por Leonardo Kreimer y un diseño audiovisual a cargo de Maxi Vecco, Alza la voz es una serie de conciertos que intenta realzar la vitalidad del rock y de alguna manera hacer un recorrido por su historia. Por eso, el repertorio no solo incluye canciones populares de los artistas anfitriones, sino que su riqueza consiste sobre todo en desplegar versiones de artistas disímiles vinculados al rock, desde Arco Iris hasta Wos, pasando por Babasónicos, Divididos, Pescado Rabioso, Charly García o Celeste Carballo. De hecho, en los primeros minutos del show se pudo ver en la pantalla gigante una breve filmación en la que Gieco y Lizarazu interpretan unos versos de “Arrancármelo”, de Wos.

"La misión es escuchar. Alzar la voz no es solo gritar. Los fantasmas del miedo no son la imperfección de la fantasía. Alzar la voz alza cualquiera. Gritar grita cualquiera. Nosotros alzamos la voz”, introdujo desde el escenario Lizarazu a modo de manifiesto de la juntada. Después de “Hombres de hierro” –mezclada con "Blowin' in the Wind", de Bob Dylan-, Baglietto se colgó la guitarra y comandó una potente versión de “Despiértate nena”, de Pescado Rabioso, ya con toda la banda activada y Lito Vitale al piano. Luego, el turno de ocupar la voz principal fue de Lizarazu y lo hizo con una versión de “El loco”, de Babasónicos. Desde el fondo, en un sillón hogareño, Baglietto acompañaba el ritmo con una pandereta al lado de Gieco. Nota aquí.



Cobardes

 


Pez Mago Trio

 


Bar Mar Azul

 Cuando lo descubrió estaba cerrado y los vecinos lo extrañaban, lo recuperó y hasta fue escenario de la serie de Fito Páez: “El lugar me atrapó”

Fundado por inmigrantes españoles, el espacio comenzó a funcionar a fines de la década del ‘30

“Abrió sus puertas en 1939. Sus fundadores eran españoles de Alicante. Dicen que el nombre es en honor al color del mar Mediterráneo”, afirma Carlos Encina Alarcón, detrás de la alargada barra de madera del bar notable “Mar Azul”, en la esquina de Rodríguez Peña y Tucumán.

“Marche un sándwich de crudo y queso en pan francés”, canta, mientras le acerca a un habitué un café con leche con medialunas. “Acá vine con tres facturas, como en los viejos tiempos”, dice y saluda a una pareja que se fue a ubicar al fondo del salón. Previo a sentarse, los treintañeros toman varias fotografías.

Pareciera que están sorprendidos con la estética. “Sí, estoy seguro que fue acá. En esta mesa se filmó una de las escenas de la serie de Fito Páez, “El amor después del amor”, le dice la joven al novio y se sienta en una de las sillas Thonet. Enseguida Don Encina les toma el pedido. El sol invernal se cuela en los amplios ventanales. Afuera está fresco, pero en Mar Azul el clima es cálido e invita al disfrute. Algunos parroquianos leen el diario, otros conversan sobre los vaivenes económicos. La mayoría bebe café, pero otros pidieron “un vermucito” para finalizar su jornada laboral. “¿Qué haces Carlitos?”, lo saluda el del puesto de diarios. En este reducto porteño todos se conocen.

Mesas a medida y ventanales de roble

“Mantiene su estética original de la década del 40. No se modificó nada”, reconoce Encina, luciendo su impecable chaqueta blanca de camarero. Cuenta que todas las mesas del bar fueron hechas a medida y que los ventanales son de roble macizo. En las paredes lucen azulejos de vidrio celestes algo desgastados por el paso del tiempo. Mar Azul inauguró en 1939 y desde entonces no cambió de nombre ni locación. Dicen que sus primeros dueños eran españoles, de la ciudad de Alicante. “Le pusieron el nombre del lugar donde ellos tenían recuerdos gratos, buscaron algo que los conectara con su tierra”, suma Carlos, quien conoció el bar en el 2006 y se enamoró. Nota aquí.





Fito Mansilla

 


Joel Reyes

 


Tute

 


domingo, septiembre 03, 2023

Fabiana Cantilo

 


David Lebón

 «Cuando Charly me llama, le digo que sigue siendo el rey de los estribillos, junto con Spinetta»

El músico revela detalles desconocidos de Lebón & Co., los discos en los que revisa su repertorio junto a Charly, Fito, Skay, Ricardo Mollo, Soledad, Juanes y más colegas.

Los dos Lebón & Co. revalorizaron temas no tan tenidos en cuenta. “Nos veremos otra vez” y “Mundo agradable” los escribiste para Serú ‘92, un disco que pasó bastante desapercibido.

Sí, es increíble. Y hay más. Lo que pasa es que ya está, para mí. El segundo disco tiene unos invitados que… Ojo, todos fueron muy amorosos conmigo. En el volumen uno tenía ganas de que estuviera Alejandro Sanz, pero no pudo. Quería invitarlo a Clapton obviamente, también a Keb’ Mo’, pero preguntaban “¿y cuánto pagan?”. Entonces invité a los que podía y a los que querían hacerlo.

¿Qué participación tuvo la compañía en la elección de los invitados?

La compañía me ayudó y llamó. Por ejemplo, a Julieta Venegas no la conocía, y me pareció que para “Puedo sentirlo” iba a quedar bien. Me ayudó mucho Patricia [Oviedo, su pareja y manager]. Tiene muy buen oído, y me enamoré de ella cuando me pasó algo que nunca me había pasado. Íbamos en auto a Mar del Plata, la conocía hacía dos días. Aparece un tema mío y cuando viene el solo de viola lo sube. Pero no porque estaba yo, lo sube porque le encanta. Cuando hace eso, la miro y le digo: “Nos tenemos que casar”. Y despues empecé a entender que tiene mucho talento, en todo sentido. Si ves la casa que hizo, decís: “Esta mina tiene que trabajar de esto”.

¿Y la selección de temas?

No fue fácil porque quería que tuviera una continuidad, que cerrara lindo, que no fuera una mezcla de uno lento y uno rápido y así sucesivamente; eso no me gusta mucho. Empezamos a escuchar discos míos y de repente apareció “Casa de arañas”, y nos dimos cuenta de que estaba este chico [Lisandro] Aristimuño, y dijimos “vamos a llamarlo ya”. Y él se murió. Pero yo no tenía conciencia de eso, porque cuando mi hija [Nayla] se quemó o cuando mi hijo Panchi, cuando era menor, se cayó de 60 metros de un parapente y casi se muere, cuando me pasó todo eso, es como que mi ego se fue más para el lado de la familia que para el lado mío como artista. El mal de ellos, pobres, me hizo bien a mí, porque estoy atrás de ellos todo el tiempo, tratando de sentir más, antes que estar encerrado tres años en un estudio tratando de editar un bombo de batería. Entonces puedo hacer temas lindos, que me salen con amor. Lo que empecé a buscar en esta cosa eran temas que hablen del amor, de estar bien. Como “Creo que me suelto”, pero ese es del segundo, ¡ya ni me acuerdo cuáles estaban en el primero!

Dejá de jugar”, con Coti…

¡Coti es divino! Cuando llegué al estudio ya había cantado todo el tema. El final del disco, con Fito, también está muy bueno [“El tiempo es veloz”]. Tocamos los dos el piano, y terminamos en el mismo acorde, sin saber. Yo no soy pianista, pero cuando terminó el tema metí ese acorde medio raro, ¡y él hizo el mismo! Yo creo mucho en la magia.

Uno de los highlights es la versión de “Mundo agradable” con Ricardo Mollo.

Sí, el solo que hace al final es tremendo. Con una guitarra que era del Gordo [Eduardo] Rogatti, que la tuve yo también, después la tuvo él y la pintó. Y un equipito de mierda de esos que prepara él, porque es medio mecánico el quía [risas]. Me manda canciones que todavía no salieron, que son impresionantes. Son más tipo Almendra, una mano más tranqui. Nota aquí.











Antonio Sanz

 

Homenaje Chicho Sánchez Ferlosio

 


Horacio Altuna

 “Antes, uno podía hacer chistes de judíos, gitanos o suegras, pero el humor cambió”

A punto de cumplir 82 años, el reconocido historietista decidió poner fin a sus ya legendarias tiras de la contratapa de Clarín.

Desde España, donde vive, habla sobre sus personajes inolvidables, como El Loco Chávez.

 También sobre sus maestros, el exilio, y deja un mensaje sobre la inteligencia artificial.

Si quisiera, Horacio Altuna podría ver en vivo gente desnuda todo el tiempo. Y desde el balcón, sin moverse de su casa de Sitges, donde vive desde que se fue de la Argentina, en 1982.

A poco más de media hora de auto de Barcelona, pegadito al puerto deportivo de Aiguadolç y de frente a la porción de Mediterráneo que en estas costas catalanas es el mar de las Baleares, Altuna tiene un cómplice que le muestra todo lo que sucede en la cala Dels Balmins, una de las playas nudistas más pobladas de Sitges: el ventanal del estudio en el que trabaja y donde acaba de dar los últimos retoques, primero con fibras de trazo grueso y fino y luego en el Ipad, a la última tira de Es lo que hay (Reality), la historieta que publicó en Clarín desde septiembre de 2010 hasta hace unos días.

Con apenas 81, Altuna decidió poner fin, no a la maquinaria creativa, sino a las fechas de entrega que marcaron el ritmo de sus días desde hace casi cinco décadas, aunque con intervalos, en la contratapa de Clarín.

“Toda mi vida está vinculada al diario. Empecé en el ’75, cuando con Carlos Trillo hacíamos El Loco Chávez y me fui en el ’87, cuando terminamos la tira. Después volví en los ’90, con El Nene Montanaro, y me fui con el corralito. Ahora hace más de diez años que estoy con los Volatti (los protagonistas de Es lo que hay)”, repasa.

-El 31 de agosto se despidió de la contratapa de Clarín con un “Gracias” rodeado de nombres propios, algunos conocidos como Quino, Caloi, Oesterheld y otros que seguramente son valiosos para usted…

-Es un grafiti alrededor de la palabra “Gracias” con toda la gente que me ha ayudado, mis maestros, mi familia, mis amigos. Ahí están (Héctor) Oesterheld, que como guionista es el fundador de la historieta moderna en el mundo, y Carlos Trillo, el más grande guionista que tuvo Argentina después de Oesterheld. Yo aprendí muchísimo al lado de él como guionista y digo que él habrá aprendido algo de mí en cuanto a narración gráfica. Con Trillo no tuve nunca nada escrito. Era todo hablado. Y con (Hernán) Casciari (creador de Revista Orsai en la que Altuna colabora) me pasa lo mismo. Pero es duro despedirse.

-¿Qué lo llevó a tomar la decisión?

-Primero, la edad. Es biológico. Ya no produzco lo mismo. Cuando vine a vivir a España hacía la tira más guiones y otras historias. Ahora sólo puedo hacer la tira porque no tengo resto. Otro motivo es el cansancio. Nunca deje de hacer tiras. Cuando me fui de Clarín hacía una en El Periódico de Cataluña. Es un ejercicio de 45 años en los que hice 15 páginas por mes. Ya está. Además tengo otras ideas. Quiero escribir y no tener un contrato ni una fecha de entrega.

-¿La historieta goza de buena salud?

-El universo de la historieta ha cambiado. Porque ahora el manga (la historieta japonesa) ocupa el 80 por ciento del mercado. Es lo que más se vende. Es impresionante. Además deben estar mucho más en longitud de onda con los jóvenes, que son los que más consumen. Los que hacemos otro tipo de cómic no tenemos esa onda. Nota aquí.



Leiva e Iván Ferreiro

 


El Roto

 


sábado, septiembre 02, 2023

Rafa Pons

 


Olvido Andújar

«Todo lo bueno se cocina a fuego lento»

Olvido Andújar es profesora de Didáctica de la Lengua y la Literatura en la Universidad Complutense de Madrid, tiene un perro que se llama Ñascu, que es el lobo más bueno del cuento, y cree que la palabra es el mejor patrimonio de la humanidad. Cuando era pequeña, su abuelo le escondía dinero entre los libros y su abuela le ocultaba besos en los roscos de naranja que servían para desayunar o para merendar. Los dos pertenecían a la clase obrera, eran del bando de los vencidos y no nadaban en la abundancia de casi nada, pero arrimaban el hombro, alimentaban a sus nietos y ayudaban a sus hijos a construir sus casas. Tanto el abuelo como la abuela le enseñaron que el amor y los cuidados son los verdaderos protagonistas de todos los cuentos.

En 2020 publicó En clave de jazz (Lastura). Ha participado en varios libros colectivos, como La satisfacción del deber cumplido (Esdrújula Ediciones, 2023) o Discípulas de Gea 2 (Inventa Editores, 2018). Participa con frecuencia en recitales de poesía, escribe en Pikara Magazine y es miembro de los colectivos feministas de poetas Sororidades y Genialogías. Recientemente publica, de nuevo con Lastura, Érase que se es, su segundo poemario y una excusa perfecta para invitarla a pasar hoy por nuestra Prensa.

Javier Gilabert: ¿Por qué este libro y por qué ahora?

Olvido Andújar: De un tiempo a esta parte estamos asistiendo al intento de desmantelar la comunidad, los cuidados, la preocupación por quienes tenemos cerca… El yo por encima del nosotras. Narciso contempla eufórico cómo el individualismo está desplazando a lo comunitario. Todo aquello que hasta hace poco era incuestionable, hoy se demoniza. Por qué mantener una sanidad pública, que es para todo el mundo, si yo me puedo pagar un seguro privado —como si un seguro privado fuera a salvarnos cuando vengan mal dadas—. Por qué una escuela pública, por qué unas instituciones públicas… Mis abuelos no habrían entendido esta involución tan terrible y, aunque leían y escribían con bastante dificultad —porque no pudieron ir a una escuela—, sabían y contaban cuentos populares con los que me enseñaban todo aquello que antes les habían enseñado a ellos. Este libro es mi homenaje a los cuidados ancestrales y a la comunidad por la que lucharon mis abuelos, en un lenguaje que habrían entendido, el del “había una vez…”. 

¿Cómo y cuándo surge la idea del libro?

Pertenezco al grupo de investigación ELLI (Educación Literaria y Literatura Infantil) de la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid. Dentro de las actividades del grupo, hemos trabajado con el reciclaje del cuento tradicional, tanto en la parte de investigación, como en la docencia. En nuestras clases se han hecho memes de denuncia social protagonizados por Cenicienta o Caperucita, películas en stop motion revisitando cuentos populares o relecturas en clave de diversidad en Instagram o TikTok. En algún momento pensé en hacer yo misma el ejercicio que pedía a mis estudiantes y reciclar el cuento tradicional en clave poética para dar voz, a través de sus personajes, a todo aquello que me indignaba, desde la violencia machista a los desahucios. Nota aquí.



César de Centi

 


Colectivo Panamera & Luis Fercán

 


Joaquín Sabina

 Joaquín Sabina se despide de Sevilla por la puerta grande

El genial cantautor brindó anoche un brillante concierto en la Real Maestranza ante 6.500 espectadores

Joaquín Sabina le dedica su concierto a Curro Romero: «Siempre he venido a la Maestranza a ver al Faraón de Camas»

Joaquín Sabina ha ofrecido este viernes el primero de los dos conciertos que dará este fin de semana en Sevilla. La segunda cita, también en la plaza de toros de la Maestranza, tendrá lugar el domingo, siempre y cuando la lluvia lo permita. Pero centrándonos en el de hoy, hay que destacar el detalle que ha tenido con Curro Romero.

El cantautor comenzó su espectáculo y, tras la primera canción, paró para dirigirse al público. Fue entonces cuando Sabina, conocedor y apasionado del mundo de la tauromaquia, explicó que el torero sevillano estaba entre los asistentes.

Así, Sabina empezó explicando que «tengo que contároslo porque, si no lo hago, me puedo caer de la emoción. Yo había venido bastantes veces a la Maestranza, desde luego no para torear. Siempre venía a ver al 'Faraón de Camas', a Curro Romero».

Noche para la historia de la ciudad la que se vivió anoche en la Real Maestranza de Sevilla. Y en esta ocasión no tuvo a un torero como protagonista. O sí. Joaquín Sabina brindó un gran concierto en el marco de una gira con claros aromas a despedida, algo ya de por sí para que cada uno lo guarde en los anales de su memoria, pero el momento que quedará para el recuerdo de cada espectador y de Sevilla es ese encuentro entre Sabina y Curro Romero.

El cantautor, nada más empezar el concierto, tras arrancar con 'Cuando era más joven', dedicó unas sentidas palabras al torero, que se encontraba en la quinta fila. «He venido bastantes veces a la Maestranza, siempre a ver al Faraón de Camas, a Curro Romero. ¿Cómo puede ser tan loca la vida y a veces tan emocionante? Me acaban de decir que está aquí con su mujer, Carmen Tello. Curro, maestro, este concierto es para usted. No se puede pedir más a la vida». De maestro a maestro, ambos de pie y el público ovacionando. «Saber que estaba ahí delante el artista que más me ha impresionado en mi vida ha hecho que cambie mi guion del concierto», confesó un poco más tarde.

Además de revisar gran parte de su excelso cancionero, el bardo andaluz también interpretó tres de sus creaciones más recientes, 'Lo niego todo', 'Lágrimas de mármol' y 'Sintiéndolo mucho' («Por fin ayer llegó la hora tan temida de hacer balance de mi vida y terminar esta canción, y en vez de echar sal y vinagre en las heridas haré otra vez de tripas corazón»).

El tour, el concierto y las letras recién referidas son indiscutiblemente el particular canto del cisne a orillas del Guadalquivir del artista más canalla y lleno de talento de cuantos existen en la música de autor escrita en la lengua de Cervantes.

Dos horas de altísimo voltaje literario
Y lo hizo de manera memorable, dosificándose, sí, con la mirada demasiado atenta al telepronter para no olvidar ningún verso, con la voz igual de cascada que de costumbre, casi sin bajarse de su taburete, pero qué importa eso cuando la vieja fragua de su garganta funde de manera única los lamentos del corazón, qué importa eso cuando tamaño repertorio de altísimo voltaje literario suena a la perfección a manos de una banda (su «cuadrilla») repleta de grandes músicos –los habituales a excepción de Pancho Varona (¿alguien le echó anoche de menos? en el escenario al menos, no)–, qué importa eso si su sola presencia cautiva, qué importa eso cuando la suma de los factores da como resultado dos horas tan fecundas para el alma como las que se vivieron anoche en el ruedo del Baratillo.

Como el torero sevillano, el maestro Sabina no necesita armar una faena larga, en cuatro lances de su excelsa poesía musicada hay más verdad, más talento y más arte que en todos los maratonianos festivales que abundan cada primavera-verano a lo largo y ancho de la geografía española, más que suficientes para poner a todo el mundo de acuerdo y poner la plaza boca abajo. Pero es que, además, al igual que el Faraón de Camas, parece que el Flaco se gusta en la Maestranza. Nota aquí.










Álvaro Ruiz

 


Rafa Mora

 

Dani Flaco

 


Héctor Garibay

  El boliviano HÉCTOR GARIBAY

🇧🇴, rodeado de la legión keniata 🇰🇪, se impuso para ganar la edición 40 del MARATÓN DE CIUDAD DE MÉXICO!!!
1. Hector Garibay Flores 🇧🇴 2:08:23
2. Leonard Langat 🇰🇪 2:11:05
3. Edwin Kiprop Kiptoo 🇰🇪 2:11:14
4. Nicholas Kirwa 🇰🇪 2:12:45
5. Rhonzas Lokatim Kilimo 🇰🇪 2:14:12



César Pop

 


Gieco, Baglietto, Lizarazu & Vitale

 


El Roto

 


viernes, septiembre 01, 2023

David Lebón

 "Estoy libre de la cosa material"

El compositor, guitarrista y cantante mostró en pantalla gigante las seis canciones registradas con su banda. En octubre hará una serie de shows que culminará en el Teatro Opera.

David Lebón presentó en la sala Hoyts Abasto la primera parte de Herencia Lebón, una película de seis canciones (propias y de otros compositores), al cumplir 50 años como solista y antes de encarar una gira nacional que finalizará el 12 de noviembre en el Teatro Opera.

“En el escenario yo estoy en el medio del ruido pero no pienso cuando estoy tocando; parar el ruido externo es más fácil, te ponés dos tapones y listo, pero ¿cómo parás el ruido interno? La cabeza tiene miedo a morirse, la música me enseñó eso y me llevó al lugar correcto, ‘con los ojos cerrados te ves mejor’”, dijo el cantante y guitarrista de 70 años, citando un verso de “Parado en el medio de la vida” de su época en Serú Girán.

Se cumple medio siglo desde que Lebón lanzó su primer álbum solista, luego de haber participado en los discos Pappo´s Blues Vol. 1, La Pesada del Rock and Roll, Color Humano I y Pescado Rabioso 2, y celebra este aniversario con esta película musical.

Emocionado y de muy buen humor, el compositor, guitarrista y cantante mostró las seis piezas que componen Herencia Lebón, integrado por tres canciones eléctricas recientemente lanzadas, y tres acústicas que a partir del 15 de septiembre estarán disponibles en todas las plataformas. Como al pasar, indicó que trabaja además en dos discos, uno en inglés y otro en castellano.

Ante la presencia de los músicos que lo acompañan en esta nueva aventura, otros que participaron en calidad de invitados como Baltasar Comotto, figuras como Kevin Johansen, Marcela Morelo y Mavi Díaz y medios de prensa, se exhibió desde la pantalla gigante el material. Nota aquì.



Vicky Gastelo

 


Chambao

Carlos Recio

 


Rozalén

 Los profesionales cuchilleros de Albacete reconocerán a Rozalén como Cuchillera Mayor el 10 de septiembre

“En reconocimiento a la difusión de la navaja en su canción 'Es Albacete' y por su labor como embajadora de Albacete y, por ende, de la Cuchillería”

Los profesionales cuchilleros de Albacete reconocerán a Rozalén como Cuchillera Mayor el 10 de septiembre

“En reconocimiento a la difusión de la navaja en su canción 'Es Albacete' y por su labor como embajadora de Albacete y, por ende, de la Cuchillería”

APRECU otorga este reconocimiento “a una persona o grupo de personas que, sin dedicarse a la cuchillería como actividad principal y sin ánimo de lucro, ensalce y destaque la industria cuchillería allí donde se encuentre, dándole prestigio y notoriedad a este sector”. Nota aquí.



Andrés Suárez

 


Sandra Mihanovich

 


El Drogas

 


Gieco, Lizarazu, Vitale & Baglietto

 Gieco, Lizarazu, Vitale y Baglietto alzan la voz

Un evento solidario llevó a que cada artista presenciara el show de los otros desde la platea. Y el disfrute de esa experiencia llevó a esta juntada de grandes, este viernes, sábado y domingo.

La Barra de Chocolate es una banda de los orígenes del rock argentino. La Cueva la parió. Su líder era “Pajarito” Zaguri. Sus discos fueron cuatro -tres de ellos, simples-, pero una canción la salvó del ostracismo: “Alza la voz”. Le hizo ganar el Festival de Música Beat de 1969, además de vender 40 mil copias. “Pensé que era un título posible para esta reunión, porque se trata de una canción que dice mucho acerca de aquel espíritu que se abrió camino en momentos difíciles… 'Alza la voz, aunque no escuchen álzala igual', implica una clara invitación a manifestarse desde el lugar que sea…”, señala León Gieco, uno de los cuatro músicos que precisamente será parte del espectáculo cuyo nombre es el de aquella canción, que se concretará los días 1º, 2 y 3 de setiembre en el Teatro Coliseo (Marcelo T de Alvear 1125). “Pajarito es un pionero en muchos aspectos, y un músico tal vez no reconocido en toda su dimensión. Tuve la suerte de conocerlo, de compartir pensamientos y música con él, y de profundizar también en su poesía”, extiende León.

Juan Carlos Baglietto, Lito Vitale e Hilda Lizarazu son quienes amplían la grilla, además de los invitados especiales, la cantante y compositora An Espil, y el multiinstrumentista tucumano Manu Sija. “Con Juan, Hilda y León nos encontramos asiduamente en distintas juntadas artísticas y tenemos como particularidad una hermandad de haber arrancado nuestros caminos musicales escuchando y tocando música de rock, y dándole mucho cauce o mucho lugar a lo que es también llamado cultura rock, esa cultura de libertad, digamos… de ponerle el acento a ser profundamente libres en nuestras vidas”, se explaya Vitale.

La juntada tiene un antecedente directo en el Encuentro de la Medicina del Dolor, movida que agrupó a los cuatro en torno de un fin solidario. “Con Lito, Hilda y Juan solemos encontrarnos en muchos escenarios, pero fundamentalmente en los eventos solidarios, esos que llevan un mensaje y en los que hacemos algo por alguien, o apoyamos alguna causa que nos movilice”, señala Gieco, en puntual referencia a ese encuentro, cuyo móvil fue apoyar la acción de médicos de varias partes del mundo, vinculada a consultas gratuitas sobre cuidados paliativos para pacientes terminales. 

“En aquella oportunidad, lo diferente fue que podíamos presenciar la actuación de cada uno desde la platea, y la verdad es que hacía tiempo que no nos disfrutábamos de esa forma. Esa linda experiencia dio origen a esta reunión: volver a cantar juntos, hacer las canciones que nos gustan y plantear un recorrido dentro del rock desde los inicios hasta hoy”, amplía el rosquinense, que viene de otra cruzada solidaria, basada en “Tu razón de ser”, canción compuesta por Ricardo Mollo y Pedro Irigaray, y grabada por Gustavo Santaolalla -además de Gieco y Mollo- bajo el también solidario fin de apoyar organizaciones como la Red Solidaria, Conduciendo a Conciencia y el Movimiento Ambiental Hurlingham, entre otras. Nota aquí.



Joaquín Sabina

 


El Roto